El pacto entre el PRO y La Libertad Avanza amenaza con dejar afuera a al menos 4 de los 13 intendentes amarillos, que al filo del cierre de alianzas evalúan alternativas como reflotar la alianza con el radicalismo o ir con boleta corta para evitar ceder el control de los armados a los libertarios.
Este miércoles 9 de julio a la medianoche vence el plazo para la inscripción de alianzas ante la Junta Electoral de la Provincia de Buenos Aires, y aunque la mesa ejecutiva bonaerense del PRO aprobó la alianza electoral con La Libertad Avanza, el acuerdo dividió las aguas entre los intendentes amarillos.
Las negociaciones se terminaron de sellar este martes, tras varios intercambios entre el armador libertario Sebastián Pareja, el jefe del PRO bonaerense Cristian Ritondo, el diputado nacional Diego Santilli y el intendente de General Pueyrredón Guillermo Montenegro.
El problema es que las demandas del entorno de Karina Milei (titular de La Libertad Avanza a nivel nacional) por quedarse con el control de los armados en los municipios gobernados por el PRO provocó un quiebre al interior del partido.
Es que, de los 13 intendentes que tiene el espacio, los jefes comunales más cercanos al jefe de Gobierno porteño Jorge Macri ya habrían quedado fuera de las negociaciones. Se trata de Soledad Martínez (Vicente López), Pablo Petrecca (Junín), María José Gentile (9 de Julio) y Javier Martínez (Pergamino).
Según consignó el diario Clarín, el presidente Javier Milei fue quien bajó la orden a Pareja para que frene las negociaciones con el sector del primo de Mauricio Macri, con quien ya tuvo varios cortocircuitos en la previa de las elecciones porteñas.
Los jorgemacristas ya venían expresando su malestar ante la avanzada jorgemacrista y, de cara a las elecciones del 7 de septiembre, comenzaron a explorar acuerdos electorales por su cuenta con otros espacios.
Gana terreno la opción de la boleta corta
Todo indica que Javier Martínez ya está cerca de cerrar un acuerdo con el recientemente lanzado “Hechos“, el armado que los hermanos Passaglia lanzaron en la Segunda Sección electoral, también descontentos con el pacto entre amarillos y libertarios.
El jefe comunal de San Nicolás, Santiago Passaglia, pretende retener el control del armado de listas a nivel municipal y acordar la lista seccional, donde ocuparía el primer lugar su hermano: el exintendente Manuel Passaglia.
En este contexto, quien podría ocupar el segundo lugar sería la diputada Paula Bustos, proveniente del entorno del jefe comunal de Pergamino. Asimismo, quedan abiertas las puertas a que el radicalismo se integre al armado, en cuyo caso podría quedarse con el tercer lugar de la nómina.
Los otros 3 intendentes macristas también estudian alternativas para no ir en la lista violeta. Cabe recordar que una de las demandas del acuerdo con los libertarios es que el frente se llame “La Libertad Avanza” y tenga el mismo color que el utilizado por Milei en las elecciones de 2023, lo que implica que el PRO debería renunciar a todas sus marcas partidarias.
En la Cuarta Sección son 2 las figuras en duda. Una de ellas es Gentile y la otra es Petrecca, que tiene entre sus fieles a Juan Fiorini. El presidente del Concejo Deliberante de Junín remarcó recientemente la necesidad de establecer “un acuerdo amplio y sólido”.
Sugestivamente, recordó que en su municipio “la coalición de Juntos por el Cambio sigue funcionando y dando buenos resultados” y apuntó que los libertarios “prácticamente no tienen intendentes en el interior”.
La lista de bajas se completa con Soledad Martínez, la intendenta más cercana a Jorge Macri. Es que ella es la sucesora del primo de Mauricio Macri en la intendencia de Vicente López y el jefe de Gobierno la cuenta entre sus aliadas más fieles.
La situación parece más encaminada con las restantes 9 intendencias del PRO. Particularmente, en los casos de Guillermo Montenegro (General Pueyrredón), Juan Ibarguren (Pinamar), Fernando Bouvier (Arrecifes), Sebastián Abella (Campana) y Marcelo Matzkin (Zárate).
Menos clara es la situación de Ramón Lanús (San Isidro), Jorge Etcheverry (Lobos), Diego Reyes (Puán) y Lisandro Matzkin (Coronel Pringles), quienes piensan en alternativas intermedias. Es que la principal preocupación de los jefes comunales es encontrarse con un concejo deliberante hostil de cara a 2027.
Con el fiasco de las elecciones porteñas y la suposición de que los libertarios podrían hacer una buena elección en 2025, la expectativa es que La Libertad Avanza quiere competir en los municipios bonaerenses en 2027, lo que podría darle el golpe de gracia a los armados del PRO.
Sin embargo, los intendentes tampoco quieren dinamitar el acuerdo en el que trabajó Ritondo y arriesgarse a tener que abandonar el partido. Es por eso que estudian la posibilidad de ir con boleta corta o poner postulantes en sellos vecinalistas. También está la posibilidad de reflotar una alianza como la de Juntos por el Cambio con los radicales.

Un Intendente PRO se abre del acuerdo con los libertarios y lanza su propio espacio en la Segunda Sección
La avenida del medio se vuelve cada vez más tentadora
Lo cierto es que el PRO no es el único espacio en el que se dan estas discusiones. También en el radicalismo y en el peronismo no K, en el que cada vez más actores expresaron sus voluntades de lanzar espacios propios para escapar a la polarización bonaerense y no meterse en un acuerdo con los libertarios.
Según trascendió, Maximiliano Abad habría avanzado en las negociaciones con el sector de Emilio Monzó para armar un frente de centro. El acuerdo en principio incluiría a casi 30 intendentes de la UCR, el sector de Monzó, el GEN de Margarita Stolbizer, la Coalición Cívica de Elisa Carrió, el partido Unión, Renovación y Fe de Carlos Kikuchi y otras fuerzas vecinales.
Alejado de la conducción radical, Facundo Manes mantiene su propio camino electoral a través del espacio “Para Adelante“, el nuevo espacio que formó junto al cordobés Juan Schiaretti. Un caso aparte es el peronismo “disidente” que no se siente representado por Kicillof o las demás tribus peronistas que hacen al oficialismo bonaerense.
Lo paradójico es que esta fragmentación podría jugar en contra de los propios libertarios, y es que mientras se desinfla el gran frente opositor que esperaban construir para las elecciones bonaerenses, las opciones de centro se multiplican y amenazan con restarle votos a La Libertad Avanza.
Más allá de esto, el pacto con los libertarios abre una segunda fuente de preocupación para los intendentes amarillos, ya que sectores del radicalismo local amenazaron con romper los bloques que habían formado cuando competían con la alianza Juntos por el Cambio.
Sin ir más lejos, en Junín la concejala Orlanda D’andrea (UCR-Evolución) adelantó que si se concreta el pacto se terminaría la unidad entre el PRO, la UCR y la Coalición Cívica. “Parece que está todo definido entre el PRO y La Libertad Avanza, solo faltaría la letra chica”, comentó recientemente, al tiempo que agregó:
“En diciembre del año pasado en una reunión que tuvimos con el intendente Pablo Petrecca, en donde se volvió a tocar el tema de sostener el acuerdo de Juntos en Junín que lleva más de 10 años, uno de los pocos lugares donde se sostuvo en la provincia de Buenos Aires, fuimos claros desde el radicalismo en decir que el límite eran los dos extremos, tanto La Libertad Avanza como el kirchnerismo“.
“Desde el Comité Provincia de la UCR se consultó a las bases y en Junín salió por unanimidad que no vamos a hacer acuerdos ni con La Libertad Avanza ni con el kirchnerismo”, completó, “es decir que nosotros no nos estamos yendo, otros tomaron un camino diferente”.
En San Antonio de Areco, el intendente Francisco Ratto atraviesa una situación similar. En dicho municipio se vio la salida del radical Marcelo Pereyra de la Secretaría de Hacienda, lo que podría ser una marca del quiebre entre amarillos y radicales.