Javier Milei encabezó la apertura de sesiones ordinarias del Congreso con un discurso cargado de insultos, promesas vagas sobre su agenda legislativa y una insólita afirmación sobre el fascismo. El libertario tampoco perdió la oportunidad de remarcar su alineamiento total a Estados Unidos.
Javier Milei encabezó la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso con un discurso que combinó promesas vagas (muchas de ellas ya anunciadas con anterioridad), reiterados insultos a la oposición, afirmaciones históricas insólitas y una defensa cerrada de su modelo económico que omitió los principales indicadores negativos de su gestión.
La ceremonia, que en total se extendió por casi tres horas, exhibió también las tensiones internas dentro de La Libertad Avanza y dejó en segundo plano la agenda institucional que, en teoría, justificaba el acto.
Otra vez gritos, otra vez insultos
A los pocos minutos de iniciado su discurso, el Presidente se dirigió directamente a los legisladores de Unión por la Patria con una frase que marcó el tono de lo que vendría: “Ustedes también podrían gritar porque soy presidente de ustedes aunque no les guste“.
Desde ese momento, los ataques a la oposición peronista y a la izquierda se convirtieron en un hilo conductor que atravesó toda la exposición. Azuzado por los aplausos de los legisladores oficialistas y por los cánticos de la tribuna, Milei escaló progresivamente en el nivel de agresión verbal.
Les reprochó a los diputados del peronismo que “no pueden aplaudir porque se les escapan las manos a bolsillos ajenos” y los llamó “manga de ladrones, delincuentes“. Todo esto, pese a que el gobierno libertario retiene arbitrariamente fondos correspondientes a las provincias y actualmente transita la causa de $LIBRA, justamente por estafa.
Más adelante, en referencia a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien cumple condena en prisión domiciliaria, afirmó: “Sigan mintiendo, manga de ladrones, manga de chorros. Por eso tienen a su líder presa. Y va a seguir presa por la causa de los cuadernos, va a seguir presa por el Memorándum con Irán, va a seguir presa por lo que hizo con Vialidad”.
En rigor, la única condena firme contra la exmandataria es la correspondiente a Vialidad, pero esto no impidió que un Milei desaforado agitara el lugar común. “Porque es una chorra, porque fueron los más chorros de la historia”, agregó a los gritos. La frase fue pronunciada con tres miembros de la Corte Suprema sentados a metros del atril.
A la diputada Kelly Olmos, del peronismo, le espetó: “Dedicate a recitar poemas y a hablar de los datos no, porque de eso no sabés nada”. En un momento, el jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, se acercó al titular de la Cámara, Martín Menem, para señalarle el tono cada vez más violento del discurso. No tuvo efecto.
Los ataques también alcanzaron a legisladores del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT). Al diputado Nicolás del Caño le dijo que si fuera la representación de los trabajadores “tendríamos un problema muy grave“. A la diputada Myriam Bregman la llamó “chilindrina troska”.
Sobre el final de ese tramo, Milei sintetizó su postura frente a la oposición con una frase que generó respuesta inmediata en la tribuna: “Kukas, yo les voy a avisar algo. Me encanta domarlos, me encanta hacerlos llorar”.
También reaccionó de manera visible cuando desde las bancas opositoras le recordaron los audios que vinculan a su hermana, Karina Milei, con presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
“Saben que los audios son falsos, saben que el que declaró ya dijo que era mentira“, gritó, pese a que la propia investigación judicial reveló la existencia de un entramado de coimas que incluye a varios de sus funcionarios y en la que se hacen varias menciones a la Secretaria General de la Presidencia.
Quizás la confianza del mandatario en que la causa no avanzará tiene que ver con que recientemente el expediente pasó a manos del juez Ariel Lijo, quien fuera su candidato para ocupar la Corte Suprema de Justicia. Más allá de esto, y pese a lo que repite Milei, Spagnuolo fue procesado el mes pasado.
Procesaron a Diego Spagnuolo por el entramado de coimas en ANDIS
Fascismo, promesas vacías y omisiones
Milei destacó que el desempleo bajó durante su gestión y que los salarios en dólares crecieron. No mencionó, en cambio, que desde noviembre de 2023 se perdieron aproximadamente 180.000 empleos privados registrados según cifras del propio INDEC.
Tampoco mencionó que el salario real de los trabajadores formales cayó durante los últimos cuatro meses de 2025, retrocediendo a niveles inferiores a los de su llegada al poder. Tampoco hizo referencia al hecho de que la inflación lleva ocho meses consecutivos acelerándose, pasando del 1,5% mensual en mayo de 2025 a 2,9% en enero de 2026.
Sobre el crecimiento económico, el Presidente afirmó que la actividad creció un 6,6% en 2024. Se trata de una afirmación insólita si se tiene en cuenta que el dato oficial del INDEC indica que el PBI cayó un 1,7% ese año.
En cuanto a 2025, si bien hubo crecimiento (del 3,3%, como dijo Milei), los sectores que más aportaron (intermediación financiera, minería, energía y agro) son los de menor generación de empleo. Los sectores con mayor capacidad de absorción laboral, como la industria y el comercio, siguieron siendo los de peor desempeño.
El libertario también aseguró haber triplicado en dólares el salario básico de los trabajadores. No precisó que ese valor equivale a 224 dólares, significativamente por debajo de los más de 700 dólares que representaba el mismo salario en 2015.
Pero, además, se trata de una afirmación carente de valor, porque en rigor la capacidad de compra de los salarios cayó desde su llegada al poder, y es que la política del gobierno por mantener pisado el dólar logró que el país se encareciera a nivel internacional. Es decir, que los salarios en dólares subieron, pero también subieron los precios.
En materia histórica, el Presidente ensayó una insólita definición del fascismo. “Los fascistas son socialistas que entendieron que el camino no era la violencia“, afirmó, agregando: “Primero agarrá los libros, después decime todo lo que quieras“.
Se trata de otra de las interpretaciones históricas insólitas en las que constantemente incurre Milei en sus discursos, y es que la caracterización del fascismo como una corriente contraria a la violencia no tiene sustento en la historiografía académica, a la que es completamente ajeno el libertario.
Otro pasaje llamativo fue su referencia a Donald Trump y al vínculo con Estados Unidos y aseguró que pretende transformarlo en “una política de estado“. El Presidente cerró ese tramo con una frase en inglés: “Make Americas great again“, frente al embajador estadounidense Peter Lamelas, quien aplaudió en varios momentos del discurso.
Milei ratificó su alineamiento geopolítico y presentó a la Argentina como un “eslabón natural de la cadena de valor estratégica de occidente”, en referencia a los recursos naturales del país: minerales críticos, energía y capacidad agroindustrial. El libertario ya firmó contratos para beneficiar a Estados Unidos, que hablan de la creciente influencia de Trump en la política interna.
El momento más contradictorio de su discurso tuvo lugar cuando habló de los planes sociales. El presidente se jactó de que la Asignación Universal por Hijo (AUH) aumentó un 492,9% respecto al valor heredado en 2023, que se incorporaron 600.000 chicos al programa, que la prestación Alimentar creció un 137,5% y que las becas Primera Infancia aumentaron más de un 500%.
Antes de llegar al poder, Milei era uno de los que despotricaba contra los planes sociales, que además resultan contrarios al ideario libertario. Lo cierto es que omitió mencionar que la incorporación de medio millón de niños al programa no se debió a una mejora del plan, sino al aumento de la vulnerabilidad social.
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¿Pero qué anunció Milei en el Congreso?
Milei se preocupó tanto por insultar a la oposición y destacar su acercamiento a Estados Unidos, que dejó en segundo plano el anuncio de los planes legislativos del gobierno para 2026. Anuncio que, por otro lado, consistió en promesas recicladas y pocos datos concretos.
En lo que respecta a la agenda legislativa, Milei anunció que cada ministerio preparó diez paquetes de reformas estructurales y que mensualmente se enviará uno al Congreso. No precisó el cronograma ni los contenidos específicos de la mayoría de esos paquetes. Los anuncios con mayor nivel de detalle se concentraron en el área judicial y de seguridad.
El Presidente confirmó que impulsará la modificación del Código Penal con el objetivo de introducir “penas más duras y con mayor cobertura de la prisión efectiva”. También anunció la reforma del Código Civil y Comercial y del Código Procesal Civil y Comercial, junto con un paquete de leyes vinculadas a la defensa del consumidor y la competencia.
En materia de seguridad, informó que los aviones F-16 ya están operativos custodiando el espacio aéreo nacional y que enviará al Congreso un proyecto para fortalecer la coordinación entre fuerzas de seguridad e inteligencia.
Anunció también el impulso de los juicios por jurados en la Justicia federal como parte de una reforma del Poder Judicial orientada a hacerlo “ágil, rápido, eficaz y justo“. No está claro cómo los juicios por jurado agilizarían el proceso judicial.
En el plano económico, el Presidente ratificó que avanzará con una reforma tributaria para reducir la carga impositiva y que profundizará la apertura comercial, buscando la ratificación parlamentaria del acuerdo con Estados Unidos e impulsando una reforma del Código Aduanero.
Hasta ahora, los únicos beneficiados de la quita de impuestos fueron los sectores más acaudalados, ya que Milei eliminó el impuesto al lujo y no solo redujo las penas para evasores, sino que además los premió con bonos en dólares.
También anunció la creación de un marco legal para la explotación de recursos naturales, con referencias explícitas a la minería y la energía. “Vamos a buscar remover las barreras que se interponen entre la sociedad y su riqueza”, dijo, y agregó que el desarrollo se hará “lejos de prejuicios ambientalistas absurdos”.
Sobre el campo, anticipó que continuará la baja de retenciones de manera gradual, “solo en la medida en que el superávit fiscal lo permita”. Finalmente, anunció una reforma integral del sistema electoral y del financiamiento de los partidos políticos, con el objetivo declarado de evitar la influencia del crimen organizado en la política.
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Con la interna libertaria a flor de piel
Más allá del contenido del discurso, la jornada dejó imágenes que ilustraron las tensiones dentro del propio oficialismo. La vicepresidenta Victoria Villarruel fue omitida en varios tramos de la transmisión oficial y no fue mencionada por el Presidente en su discurso.
En los palcos, la presencia del sector identificado con Karina Milei fue notoria, mientras que el sector vinculado al asesor presidencial Santiago Caputo (“Las Fuerzas del Cielo”) no apareció en la cobertura oficial.
El Presidente sí mencionó elogiosamente al ministro de Economía, Luis Caputo, al canciller Pablo Quirno, al presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. El ministro del Interior, Diego Santilli, cuya gestión fue clave para conseguir votos en el Congreso durante el último año, no fue mencionado.
Entre los gobernadores presentes en el recinto se encontraban Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Alfredo Cornejo (Mendoza) y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, entre otros aliados.
Finalizado el discurso, Milei y los legisladores invitados se trasladaron a la Quinta de Olivos, donde se realizó una cena. Villarruel no participó del encuentro.