Los principales responsables de negociar el acuerdo entre el PRO y La Libertad Avanza en la Provincia de Buenos Aires crearon una mesa chica en la que sentaron a 3 armadores por cada partido. ¿Quiénes son y qué discutieron?
Con la fecha límite para la oficialización de las alianzas ante la Junta Electoral bonaerense, La Libertad Avanza y el PRO aceleraron las negociaciones tras varios encuentros entre los principales dirigentes y armadores de ambas fuerzas.
En este contexto, los hombres de confianza de Sebastián Pareja (armador bonaerense de la tropa libertaria) y Cristian Ritondo (titular del partido amarillo en la provincia) conformaron una mesa técnica que comenzó a analizar distrito por distrito las posibilidades electorales de la alianza.
Cabe recordar que, según el calendario oficial, los espacios que pretendan competir en los comicios deberán hacer la presentación de alianzas el 9 de julio, mientras que el 19 del mismo mes deberán presentar las listas, para finalmente competir el 7 de septiembre.
Según detalló la periodista María Belén Robledo, la mesa de negociación se constituyó este lunes en las oficinas de Pareja, con una reunión que se extendió por más de dos horas. Por el lado libertario participaron los armadores de la Tercera y Octava sección, Juanes Osaba; el de la Cuarta, Gonzalo Cabezas; y uno la Primera: Luciano Olivera.
La representación del PRO estuvo encabezada por el jefe de bloque en Diputados, Matías Ranzini; el vice del bloque y hombre cercano a Diego Santilli, Agustín Forchieri; y el vice de bloque del Senado y colaborador del intendente de General Pueyrredón Guillermo Montenegro, Alejandro Rabinovich.
Los participantes del encuentro lo calificaron como “una buena reunión” donde “se avanzó” en el análisis detallado de los distritos bonaerenses donde ninguna de las dos fuerzas cuenta con intendente.
Es el caso de 119 de los 135 municipios de la provincia, ya que el PRO cuenta con 13 intendencias a favor del acuerdo y La Libertad Avanza apenas con 3 en total. Se trata de Diego Valenzuela (Tres de Febrero), Fernanda Astorino (Capitán Sarmiento) y Ramiro Egüen (25 de Mayo), ninguno de ellos electos por el espacio en las últimas elecciones.
En cuanto al encuentro, cabe remarcar que incluyó un relevamiento sección por sección para identificar fortalezas y debilidades territoriales, así como la evaluación de los vínculos existentes entre referentes locales de ambos espacios.
Entre los criterios acordados para la selección de candidatos se estableció considerar las opiniones públicas hacia el presidente Javier Milei, los apoyos o críticas a las medidas del Gobierno nacional, y la disposición a acompañar el rumbo económico oficial.
Ritondo y Pareja se reunieron en medio de la resistencia de intendentes PRO a ceder el control de los armados
El mapa del acuerdo entre LLA y el PRO
Tras su última reunión con Pareja, Ritondo logró que los libertarios se comprometan a no acaparar el control de la lapicera y poner en riesgo la gobernabilidad de los intendentes del PRO, proponiendo que la conformación de listas gire en torno a candidaturas competitivas.
Sin embargo, el Diputado Nacional se encontró con varios focos de resistencia. Los intendentes más reacios al acuerdo son aquellos cercanos al expresidente y titular nacional del espacio, Mauricio Macri, y al jefe de gobierno porteño, Jorge Macri.
Se trata de Soledad Martínez de Vicente López, Pablo Petrecca de Junín, y María José Gentile de Nueve de Julio. Desde estos municipios advierten que si no se les garantiza el control de los armados locales en sus respectivos distritos, no estarían de acuerdo con el pacto.
El problema en varias intendencias pintadas de amarillo es que los dirigentes locales libertarios en más de una oportunidad se han mostrado como opositores a los oficialismos, tanto a nivel público como a nivel legislativo en los Concejos Deliberantes.
Por el contrario, dirigentes como Ritondo, Montenegro y Santilli son los principales responsables de impulsar la alianza. Según su lógica, sin un acuerdo con Milei, el PRO podría sufrir una derrota aún más contundente que la registrada en la Ciudad de Buenos Aires.
Desde el espacio libertario muestran confianza en sus perspectivas electorales. “Vamos a ganar todas las secciones menos la Tercera“, afirman, restando importancia a movimientos como los de los Passaglia o Guillermo Britos en la Cuarta sección, a quienes consideran limitados a sus “pagos chicos”.
Karina tuvo que aceptar que los intendentes del PRO tengan más control en el armado de listas
La tentación de la vía del medio
El escenario bonaerense está marcado tanto por las tensiones entre libertarios y macristas, como la polarización con el gobierno de Axel Kicillof. En medio de esta situación, varios sectores apostaron por despegarse de ambos bandos y presentar alternativas vecinalistas o de centro.
Tal es el caso del intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia, y su hermano Manuel Passaglia, exjefe comunal del mismo distrito, que lanzaron su propio espacio por afuera del PRO. Entre las intendencias de la UCR también se discute si encarar un acuerdo con los libertarios o apostar a tener listas propiamente radicales.
Según el portal LPO, Mauricio Macri también mantiene contactos con distintos dirigentes para evaluar la construcción de una alternativa de centro que evite el alineamiento con Milei, con quien se encuentra distanciado desde el fiasco electoral del PRO en CABA.
El expresidente se reunió con Emilio Monzó, Joaquín de la Torre y los hermanos Passaglia para tantear la viabilidad de armar un espacio opositor independiente. Sin embargo, este domingo los Passaglia se despegaron de la movida en términos contundentes, ratificando su política de construcción de poder local sin anclaje nacional.
Entre tanto, la propuesta de Monzó y De la Torre apunta a que Macri lidere una construcción política por fuera del acuerdo libertario, con la expectativa de ir sumando gradualmente a los “desencantados” del gobierno de Milei. Esta estrategia contempla posicionarse como una opción opositora alternativa en caso de que la gestión nacional fracase.
Lo cierto es que el exmandatario había pronosticado que tendría mayor control sobre el gobierno nacional, algo que finalmente no ocurrió. No falta quien asegura que lo que el giro responde más a la actitud indolente del tandilense en lugar de a una estrategia electoral concreta. Sus conocidos aseguran que está más interesado en dedicarse a la FIFA que a la política argentina.