Pablo Quirno firmó un acuerdo con Estados Unidos para el suministro de minerales críticos, en medio del creciente interés de Donald Trump por controlar las cadenas de producción y poco después de la discreta visita de un avión militar estadounidense al país.
El gobierno de Javier Milei firmó un acuerdo para garantizarle el suministro de minerales críticos a Estados Unidos, en el marco de una cumbre convocada por el secretario de Estado Marco Rubio en Washington.
Se trata de un Instrumento Marco para el Fortalecimiento del Suministro en Minería y Procesamiento de Minerales Críticos al que también se plegaron otros 50 países y que revela el creciente interés de la administración de Donald Trump por acaparar las cadenas de producción y cortar la influencia de China en el mundo.
La firma del entendimiento estuvo a cargo del canciller Pablo Quirno, quien viajó exclusivamente a la capital estadounidense para rubricar el instrumento junto al vicesecretario de Estado Christopher Landau.
El encuentro ministerial fue inaugurado por el vicepresidente J.D. Vance y tendrá su cierre a cargo del secretario del Tesoro, Scott Bessent, un “amigo” de la administración argentina. De la avanzada de la Casa Blanca por los minerales críticos también surge la incógnita sobre si Trump se está preparando para profundizar su conflicto con el gigante asiático.
Para Argentina, la firma tiene como telón de fondo la visita de un avión militar estadounidense a Tierra del Fuego y otros puntos de interés, bajo el silencio de la administración de Javier Milei.
En aquella comitiva que sobrevoló el país se encontraban congresistas estadounidenses como la republicana Diana Harshbarger, integrante del Comité de Energía y Comercio, y a Mike Kennedy, del Comité de Recursos Naturales.
Estados Unidos avanza sobre los minerales críticos
La cumbre sobre minerales críticos responde a una estrategia de Washington para limitar la influencia de China en un mercado estratégico a nivel internacional, en el marco de un panorama geopolítico cada vez más caldeado (mayoritariamente, por el accionar de Trump).
Estados Unidos depende completamente de importaciones para al menos 12 de estos minerales, mientras que China concentra una posición dominante tanto en el acceso como en el procesamiento de estos recursos. En Casa Blanca son consientes de esta vulnerabilidad, por lo que la convirtieron en parte de su agenda para la seguridad nacional.
“La seguridad económica es seguridad nacional”, blanqueó Rubio al inicio de la conferencia, que tuvo una parte transmitida en vivo y otra reservada para las exposiciones de los funcionarios.
El titular del Departamento de Estado comparó la reunión actual con la Conferencia de Energía de Washington de 1974, donde el entonces secretario Henry Kissinger impulsó la creación de la Agencia Internacional de Energía. “Cincuenta años después, acá estamos para proteger todos los procesos de producción de los minerales críticos”, agregó.
Los minerales críticos son fundamentales para la fabricación de bienes clave de la economía: desde aviones, submarinos y sistemas de defensa hasta autos eléctricos, celulares, semiconductores, turbinas, satélites, equipamiento energético y, más importante para la administración estadounidense, armas.
“Las armas, los teléfonos, las computadoras, los chips de silicio, requieren componentes que se desarrollan a partir de los minerales críticos que no tienen que ser míos, solo deben ser procesados por una red amplia de socios. Esta tiene que ser una alianza global“, manifestó Rubio.
El principal interés geopolítico de Estados Unidos es obturar el poderío de China en el procesamiento de los minerales críticos y tierras raras. La cumbre es una consecuencia directa de una serie de órdenes ejecutivas firmadas por Trump desde su regreso a la Casa Blanca.
Hacia fines de 2025, la administración republicana formalizó el llamado “Corolario Trump” a la Doctrina Monroe, con foco en limitar la influencia de actores extrarregionales (especialmente China) en América Latina.
En enero de 2026, Trump avanzó con una orden ejecutiva orientada a ajustar las importaciones de minerales críticos procesados y sus derivados, planteando explícitamente la cooperación internacional como eje central de la estrategia estadounidense.
Esta semana, el mandatario anunció la creación de una reserva estratégica de minerales críticos bajo el nombre Project Vault. La iniciativa combinará casi 1.700 millones de dólares de financiamiento privado con un préstamo de 10.000 millones de dólares del Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos.
“Los minerales conservados en la reserva ayudarán a proteger a los fabricantes de vehículos, productos electrónicos y otros bienes de cualquier interrupción en la cadena de suministro”, señaló David Copley, ex militar designado por Trump como titular del Consejo Nacional de Dominio Energético.
Además, el acuerdo entre Ruanda y la República Democrática del Congo, firmado en junio de 2025, abrió la vía a las inversiones estadounidenses en minerales críticos congoleños. En abril del año pasado se firmó un acuerdo con Ucrania, país que posee alrededor del 5% de las materias primas críticas a nivel mundial.
“La guerra terminará en algún momento y los minerales críticos serán claves para la recuperación económica de Ucrania”, enfatizó Rubio.

Avión militar estadounidense aterrizó en Ushuaia sin explicaciones del gobierno de Milei
Qué firmó Argentina y qué implica el acuerdo
Tras el acuerdo rubricado por Quirno, la Cancillería lanzó un comunicado indicando que las administraciones de Milei y Trump “ratifican su asociación estratégica y su compromiso con un suministro seguro, resiliente y competitivo“.
El objetivo declarado es consolidar cadenas de valor más sólidas y diversificadas, generar un entorno favorable para la llegada de inversiones productivas de largo plazo y responder al crecimiento sostenido de la demanda global asociada a nuevas tecnologías.
Lo cierto es que el acuerdo parece ir en línea con todas las demandas usuales de Estados Unidos, algo que ya se podía observar en el marco para el acuerdo comercial que impulsa Casa Rosada, y que siempre exige menos regulaciones y prioridad absoluta para la potencia norteamericana. Así lo resumen los puntos del acuerdo:
- Fortalecer las cadenas de valor mineras mediante un suministro estable y diversificado
- Impulsar inversiones mineras de largo plazo tanto en exploración como en producción y procesamiento
- Simplificar y agilizar los permisos mineros
- Utilizar herramientas de financiamiento público y privado para proyectos estratégicos
- Cooperar en mapeo geológico y reciclaje de materiales críticos
- Promover mercados más transparentes y previsibles
- Reforzar la seguridad de las cadenas globales de suministro
- Posicionar a Argentina como proveedor estratégico de minerales críticos de alto valor agregado
“Argentina tiene la capacidad desde el punto de vista de los recursos naturales para ser un socio clave en minerales críticos para el mundo, no solo para Estados Unidos. Creo que también por su geología, su ubicación geográfica, como por su experiencia, ya han dado pasos enormes”, sostuvo Rubio durante una conferencia de prensa:
“Además, estar ubicado en el hemisferio occidental tiene un valor estratégico tanto para Argentina, pero obviamente también para Estados Unidos”.
“Hemisferio occidental” es el nombre que Estados Unidos le dio a lo que reconoce como su área de influencia, que incluye a toda Latinoamérica, y que implica el cuestionamiento de cualquier país que no adhiera a la política exterior norteamericana.
Argentina cosechó un creciente interés, no solo porque forma parte del grupo de naciones con potencial relevante en minerales críticos, especialmente en litio y otros recursos asociados a la transición energética, sino también porque el gobierno viene liberando controles y eliminando regulaciones en el sector.
Tras su paso por Washington, Quirno mantuvo una reunión con Gary Nagle, CEO global de Glencore, quien confirmó una supuesta inversión de 14.000 millones de dólares amparadas en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) para los proyectos de cobre en San Juan (El Pachón) y Catamarca (Mara-Alumbrera).
La multi-transnacional Glencore es una de las corporaciones interesadas en la modificación de la ley de glaciares, próxima a debatirse en el Congreso.
El acuerdo firmado en 2024 por la excanciller Diana Mondino ya había puesto en funcionamiento un Memorándum de Entendimiento para la gobernanza de los minerales críticos, que ahora se perfecciona con este nuevo instrumento comercia.
Lo que subyace en este tipo de acuerdos marco son las condicionalidades que se imponen de manera directa o implícitas, con un alineamiento que no es solo comercial sino también ideológico.
