La Corte Suprema convalidó el decreto de Javier Milei y le tomó juramento a Manuel García Mansilla, una decisión que sentó un mal precedente para la calidad institucional argentina y aceleró las conversaciones en la oposición para voltear su pliego y el de Ariel Lijo en el Senado.
Este jueves los integrantes de la Corte Suprema de Justicia tomaron juramento a Manuel García Mansilla, formalizando su ingreso al máximo tribunal pese a que fue designado por un decreto del Presidente Javier Milei, y su pliego ni siquiera había obtenido dictamen en la Comisión de Acuerdos.
Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti consideraron que estaban todas las formalidades cumplidas tras una reunión previa a la juramentación del juez, que finalmente ocurrió al mediodía y en absoluto secreto, ya que recién se hizo pública una vez completada.
Se trata de una muestra de la fragilidad institucional de la situación, que fue señalada incluso por uno de los exintegrantes de la Corte, Juan Carlos Maqueda, quien ya había advertido que el nombramiento “está al borde de la inconstitucionalidad“.
El abogado constitucionalista Andrés Gil Domínguez, por su parte, había presentado un planteo de nulidad del decreto y también había solicitado a la Corte Suprema que frene la juramentación de ambos jueces.
Sin embargo, los magistrados del máximo prefirieron aceptar el decreto presidencial y avanzar con la jura. En cuanto al otro candidato, Ariel Lijo, los cortesanos definieron que tratarán su solicitud de licencia extraordinaria como juez federal en primera instancia el próximo jueves en la reunión de Acuerdo. Si avalan el pedido, procederán con el juramento de Lijo.
Lo cierto es que con la llegada de Garcia-Mansilla al máximo tribunal se sienta un precedente nefasto para la calidad institucional del país, ya que abre las puertas a que los presidentes puedan nombrar cortesanos por decreto simple durante el receso legislativo sin acuerdo del Senado, como exige la Constitución Nacional.
Para colmo, el magistrado no solo no contaba con un dictamen de la comisión en el Senado encargada de tratar su pliego, sino que ni siquiera estaba cerca de contar con el apoyo suficiente para alcanzar los dos tercios del Senado necesarios para ser nombrado.
Vale señalar que la jura fue presenciada también por el viceministro de Justicia, Sebastián Amerio, una figura cercana a Santiago Caputo. Durante su paso por las audiencias en el Senado, García Mansilla había admitido que fue el asesor presidencial quien le propuso postularse como juez de la Corte.
Desde senadores hasta ex supremos: Se multiplican los rechazos a la designación por decreto de Lijo y García-Mansilla
Repercusiones del nombramiento
Luego de que se confirmara el ingreso de García-Mansilla a la corte, gran parte de la oposición en el Congreso manifestó su rechazo a lo que consideró un “avasallamiento institucional” por parte del Gobierno de Javier Milei.
El Diputado Nacional de Democracia para Siempre, Fernando Carbajal, remarcó que “no fuimos escuchados. García-Mansilla empieza mal. Ya regaló su proclamada honestidad. Dijo que designar jueces en comisión estaba mal. Esperamos que se frene la designación de Lijo“.
Cabe recordar que horas atrás Carbajal y otros diputados de la oposición se habían plegado a la solicitud para que Rosatti frenara la jura hasta que ambos pliegos fueran aprobados en el Senado.
Desde el bloque presidido por Pablo Juliano y referenciado en Facundo Manes adelantaron que adelantaron que enviarán una delegación mínima a la Asamblea Legislativa para “demostrar su disconformidad con el constante avasallamiento institucional que ejerce Milei sobre los otros poderes del Estado”.
El Senador Nacional Martín Lousteau, por su parte, indicó que “el nombramiento de dos jueces de la Corte Suprema por decreto no solamente es un mamarracho y un zafarrancho institucional, sino que hay que entenderlo por lo que verdaderamente es: un peligro para la República y para la democracia”. “Estamos ante la cooptación de la Justicia”, lamentó.
Solicitamos a la Corte que no tome juramento a Lijo y García Mansilla. No fuimos escuchados. García M. empieza mal. Ya regaló su proclamada honestidad. Dijo que designar jueces en comisión estaba mal Esperamos que se frene la designación de Lijo. pic.twitter.com/EVtd0zVkE1
— Fernando Carbajal (@FCarbajal2021) February 27, 2025
Entre tanto, desde el Frente de Izquierda expresaron que “uno de los jueces que Milei mete en la Corte Suprema es un antiderechos del Opus Dei, el otro cajoneó un caso de pedofilia y Vanina Biasi lo denunció en el Congreso”.
Más adelante, agregaron que “el estafador quiere una justicia adicta para garantizar impunidad y usarla a piacere. Fuera Milei. Juicio Político ya”, a través de una publicación en sus redes sociales.
El Diputado Nacional Nicolás del Caño también adelantó que “nuestro bloque no va a concurrir a la Asamblea Legislativa”, a la que calificó como “un show para tapar la estafa de Milei y su gobierno autoritario”.
Nuestro bloque no va a concurrir a la Asamblea legislativa.
Es un show para tapar la estafa de Milei y su gobierno autoritario
Esta asamblea legislativa tiene una cantidad de restricciones inéditas a la medida del gobierno autoritario de Milei, por ejemplo no dejando que…— Nicolas del Caño (@NicolasdelCano) February 27, 2025
En cuanto al peronismo, la senadora Anabel Fernández Sagasti recordó que durante el paso de García Mansilla por la comisión de Acuerdos (en agosto del año pasado) ella había preguntado al juez si aceptaría ser designado por decreto “en comisión”.
“Yo no hubiera aceptado una nominación en comisión porque, más allá que la Constitución lo prevé, evidentemente hay un gran sector de la población que, con buenas razones, resiste ese tipo de decisiones que son discrecionales del Presidente“, había respondido el ahora recién juramentado.
Lo que dijo/lo que hizo. pic.twitter.com/Agunz9YaMD
— Anabel Fernández Sagasti (@anabelfsagasti) February 27, 2025
Desde noviembre del año pasado, los senadores liderados por José Mayans venían advirtiendo que “sin acuerdo del Senado, no habrá juez de la corte“, y más recientemente anunciaron que no estarían presentes en la Asamblea Legislativa.
Más recientemente el bloque de Diputados de Unión por la Patria, liderado por Germán Martínez, también anunció que no asistirán al discurso del presidente. Por su parte, el jefe de bancada advirtió que “el decreto de Milei y la oscura jura de hoy generan un conflicto de poderes sin precedentes en democracia“.
📄 • #COMUNICADO
— Diputados UP (@Diputados_UxP) February 28, 2025
El futuro del pliego de García-Mansilla
Ahora bien, una vez publicado el decreto presidencial comenzaron a evaluarse las distintas opciones que los legisladores tenían en el Senado para bloquear a ambos jueces. En principio, para rechazar un pliego los Senadores de la oposición necesitan solo un tercio del cuerpo (25 votos) y, previamente, alcanzar el quórum de 37 presentes para tratar el tema.
Para poner estos números en perspectiva, cabe recordar que el bloque peronista cuenta con 34 de los 72 integrantes del cuerpo, lo que le da la llave para avanzar. Sin embargo, necesitará el apoyo de Senadores del resto de la oposición, especialmente para el caso de Garcia Mansilla, para el que necesita aprobar su tratamiento sobre tablas.
La directiva dentro de Unión por la Patria es “rechazar el pliego de García Mansilla”, aunque para la situación de Lijo hay matices. “Lijo, en sí mismo, no es el problema”, y es que su figura sí obtuvo dictamen en la comisión de Acuerdos.
El juez del Opus Dei no solo tiene un historial de declaraciones en contra de la legalización del aborto, una bandera antiderechos que tomó Milei tras su asunción, sino que además se le atribuye la representación de empresas del sector hidrocarburífero.
La expectativa es que la crisis de poderes en la que podría derivar esta situación abra las puertas a una negociación con el oficialismo, que reclama la ampliación del máximo tribunal o un acuerdo para los puestos de Procurador General o Defensor General.
Por lo pronto, el Gobierno se resiste a este acuerdo, pero los peronistas pretenden elegir uno de los nombres que formarán parte del máximo tribunal, al tiempo que estarían dispuestos -según uno de los senadores- a que sea el radicalismo el que decida quién accede a la procuraduría o a la defensoría.
En la UCR admiten que “se están dando conversaciones cruzadas, manejando alternativas” y se están llevando adelante negociaciones entre todos los bloques. Algunos senadores quieren que se convoque a sesión en la segunda semana de marzo. Por lo pronto, la cámara presidida por Victoria Villarruel no recibió ninguna petición formal.
“Si se trata el pliego de Lijo y la otra vacante la pone el peronismo, lo votamos los 34“, comentan en la bancada peronista. Y es que el juez tendría entre 10 y 15 apoyos dentro del bloque hasta ahora, que podrían ascender a 34 si se concreta un acuerdo con el oficialismo.
Por lo pronto, el Gobierno se niega a acordar y está dispuesto a acelerar. Un camarista indicó que “habría que ver si el gobierno retira los pliegos para que no se los rechacen o los deja y apuesta a conseguir el acuerdo antes que se caigan en noviembre”.
“Si retira los pliegos, también es un signo de debilidad porque estaría reconociendo que no los va a poder sostener y cualquier fallo judicial carecería de legitimidad”, completó.
El peronismo buscará voltear los pliegos de Lijo y García Mansilla como respuesta al decreto de Milei
Casa Rosada ya da por sentado que Lijo será Juez de la Corte
En lo que respecta a Lijo, para el Gobierno ya es un juez de la Corte a pesar de que Rosatti postergó el tratamiento de su licencia de Comodoro Py, por lo que lo invitó a sentarse junto a los otros 4 magistrados en la Asamblea Legislativa.
En Casa Rosada consideran que todo va de acuerdo al plan del oficialismo tras la apurada jura de García-Mansilla. Sobre el otro candidato, admiten que en la corte “tienen que tomar la decisión sobre la licencia“.
“Pero para nosotros ambos jueces ya están designados, así que por deducción lógica tienen que estar el 1 de marzo en el Congreso”, dicen en el entorno de Santiago Caputo, y agregan que la jura de los ministros de la Corte es una “mera cuestión formal”.
Cabe recordar que Lijo había pedido licencia extraordinaria para poder asumir en comisión en la Corte Suprema. La Cámara Federal le otorgó la licencia, pero ahora resta que el máximo tribunal haga lo propio.
Más allá de la invitación, será decisión del juez el asistir o no a la Asamblea Legislativa y sentarse junto a los otros miembros de la Corte. Si decide hacerlo, Milei tendrá su foto con la nueva composición que definió por decreto.
Rodolfo Tailhade (integrante del Consejo de la Magistratura), sin embargo advirtió que en la Corte no quieren a Lijo. Por eso, no descarta que Rosatti no acepte la licencia o que no decida tomarle juramento.