Javier Milei envió los pliegos de Pablo Yadarola y Pablo Bertuzzi al Senado con la expectativa de que ocupen un lugar en la Sala I de la Cámara Federal porteña, tribunal clave que interviene en causas como $LIBRA, ANDIS y la investigación de Manuel Adorni.
Javier Milei envió finalmente al Senado los pliegos de Pablo Yadarola y Pablo Bertuzzi, los dos jueces que el Gobierno eligió para ocupar la Sala I de la Cámara Federal porteña, tribunal que interviene en la revisión de causas tan sensibles como $LIBRA, ANDIS y la investigación por presunto enriquecimiento ilícito de Manuel Adorni.
La decisión, adelantada días atrás, ahora deberá recibir el visto bueno de la Cámara alta, donde el oficialismo confía en reunir los votos necesarios para destrabar ambas designaciones.
¿Quiénes son los jueces elegidos por Milei?
El Poder Ejecutivo formalizó el trámite luego de que la Corte Suprema de Justicia ordenara realizar concursos para los cargos que hasta ahora ocupaban Leopoldo Bruglia y Bertuzzi, ambos llegados a la Cámara Federal por traslados dispuestos por Mauricio Macri en 2018, sin concurso ni acuerdo legislativo previo.
Bertuzzi, que ya integra el tribunal, se presentó al concurso para conservar su propio cargo y logró ubicarse dentro de la terna final pese a haber quedado por debajo del puesto 20° en los exámenes tomados por el Consejo de la Magistratura.
Su ascenso hasta el 6° lugar se produjo gracias al puntaje obtenido en las entrevistas personales, un mecanismo que fue cuestionado por los supremos Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz en la acordada N° 4 de este año.
Para ese concurso había quedado en primer lugar Pablo Yadarola, a quien también el gobierno ubica en la línea de Llorens y Bertuzzi. Mientras que Bruglia debería renunciar cuando se apruebe el dictamen de Yadarola, Bertuzzi conservaría su despacho y la Sala I quedaría en sintonía con los deseos de Karina y Javier Milei.
El envío del pliego de Bertuzzi tiene, además, un efecto adicional: desactiva el reclamo que Bruglia había presentado ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), donde denunció al Gobierno por discriminación.
Su planteo se apoya en un fallo de la Corte Suprema de 2020 (el “fallo Bertuzzi”) que estableció que un traslado no es equiparable a un concurso, mientras que el camarista Carlos Mahiques, también trasladado por Macri, pero a la Cámara de Casación, sí obtuvo del Senado la prórroga de su cargo.
Vale mencionar que el juez es el padre del actual ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, encargado de revisar las ternas y proponer al Presidente los nombres que finalmente se envían al Congreso.
En el proceso quedó afuera Cecilia Incardona, fiscal federal de Lomas de Zamora, que había competido por el mismo lugar que terminará ocupando Bertuzzi. Incardona mantiene un vínculo público con el juez Ariel Lijo, con quien compartió actos en 2024 cuando este último buscaba, sin éxito, llegar a la Corte Suprema.
A un año del escándalo de $LIBRA, la causa sigue estancada y ningún imputado fue llamado a declarar
$LIBRA, ANDIS, Adorni y el riesgo de parálisis
La composición de la Sala I resulta determinante porque allí tramitan tres expedientes de fuerte interés para el Gobierno.
En la causa $Libra, que investiga a Javier Milei y a su hermana Karina Milei por la promoción de la criptomoneda, el tribunal deberá resolver, entre otros puntos, si confirma o revoca la decisión del juez Marcelo Martínez de Giorgi de apartar a las querellas de la investigación.
Según pudo saberse, la continuidad de Bertuzzi en su cargo quedó atada a la ratificación de esa resolución: el cálculo del Gobierno es que, junto con Mariano Llorens, se conformaría una mayoría de dos votos que dejaría el expediente prácticamente en manos exclusivas del fiscal Eduardo Taiano, a quien se le atribuye escaso impulso para avanzar en la pesquisa.
En la causa ANDIS, que investiga sobreprecios y maniobras de cartelización en la compra de medicamentos de la Agencia Nacional de Discapacidad (y en la que se encuentra procesado el exdirector Diego Spagnuolo), la nueva integración del tribunal también será la encargada de revisar las decisiones que se adopten en primera instancia.
Por último, la Sala I deberá intervenir asimismo en el expediente que investiga un presunto enriquecimiento ilícito del exjefe de Gabinete Manuel Adorni, actualmente instruido por el juez Ariel Lijo.
Con este esquema, si el Senado convalida ambos pliegos, la Cámara Federal porteña quedaría compuesta por Llorens, Boico, Farah, Bertuzzi, Yadarola y, al menos por esta semana, Irurzun.
En el Congreso, el oficialismo asegura contar con una mayoría simple para destrabar las designaciones, mientras que desde el peronismo se anticiparon objeciones puntuales, centradas especialmente en la candidatura de Yadarola por su intervención previa en causas de corrupción.
Milei frena el pliego a Bertuzzi para que ratifique el fallo que apartó a las querellas de la causa $LIBRA
El futuro de la Sala II y otros pliegos enviados
Paralelamente, el tribunal podría sufrir un nuevo movimiento en los próximos días. El 18 de julio, el juez Martín Irurzun, integrante de la Sala II junto a Roberto Boico y Eduardo Farah, cumplirá 75 años, y el Gobierno todavía no envió su pliego de prórroga pese a que el magistrado la había solicitado.
Irurzun presentó un recurso judicial para continuar en funciones, pero recibió respuestas negativas tanto en primera instancia como en la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal; su última posibilidad es que intervenga la Corte Suprema antes del viernes.
Si finalmente deja el cargo, deberá abrirse un nuevo concurso y su lugar se cubrirá mediante subrogancias por sorteo entre los jueces de la Sala I. Irurzun es recordado por la llamada “doctrina Irurzun”, formulada en 2016 en torno al concepto de “poder residual”, utilizada para justificar la prisión preventiva de exfuncionarios kirchneristas y que contaba con el respaldo de Lorenzetti.
Junto con los pliegos de Yadarola y Bertuzzi, Milei remitió otros cuatro nombres al Senado: Valeria Alejandra Rico, para el Tribunal Oral en lo Criminal Federal 4 de la Ciudad de Buenos Aires; Santiago Juan Schiopetto y Ramiro Velasco, para el Tribunal Oral Federal 6; y Sergio Buitrago, para el Juzgado Civil 26 de la Capital Federal.
Desde la llegada de Mahiques al Ministerio de Justicia, el 6 de marzo, el Ejecutivo envió 175 pliegos al Senado: 62 entre fines de marzo y comienzos de abril, 46 en mayo, 45 negociados con gobernadores dialoguistas y 21 más durante junio.
Hasta el momento, la Cámara alta aprobó 76 designaciones, y este jueves podría tratar al menos otros 26 pliegos, con lo que la cifra treparía a alrededor de 100. En paralelo, el Poder Ejecutivo ya nombró por decreto a 55 jueces, fiscales y defensores.
No todos los trámites avanzan al mismo ritmo: Milei decidió no firmar los decretos de designación de María Verónica Michelli, cuyo pliego ya había sido aprobado por el Senado pero que el oficialismo decidió paralizar por su parentesco con el periodista Hugo Alconada Mon.
En la misma situación quedaron Carlos Fabián Cuesta, María Julia Sosa y Ana María Cristina Juan, esta última propuesta para el juzgado federal de Hurlingham. La meta que se fijó el Gobierno es alcanzar 300 nombramientos de jueces y fiscales antes de fin de año, lo que implicaría rediseñar cerca de un tercio del Poder Judicial nacional y federal.

