Provincias Unidas avanza con la conformación de un bloque propio en la Cámara de Diputados, una decisión que desató una inesperada interna entre los gobernadores y Miguel Ángel Pichetto, quien podría quedar aislado del armado.
Los gobernadores de Córdoba, Santa Fe y Chubut dieron el primer paso este miércoles para avanzar con la conformación de un bloque legislativo independiente que reuniría a 17 diputados nacionales.
Ese día se llevó adelante una reunión de trabajo convocada para delinear la agenda y los objetivos del nuevo espacio, contó con la participación de Maximiliano Pullaro, Ignacio Torres y la vicegobernadora cordobesa Myrian Prunotto, quienes buscan consolidar una tercera fuerza en la Cámara Baja.
El armado reúne a legisladores de seis provincias: Córdoba, Santa Fe, Chubut, Jujuy, Corrientes y Santa Cruz, cuyos gobernadores quieren tener una herramienta propia para negociar con la gestión de Javier Milei.
“Este es un espacio de los gobernadores que representa los reclamos de los gobernadores, la agenda presupuestaria, el mantenimiento de las rutas. El Gobierno no está teniendo en cuenta las necesidades de cada provincia”, explicó un armador del espacio. Otro sector presente fue más directo: “El gobierno no negocia, hace lo que quiere”.
La nueva bancada incluiría a dirigentes de distintas extracciones políticas. Entre ellos figuran el exgobernador Juan Schiaretti, los radicales Martín Lousteau y Pablo Juliano, y los socialistas santafesinos Esteban Paulón y Pablo Farías.
También se sumarían los legisladores que responden a los gobernadores Gustavo Valdés (Corrientes) y Carlos Sadir (Jujuy), aunque representantes de estas provincias no asistieron al primer encuentro.
Los organizadores aspiran a superar los 20 integrantes, con la posibilidad de alcanzar entre 21 y 23 legisladores. “Será un bloque muy importante“, celebró Torres al finalizar la reunión.
El espacio también evalúa incorporar a los dos diputados de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro y Mónica Frade, que por ahora se ausentaron del encuentro y analizan sus opciones. “Están todos para sumarse. Queremos ser lo más abiertos posibles sin terminar en un rejunte”, señaló un participante.
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Malestar en la bancada de Pichetto
La definición de las autoridades del nuevo espacio desató una crisis inesperada con Miguel Ángel Pichetto, quien hasta ahora preside Encuentro Federal y aspiraba a continuar como jefe de bloque. El conflicto estalló cuando los gobernadores, particularmente Pullaro con el respaldo de Llaryora, propusieron a Gisela Scaglia para presidir la bancada.
Scaglia, vicegobernadora de Santa Fe y diputada electa, encabezó la lista provincial en octubre y cuenta con ocho años de experiencia en la Cámara. “Scaglia es vicegobernadora, presidente de PRO de Santa Fe y fue diputada durante ocho años”, argumentaron.
“Tiene pergaminos más que suficientes para presidir un bloque, además de ser mujer”, agregaron sus impulsores. Los gobernadores también destacaron que se trata de “una cara nueva” que garantiza la representación directa de los mandatarios provinciales.
La decisión provocó la reacción de Pichetto, quien consideró la movida como un ninguneo. “Estuvo 8 años en la Cámara y no sabía nada”, habrían sido las palabras del rionegrino, según relató un diputado presente. El legislador pegó el faltazo a la reunión constitutiva del nuevo bloque, que paradójicamente se realizó en las oficinas que el propio Pichetto tiene frente al Congreso.
Ahora, Pichetto analiza conformar un bloque propio junto a Nicolás Massot, quien también se ausentó del encuentro. “Los gobernadores quieren negociar las leyes con el gobierno nacional y por eso proponen a alguien permeable como Scaglia como presidenta del bloque”, opinaron los exégetas del rionegrino.
“Miguel no tiene ese perfil, él se sabe plantar cuando es necesario. Por eso lo corrieron”, agregaron. Desde Provincias Unidas intentaron bajar el tono del conflicto. “Ojalá se sumara Pichetto porque es un dirigente con una gran trayectoria”, deslizó un operador de los gobernadores.
También aclararon que las autoridades de la bancada serán presentadas oficialmente en una reunión prevista para la próxima semana y que Pichetto y Massot “no son parte del espacio”, aunque dejaron abierta la puerta para que se sumen.
“De acá al martes van a tener que contenerlo a Miguel Ángel de alguna manera, que algún gobernador lo llame”, evaluó un diputado consciente de que la ruptura dejaría al flamante espacio en desventaja numérica y política de cara a la conformación de comisiones.
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El radicalismo negocia un interbloque
La UCR tiene su propio plan para mantener su unidad parlamentaria, amenazada por las sucesivas rupturas del último año. El partido perdió legisladores que se sumaron a Milei y otros que partieron el bloque de Rodrigo De Loredo, lo que amenazaba con dejarlo con apenas media docena de diputados, el armado más chico de su historia.
Para evitarlo, el radicalismo negocia la conformación de un interbloque que incluya a legisladores de Provincias Unidas y eventualmente a Pichetto. La estrategia contempla ofrecer la presidencia del partido a Gustavo Valdés y la vicepresidencia a Pamela Verasay en el Comité Nacional, compensando así a los distintos espacios internos.
La movida busca sumar a los cuatro representantes radicales que participaron de la reunión: Lousteau, Mariela Coletta, Juliano y Jorge Rizzotti, sin perder el vínculo con los gobernadores radicales Alfredo Cornejo y Leandro Zdero, que acordaron listas con la Casa Rosada.
El armado también contempla una jugada en espejo desde el Senado, donde la UCR contará con 10 senadores a partir del 10 de diciembre. Los gobernadores piensan sumar a Andrea Cristina y María Victoria Huala para alcanzar 12 o 14 senadores.
Sin embargo, las negociaciones no están cerradas. Resta definir si Diógenes González, ministro de Desarrollo de Valdés y diputado electo por Provincias Unidas, integrará finalmente el bloque. La fragilidad del acuerdo se constata en la reticencia que por ahora manifiestan Cornejo y Zdero sobre la confluencia en un interbloque con Scaglia y Pichetto.
El movimiento de Provincias Unidas se da en un contexto donde buscan constituirse como tercera minoría detrás de Unión por la Patria y La Libertad Avanza. “Definimos ser una oposición no Kirchnerista con iniciativa propia”, confirmó un diputado federal. “No tenemos expectativa que el gobierno negocie“, añadió.
