Los hermanos Passaglia toman distancia del acuerdo entre el PRO y La Libertad Avanza, y lanzan su propio espacio opositor para competir en la Segunda Sección Electoral de cara a las elecciones legislativas de este año.
El intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia, y su hermano Manuel Passaglia, exjefe comunal del mismo distrito, lanzarán este viernes un nuevo espacio político llamado “Hechos”, con el que competirán en las elecciones legislativas bonaerenses del 7 de septiembre.
La decisión de los hermanos se conoce poco después de que el PRO y La Libertad Avanza (LLA) anunciaran un acuerdo para armar un frente en conjunto de cara a los comicios y que el Diputado Nacional Cristian Ritondo se reuniera con los jefes comunales amarillos para acordar los alcances del pacto.
Sin embargo, los hermanos Passaglia decidieron tomar distancia de lo que calificaron como un “pacto entre dirigentes” alejado de las necesidades reales de la provincia y competir por fuera del armado, aunque también como opositores del Gobierno Bonaerense.
Desde su entorno, criticaron duramente la alianza entre los libertarios y el espacio de Mauricio Macri. “Corre el foco de la verdadera urgencia que tiene hoy la provincia de Buenos Aires”, comentaron, “tenemos una mirada distinta de la realidad, no creemos que sea un acuerdo hecho con honestidad. Es un pacto entre dirigentes, no es un acuerdo de la gente”.
Además, se desmarcaron del resto de la oferta electoral, remarcando que “ni el kirchnerismo, ni La Libertad Avanza, ni el PRO pueden desarmar este entramado que crearon ellos mismos. Sus peleas políticas e ideológicas los retroalimentan, los ciegan y les impiden gestionar de manera eficaz“.
“Hechos es un partido que no se parece en nada a lo que existe hasta hoy”, aseguran desde San Nicolás, que “estará, fundamentalmente, del lado opuesto al kirchnerismo, que fue lo peor que le pasó a la provincia y al país. Pero tampoco cree que sin Estado se puede dar solución a los problemas de los vecinos”.
Los hermanos Passaglia buscan capitalizar su gestión en San Nicolás, donde se jactan de llevar adelante un modelo basado en “la planificación estratégica, la eficiencia administrativa, la cercanía con el vecino y el uso de tecnología”.
Los intendentes del PRO aceptan el acuerdo con LLA, pero reclaman el control de la lapicera en sus distritos
Lo que está en juego en la Segunda Sección
Las elecciones del 7 de septiembre renovarán 11 bancas de diputados provinciales en la Segunda Sección Electoral, que abarca 15 municipios del norte bonaerense, incluyendo a San Nicolás como uno de sus distritos clave.
Con más de 625 mil electores, esta zona es considerada estratégica para cualquier fuerza que aspire a tener peso en la Legislatura bonaerense. “Hechos” apunta a consolidarse como una opción en esta región, aunque no descartan expandirse de cara a 2027.
“Pueden ser el puntapié inicial para alcanzar de una vez por todas y para siempre la provincia de Buenos Aires que debemos tener. Queremos llevar el modelo San Nicolás a todos los bonaerenses para que sean cada vez más vecinos los que vivan mejor”, dijeron allegados al intendente y a su hermano.
Se trata además de la primera intendencia que se abre del acuerdo electoral. “Estamos cansados de las peleas ideológicas que se quedan en la teoría, mientras en la práctica los argentinos, y más aún los bonaerenses, sufrimos por un presente malo y un futuro incierto“, dicen desde San Nicolás.
En cuanto a la familia Passaglia, cabe remarcar que lleva más de una década al frente de la ciudad de 170 mil habitantes. Ismael Passaglia, padre de Santiago y Manuel, fue intendente dos veces por el peronismo desde 2011, pero luego se alineó con el PRO durante la gestión de María Eugenia Vidal en la provincia.
Por su parte, Manuel Passaglia asumió como intendente en 2017 (luego de haber sido elegido como Concejal en 2015) y consolidó una gestión marcada por enfrentamientos con sindicatos y el gobierno de Axel Kicillof.
En 2023, Santiago Passaglia (entonces diputado provincial) sucedió a su hermano en la intendencia tras ganar con más del 42% de los votos. Lo llamativo es que hasta ahora lo contaban como aliado tanto los macristas como los libertarios.