Provincias Unidas pretende quedarse con la tercera minoría en el Senado y por eso apuesta a seducir a los gobernadores peronistas no alineados a la conducción del PJ nacional. En paralelo, los mandatarios provinciales negocian su apoyo al Presupuesto 2026 con el Gobierno de Javier Milei.
En vísperas de la visita del Ministro del Interior Diego Santilli a Corrientes para procurarse los votos necesarios para aprobar el Presupuesto 2026 y las reformas que impulsa el gobierno de Javier Milei, Gustavo Valdés y los demás gobernadores de Provincias Unidas vienen impulsando paralelamente sus propias negociaciones.
El objetivo de los mandatarios provinciales es establecer un interbloque en el Senado junto a gobernadores peronistas no alineados al PJ nacional. El movimiento busca acumular suficiente masa crítica para disputar la tercera minoría en la Cámara Alta y obtener lugares estratégicos en las comisiones parlamentarias.
El sueño de ser tercera minoría en el Senado
Los gobernadores peronistas que buscan distanciarse del liderazgo del PJ nacional y sus pares de Provincias Unidas exploran la posibilidad de que los senadores que les responden confluyan en una suerte de interbloque federal.
El objetivo central sería juntar suficientes bancas como para superar en número a la UCR y disputar lugares en las comisiones parlamentarias más importantes. Sin embargo, la estrategia requiere superar al menos dos obstáculos.
Por un lado, que el nombre del grupo no sea el del frustrado sello electoral de Juan Schiaretti y sus socios políticos, y por otro que la articulación logre vencer las desconfianzas cruzadas por el pasado reciente de todos los involucrados.
Según trascendió, Carlos “Camau” Espínola y Alejandra Vigo, esposa de Schiaretti, intentan agregar bajo la configuración de interbloque a la neuquina Julieta Corroza, quien hasta hace poco integró el gabinete de Rolando Figueroa; la tucumana Beatriz Ávila, que responde a Osvaldo Jaldo, y la salteña Flavia Royón, legisladora impulsada por Gustavo Sáenz.
Royón y Sáenz funcionan como nexo con el bloque Convicción Federal, presidido por el puntano Fernando Salino e integrado también por el catamarqueño Guillermo Andrada, el riojano Fernando Rejal y la jujeña Carolina Moisés, quien goza de afinidad política con el gobernador de Salta.
Sáenz se ha convertido en el anfitrión de encuentros con el tucumano Jaldo, el catamarqueño Raúl Jalil y el neuquino Figueroa, en la Casa de Salta. El mandatario salteño está entusiasmado con la posibilidad de convertirse en el líder de los gobernadores peronistas que están contra la conducción actual del PJ, por lo que le interesa juntar lo que tienen Misiones, Tucumán y Catamarca.
Espínola reclama al cuarteto de Convicción Federal que rompa con el bloque peronista de José Mayans y Juliana di Tullio, una jugada para la que no les faltan ganas a esos cuatro senadores pero que demoran en medio de discusiones y negociaciones en curso.
“Lo que tienen que entender los gobernadores es que tienen que ser cautos porque de nada les sirve un senador en soledad, ni siquiera podrían meterlo en una comisión importante, pero si juntan número… alguno puede mojar con un legislador en Presupuesto o Asuntos Constitucionales“, señalaron fuentes cercanas a la negociación.
La arquitectura para construir ese interbloque es compleja, porque hay senadores peronistas que no se sienten cómodos bajo la influencia de un armado compartido con gobernadores radicales, y hay legisladores que temen cualquier cercanía con el peronismo.
Espínola cuenta con el respaldo del gobernador Gustavo Valdés, que mantendrá a los dos senadores radicales de su provincia, Eduardo Vischi y Mercedes Valenzuela, en la UCR. El líder correntino, que suscribió a Provincias Unidas, apuesta al medallista olímpico como su representante en ese espacio.
Maximiliano Pullaro y Carlos Sadir no acreditan ascendencia sobre ningún senador, mientras que el chubutense Ignacio Torres podría aportar la incorporación de Edith Terenzi o Andrea Cristina, si se va del PRO, o ambas. Es una incógnita si Claudio Vidal dispondrá que se sumen los senadores José María Carambia y Natalia Gadano.
Las conversaciones apuntan a que, si los caciques provinciales aspiran a incidir en las discusiones parlamentarias, habría que acelerar la articulación de un interbloque que los ubique como tercera minoría.
La cuenta es que el peronismo de Unión por la Patria/Fuerza Patria tendría un piso de 22 bancas, más las de los santiagueños Gerardo Zamora y Elia Moreno, que analizan apartarse del PJ con su Frente Cívico. Jalil (representado por Andrada) y Moisés, podrían ser determinante para que Mayans lidere una tropa de 24 o 28 senadores.
La segunda minoría correspondería a La Libertad Avanza, con 20 miembros a partir del 10 de diciembre. Como la UCR estará integrada por 10 senadores, los gobernadores de Provincias Unidas y los peronistas no alineados al PJ nacional podrían quedarse con la tercera minoría, si efectivamente alcanzan o superan las 11 bancas.
Una interna inesperada en la Cámara de Diputados
La pelea por ganar terreno en el próximo Congreso también se replica en la Cámara de Diputados. Durante la semana pasada, los gobernadores mostraron intenso movimiento en la previa del recambio legislativo y del inicio del debate del Presupuesto 2026.
El miércoles comenzó a cristalizarse el nuevo bloque Provincias Unidas, resultado del acuerdo electoral y político entre Martín Llaryora (Córdoba), Pullaro (Santa Fe), Torres (Chubut), Sadir (Jujuy) y Vidal (Santa Cruz). Fue una primera reunión de trabajo donde comenzaron a delinear la agenda, los objetivos y el método de la bancada.
Pullaro propuso, con visto bueno de Llaryora, que la presidenta de la bancada sea Gisela Scaglia. Los mandatarios argumentaron que la vicegobernadora representaría de forma cabal los intereses y la mirada de las provincias.
Sin embargo, esa designación generó una pelea inesperada con Miguel Ángel Pichetto y Nicolás Massot, que amenazaron con no sumarse al eventual bloque si el rionegrino no era elegido como jefe de la bancada.
Por ahora hay 16 integrantes confirmados: los cordobeses Juan Brügge, Carlos Gutiérrez y Alejandra Torres, con mandato hasta 2027, a los que se sumarán los diputados electos Juan Schiaretti, Carolina Basualdo y Miguel Siciliano. Por Santa Fe, ingresarán Scaglia y el socialista Pablo Farías, que compartirá espacio con el también socialista Esteban Paulón.
El gobernador Sadir aportará a María Inés Zigarán, el mandatario correntino Gustavo Valdés a Diógenes González, Ignacio Torres al chubutense Jorge Ávila, y Claudio Vidal al santacruceño José Luis Garrido. Martín Lousteau y Mariela Coletta también serían parte del espacio, junto a Pablo Juliano, referenciado en Facundo Manes.
Los voceros de Provincias Unidas aseguran que podrían llegar a tener hasta 23 representantes, sumando a Pichetto, Massot y los lilitos Maximiliano Ferraro y Mónica Frade. Solo con superar los 16 quedarían por encima del PRO como tercera minoría, detrás de La Libertad Avanza y Unión por la Patria/Fuerza Patria.
La incógnita es qué harán los gobernadores peronistas del norte que no están alineados a la conducción del PJ nacional, que el jueves se reunieron en la Casa de Salta. Estuvieron presentes los gobernadores Sáenz, Jalil y Jaldo para empezar a delinear su propio bloque.
Se esperaba la presencia del misionero Hugo Passalacqua y el santiagueño Zamora, pero finalmente no estuvieron. En cambio, Figueroa pasó a saludar, pero adelantó que su diputado no formará parte del eventual espacio (si es que se concreta).
Jalil tiene cuatro diputados que actualmente forman parte del bloque Unión por la Patria, por lo que su salida podría costarle al peronismo la primera minoría. La nueva bancada podría sumar también a cuatro diputados de Misiones, tres de Salta y tres de Tucumán. En principio, serían 14 integrantes.
En este caso, cabe preguntarse qué harán los seis ex libertarios de Coherencia y el MID, de relaciones zigzagueantes con el oficialismo. En el mejor escenario, el nuevo espacio (que podría llamarse País Federal) alcanzaría los 20 escaños y también disputaría la tercera minoría.
Al término del encuentro, el gobernador Jalil se cruzó a la Casa Rosada para otra reunión con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli, para discutir reclamos de Catamarca.
Se trata de un gesto sugestivo que volvió a dejar el interés de La Libertad Avanza por romper al peronismo en el Congreso. Vale mencionar que, si finalmente se concretan ambas bancadas, el resultado será una “oposición” (sea dura o dialoguista) fragmentada frente a un oficialismo que ganó terreno tras los comicios de este año.
Santilli sigue de gira y ahora le toca visitar a Valdés
Es en este contexto de negociaciones cruzadas que el ministro del Interior, Diego Santilli, continuará su recorrida por las provincias con una escala en Corrientes, donde se reunirá con el gobernador Gustavo Valdés.
El movimiento forma parte de la estrategia que impulsa el presidente Milei para consolidar apoyos políticos de cara al tratamiento del Presupuesto 2026 y de las reformas estructurales que busca el gobierno, sin alterar el esquema central del plan de gestión.
Corrientes fue la única provincia en la que, en las últimas elecciones, se impuso la fuerza Provincias Unidas, con el 33,91% de los votos. El oficialismo nacional quedó cerca, con el 32,68%. Desde el 10 de diciembre, el mando provincial pasará a Juan Pablo Valdés, mientras que su hermano Gustavo asumirá una banca en el Senado local.
La visita de Santilli se inscribe en la serie de conversaciones que el ministro mantiene con mandatarios locales para garantizar respaldo legislativo al Presupuesto, sostener el equilibrio fiscal a fuerza de más ajuste y acelerar el avance de las reformas laboral, penal y tributaria.
Santilli viene apelando a la usual moneda de cambio del oficialismo para avanzar con su agenda parlamentaria: prometer avanzar con la obra pública a cambio de que la provincia “ponga sus cuentas en orden” y apoye los proyectos del Ejecutivo Nacional.
Desde que asumió al frente del Ministerio del Interior, ya se reunió con Llaryora (Córdoba), Marcelo Orrego (San Juan), Torres (Chubut), Sáenz (Salta), Jaldo (Tucumán), Figueroa (Neuquén), Alfredo Cornejo (Mendoza), Sadir (Jujuy), Jalil (Catamarca), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Leandro Zdero (Chaco), Alberto Weretilneck (Río Negro), Passalacqua (Misiones) y Zamora (Santiago del Estero).
En cualquier caso, todos los movimientos le auguran gobernabilidad a Milei, que tendrá dos grandes bloques de gobernadores dispuestos a negociar para avanzar con la agenda legislativa oficialista.
