Los bloques de UxP, Encuentro Federal y Democracia para Siempre solicitaron una sesión para insistir con el rechazo del DNU de canje de deuda y forzar al gobierno a reactivar la discusión por el Presupuesto 2025, en medio de la escalada de tensiones entre LLA y el PRO.
Un DNU a la medida de Caputo
Diputados de Unión por la Patria (liderado por Germán Martínez), Encuentro Federal (de Miguel Ángel Pichetto) y Democracia para Siempre (con Pablo Juliano a la cabeza) presentaron una solicitud ante el Presidente de la cámara, Martín Menem, para que convoque a una sesión para tratar el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 846/24.
El DNU en cuestión permite al Gobierno de Javier Milei realizar canjes de deuda en moneda extranjera sin tener que pasar por el Congreso, y flexibiliza las condiciones para la reestructuración de deuda, modificando la Ley de Administración Financiera en beneficio del Ministro Luis Caputo.
La fecha solicitada por los legisladores para rechazar el decreto es el próximo martes 26 de noviembre a las 15 horas, la última semana disponible antes de que finalicen las sesiones ordinarias del 2024.
“La semana pasada no logramos el quórum para modificar la Ley de DNU y para rechazar el DNU 846″, recordó al respecto Martínez, “se habla poco, pero está en marcha un nuevo megacanje en la Argentina”.
“Federico Sturzenegger y Luis Caputo quieren eso, cambiar bonos que están pagando una tasa bastante baja por otro que tienen una tasa muchísimo más alta”, apuntó el jefe de la bancada peronista.

La lista de firmantes incluye a Marinez, Emilio Monzó, Pablo Juliano, Cecilia Moreau, Nicolas Massot, Marcela Coli, Paula Penacca, Esteban Paulon, Carla Carrizo, Itai Hagman y Margarita Stolbizer.
A ellos se suman Danya Tavela, Carlos Heller, Monica Fein, Fernando Carbajal, Graciela Parola, Oscar Agost Carreño, Gabriela Pedrali, Ariel Rauschenberger, Julia Strada, Pablo Todero y Sergio Acevedo.
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El Presupuesto 2025
La insistencia de los bloques en tratar el DNU tiene como tema de fondo la discusión por el Presupuesto 2025. La semana pasada, el Gobierno Nacional había logrado que los opositores no obtuvieran quórum para rechazar el decreto gracias a negociaciones de último momento, en la que prometieron a los Gobernadores reactivar la discusión por la ley de leyes.
Así, la sesión se cayó, pero las negociaciones por el Presupuesto no tardaron en congelarse ante la negativa del oficialismo a responder a las demandas de los mandatarios provinciales.
Esto motivó una reunión entre los gobernadores (tanto opositores, como aliados y dialoguistas), en la que los mandatarios “expresaron su desconcierto y malestar” por la intransigencia de Milei. En el caso de Democracia para Siempre, el bloque contó con el visto bueno de los radicales Carlos Sadir (Jujuy) y Maximiliano Pullaro (Santa Fé).
La expectativa de las bancadas opositoras es que tras el desaire de La Libertad Avanza, los mandatarios provinciales no obstaculicen el quórum para el rechazo del DNU, o bien, el pedio de sesión sirva para presionar a Casa Rosada para que discuta el Presupuesto.
Por lo pronto, José Luis Espert (titular de la Comisión de Presupuesto) aseguró que el Gobierno busca “lograr los consensos necesarios” para concretar la ley de leyes y comentó que evalúan “la posibilidad de convocar a sesiones extraordinarias para su tratamiento”.
Sin embargo, remarcó que “el déficit cero no se negocia. Con déficit cero, todo; sin déficit cero, nada“, por lo que el único consenso que parece tener en cuenta el oficialismo no incluiría las demandas de los Gobernadores.
Las negociaciones incluyen ahora una complicación extra, que es que con el cierre de las sesiones ordinarias, la iniciativa solo podría tratarse en sesiones extraordinarias, cuya convocatoria depende del Poder Ejecutivo: Si Milei no llama a extraordinarias, cualquier discusión deberá esperar hasta marzo.
Esto llevó a varios sectores de la oposición a suponer que el Gobierno Nacional no tiene interés en aprobar un nuevo plan de gastos y prefiere prorrogar -una vez más- el Presupuesto 2023, lo que le daría discrecionalidad para manejar la distribución de los fondos.
Sin embargo, sin el DNU 846, Caputo se quedaría sin una de sus principales herramientas para negociar la deuda externa sin intervención de los legisladores, un punto central para el programa económico del Gobierno.
Desde Encuentro Federal indicaron que “la semana pasada nosotros les explicamos a los gobernadores que rechazar el DNU los empoderaba para negociar, pero, aun así, no quisieron confrontar con el Gobierno”.
La posición oficialista frente a las demandas provinciales es que en suma representan 3.700 millones de dólares en déficit fiscal, y aseguran que si Argentina crece un 5% (como prevé la normativa), las provincias pasarán de recibir fondos coparticipables por 40 mil millones a 57 mil millones.
Durante su reunión del martes por la noche, los Gobernadores también decidieron solicitarle al Jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y al titular de la cartera de Economía, Luis Caputo, la apertura de una mesa de negociaciones.
Sin embargo, desde el entorno presidencial minimizaron la propuesta y descartaron realizar cambios en el proyecto de presupuesto. “Déficit cero o nada, ahora la pelota está del lado de los gobernadores”, comentaron desde el Poder Ejecutivo. En principio, el principio de los dialoguistas es incluir temas como:
- Financiamiento del déficit de las cajas provisionales provinciales no transferidas de acuerdo con los pactos fiscales
- Financiamiento de la compensación del Pacto Fiscal 2017
- Eliminar las afectaciones específicas del impuesto a los combustibles, cuyos fondos pretenden que se coparticipen
- Reducción del aporte que realizan las provincias de los fondos coparticipables para financiar a la AFIP (ahora ARCA)
- Coparticipación de los Aportes del Tesoro (ATN) no distribuidos
- Reactivación de la obra pública y/o traspaso de proyectos en las provincias
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El factor PRO y las PASO 2025
En paralelo, el oficialismo se enfrenta a una escalada de tensiones con su principal aliado legislativo, el PRO. El partido de Mauricio Macri no logró conseguir quórum para tratar la ley de Ficha Limpia en la más reciente sesión en Diputados.
Es que ni los Gobernadores ni La Libertad Avanza demostraron interés en el proyecto, y media hora después había 128 diputados en sus bancas (de los 129 necesarios para sesionar). Si bien Martín Menem podría haber extendido el tiempo de la convocatoria, decidió levantar la sesión.
La maniobra generó suspicacias entre los legisladores amarillos, que sospechan que el Gobierno de Milei no tiene intenciones de impulsar la ley. Si bien las acusaciones abarcaron al socialista santafesino Esteban Paulón, el legislador aseguró que no llegó tarde y que estaba sentado en su banca antes de que se levantara la sesión.
Lo cierto es que el bloque libertario tuvo varios ausentes durante la convocatoria, que habrían permitido alcanzar el quórum. Cerca de La Libertad Avanza habrían dicho que “al enemigo lo queremos vivo“, en alusión a la posible confrontación con Cristina Fernández de Kirchner.
Desde Casa Rosada tampoco actuaron para garantizar el apoyo de los Gobernadores más cercanos, como Osvaldo Jaldo, Gustavo Sáenz, Hugo Passalacqua, Omar Gutiérrez y Alberto Weretilneck, aunque esto podría estar relacionado con el malestar por el estado de las discusiones del Presupuesto.
Sea como fuere, el PRO ya había garantizado la presencia de la mayoría de los pichettistas y los radicales embanderados detrás de las figuras de Facundo Manes, quienes se mostraron en el recinto para dar quórum.
Si bien la macrista Silvia Lospennato adelantó que intentarán sesionar nuevamente la semana que viene, el oficialismo planea avanzar con su propia agenda en el Congreso, e impulsar dos proyectos en los que viene trabajando desde hace tiempo: la eliminación de las PASO y la modificación de la ley que regula a los partidos políticos.
Con respecto a las PASO, el gobierno se apalanca en la cuestión económica, asegurando que permitirían ahorrar alrededor de 45.445 millones de pesos para el estado nacional. Según explicaron, “esa plata podría usarse para cumplir con las exigencias de los gobernadores“.
La expectativa es que los mandatarios provinciales no se nieguen a habilitar esta modificación de cara a las elecciones del año que viene. De concretarse, la eliminación de las PASO obturaría las negociaciones con los liderados por Macri a la hora de diagramar las listas.
En la mesa chica libertaria creen que no sólo lograron hacerse de todo el electorado del PRO, sino que entienden que la supervivencia del partido sólo depende de la “ayuda” del gobierno para mantenerlos en pie.
En lo que respecta a la modificación de la ley que regula los partidos políticos, el cambio implicaría la reducción de los aportes del estado nacional y la habilitación a los privados para financiar las campañas abiertamente.
Otras modificaciones implican elevar la cantidad de afiliados requeridos para ser considerado partido del 0,4% del padrón al 0,5%, alcanzar un piso de 3% de votos en dos elecciones consecutivas y tener presencia en al menos 10 distritos (actualmente se requieren 5).
Menem, en la mira
Sin embargo, según consigna LPO, Macri, gobernadores, parte del radicalismo y el kirchnerismo pretenden avanzar con el desplazamiento del Presidente de la Cámara baja. Suenan 3 posibles reemplazantes: Cristian Ritondo, Miguel Ángel Pichetto y Emilio Monzó.
En un contexto de tensas relaciones con el oficialismo, al PRO no le cayó bien la jugada de Menem para levantar la sesión y evitar el tratamiento de la ley de Ficha Limpia. “Presidente, yo le quiero decir una cosa: había 129“, apuntó Ritondo durante la sesión:
“Una diputada se paró cuando entró otro diputado, pero había 129 presentes. Las cámaras después lo van a ver. Pero no importa, usted está cumpliendo con el reglamento“.
Su tono mesurado intentó disimular las molestias, aunque la crisis entre ambos partidos se vuelve cada vez más palpable, y los macristas no quieren la continuidad de Menem al frente del cuerpo. Un legislador dialoguista comentó que:
“Los muchachos no paran de hacer cagadas y se junta la bronca de los bloques aliados con la de los gobernadores por la falta de presupuesto”.
Lo cierto es que en Encuentro Federal aseguran que su jefe de bloque es el mejor capacitado para manejar el recinto, aunque calculan que Menem tiene las de perder contra cualquiera de los otros candidatos en una votación en el recinto.
“Emilio junta 140 votos por abajo de las patas porque lo respalda hasta el peronismo”, dice un sector, mientras que otro despacho opina que “si fuera Ritondo o Pichetto, UP no va a acompañar, el peronismo y la izquierda se abstienen“.
“Es un desastre el gobierno pero la dimensión política de que se le quite la presidencia de Diputados sería tremenda”, advierten desde otro espacio, pero en el PRO el odio de Macri contra Milei crece cada vez más, y a esto se suma la disconformidad de los gobernadores por el ninguneo de Casa Rosada.
Una posibilidad es que se convoque a una sesión preparatoria en diciembre para tratar el tema del cambio de autoridades. Si Ritondo, Pichetto, Macri y los mandatarios provinciales, más algunos radicales, llegan a un acuerdo, puede ser el fin de la presidencia de Menem.


