Guillermo Francos interrumpió abruptamente su informe de gestión ante el Congreso y decidió retirarse utilizando como excusa que no toleraba las “faltas de respeto”, luego de que una Senadora lo acusara de ser mentiroso. ¿Qué había dicho hasta entonces el Jefe de Gabinete?
Este jueves el Jefe de Gabinete, Guillermo Francos, acudió al Senado de la Nación para presentar su informe de gestión, en lo que constituía su cuarta visita al Congreso y la segunda a la Cámara alta.
Sin embargo, a la mitad de la jornada el funcionario decidió abandonar el recinto tras ser tildado de “mentiroso” por la senadora fueguina Cristina López, utilizando esta situación como excusa para retirarse de una tensa sesión, marcada por los cuestionamientos de los legisladores a varios aspectos de la gestión del gobierno de Javier Milei.
La exposición había comenzado alrededor de las 11:30 horas con Francos defendiendo la labor del gobierno ante las más de 900 preguntas formuladas por legisladores de distintos bloques, que incluyeron críticas al veto a la Ley de Emergencia para Bahía Blanca, la política de obra pública, y la relación entre Nación y las Provincias.
El momento del conflicto: “Debo decir que es un mentiroso”
El momento que desencadenó la situación fue la intervención de la senadora de Unión por la Patria Cristina López. Al tomar la palabra, la legisladora de Tierra del Fuego fustigó al funcionario de La Libertad Avanza:
“Leí muy atentamente las respuestas que nos mandó y debo decirle que es un mentiroso. Para usted y el presidente Milei, Tierra del Fuego es sólo un punto en el mapa para negociar con las potencias extranjeras“.
La crítica de la legisladora fueguina no se detuvo ahí. Continuó con dureza: “Poco les importa la soberanía del Atlántico Sud, la causa Malvinas y el futuro de la Antártida. Mucho menos les importa los fueguinos, que ven cómo este Gobierno los trata con un desprecio como nunca antes visto. Pensamos que tenemos un Presidente que quiere entregar nuestra provincia”.
Ante el reproche, el funcionario se puso de pie, levantó sus cosas y se dirigió al salón Eva Perón, ubicado detrás del estrado de Presidencia. El presidente Provisional del Senado, Bartolomé Abdala, quien estaba a cargo de la sesión, interrumpió a López y le pidió una retractación.
“Ay, pobrecito. No se puede sentir mentiroso alguien que es mentiroso“, replicó la Senadora luego de que Abdala le indicara que al Jefe de Gabinete no le había gustado que lo llamaran “mentiroso”, y además cuestionó que en el informe escrito “no respondieron nada”.
En los pasillos del Senado, fuentes legislativas relataron que escucharon a Francos decir: “Me voy, no tolero las faltas de respeto“, mientras se retiraba del edificio pasadas las 15:30 horas, escoltado por el vicejefe de Gabinete del Interior, Lisandro Catalán, y el vicejefe de Gabinete, José Rolandi.
Ante esta situación, Abdala se dirigió al jefe del interbloque de Unión por la Patria, José Mayans, para proponer un cuarto intermedio hasta resolver la situación, el formoseño aceptó.
La doble vara de Francos ante las faltas de respeto
Posteriormente, tras la vuelta del cuarto intermedio y con la vicepresidenta Victoria Villarruel en la Presidencia, Mayans pidió la palabra y propuso pasar a un nuevo cuarto intermedio para el próximo miércoles a las 11, solicitando que Francos continúe con las preguntas de Unión por la Patria y los cierres de los jefes de bloque.
“Es su obligación constitucional“, señaló Mayans, aclarando: “Nosotros reclamamos ser escuchados por el Jefe de Gabinete”. La propuesta fue puesta a consideración y el Cuerpo la aprobó a mano alzada. Sin embargo, desde el entorno de Francos pusieron en duda que el funcionario asista a una nueva convocatoria.
Es que unas horas después del papelón, el Jefe de Gabinete aseguró que “di cumplimiento a mi responsabilidad de presentar el informe de gestión” y “lamento la falta de respeto de una senadora que no honra su cargo”.
La sensibilidad del funcionario oficialista resulta paradójica, especialmente si se tiene en cuenta que durante la misma jornada el Presidente Javier Milei encabezó un acto partidario en La Plata, desde donde lanzó una seguidilla de insultos contra los opositores a su gobierno y jactándose de ser “cruel” con los empleados públicos.
Lamento la falta de respeto de una senadora que no honra su cargo en el Congreso de la Nación ni la sesión informativa como un legítimo espacio de diálogo entre poderes. Di cumplimiento a mi responsabilidad de presentar el informe de gestión sobre la marcha del Gobierno, tal cual…
— Guillermo Francos (@GAFrancosOk) June 26, 2025
Las críticas de los senadores: cuestionamientos múltiples
Antes del incidente que provocó la salida de Francos, varios senadores habían formulado críticas y consultas, que atravesaron toda la jornada y dejaron claras las tensiones entre varios sectores y el gobierno nacional.
Por ejemplo, luego de que Francos hablaba de los supuestos logros de Milei, la senadora de Unión por la Patria Silvina García Larraburu comentó: “Me gustaría vivir en el país de su relato“. También le pidió que “ayude a reflexionar” a Milei sobre la situación de la ex presidenta Cristina Kirchner.
“Tiene una gran oportunidad el Presidente firmando el indulto“, le planteó la rionegrina, quien luego instó: “No le podemos ceder el poder de las decisiones más importantes para revitalizar la política y la democracia a Comodoro Py“.
El senador de la Unión Cívica Radical Maximiliano Abad se expresó sobre el veto a la Ley de Emergencia para Bahía Blanca: “Este Senado va a sostener la ley 27.790, que le da una ayuda a Bahía Blanca para ponerse de pie”, dijo en referencia al proyecto aprobado por la mayoría de las dos Cámaras y que Milei vetó.
El radical Pablo Blanco objetó el desmantelamiento del régimen industrial fueguino por parte de la gestión de La Libertad Avanza: “Cinco mil puestos directos significan mucho. Se perjudica la mano de obra de mi provincia“, subrayó.
Las críticas llegaron incluso de los sectores más cercanos al gobierno. La senadora del PRO Carmen Álvarez Rivero planteó: “La obra pública siempre necesita al Estado“, pidiendo certezas sobre las supuestas inversiones privadas que el oficialismo impulsa para mejorar la ruta 158.
Por su parte, la senadora radical por Santa Fe, Carolina Losada, le planteó a Francos el reclamo de los médicos del hospital Garrahan. El ministro coordinador pidió “ver las dos caras” del conflicto.
En otro intento de quitarle valor a la situación, aseguró que la protesta “tiene otras raíces gremiales”, que incluyen un “incremento de la planta administrativa” y la apertura de “una licitación del sistema de seguridad y residuo” que “históricamente” era adjudicadas a “empresas vinculadas a los gremios“.
Relación con los gobernadores: negociaciones en punto muerto
Durante su exposición, Francos reveló que la negociación con los gobernadores por el reparto de fondos se encuentra en un punto muerto. El jefe de Gabinete confirmó que no existe aún ningún acuerdo con los mandatarios provinciales respecto a los fondos..
Cabe recordar que los mandatarios provinciales habían propuesto cambios en la distribución de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y la coparticipación del impuesto a los combustibles, disolviendo los fondos fiduciarios relacionados con el tributo.
De hecho, durante su más reciente reunión en el Consejo Federal de Inversiones (CFI), redactaron un proyecto de ley con estos reclamos que llevó la firma de todos los participantes, pero que aún no fue presentado ante la expectativa de negociar con el Gobierno.
Hubo una primera reunión entre algunos mandatarios y los secretarios Carlos Guberman (Hacienda) y Lisandro Catalán (Interior), pero Francos admitió que el encuentro no fue productivo: “No hubo mucho acuerdo“, reconoció el funcionario ante los senadores.
Respecto a los ATN, Francos explicó que el reparto se puede conversar “en la medida de que fondos estén disponibles y hasta donde el Estado esté dispuesto, dentro de las condiciones de superávit fiscal”. Se trata de un argumento extraño, ya que el reclamo es que fondos que ya existen y corresponden a las provincias.
Sobre el impuesto a los combustibles, cabe mencionar que los gobernadores pretenden utilizar parte del tributo para la financiación de las obras que paralizó el gobierno nacional. Sobre el tema, Francos comentó que Milei pretende ceder la totalidad de las obras viales a las provincias, junto con la dirección de la Dirección de Vialidad Nacional. “Tampoco hubo acuerdo”, admitió.
El funcionario confió en que el Consejo de Mayo podría ser el ámbito para llegar a consensos. “Lo firmó el Presidente con gobernadores y referentes institucionales del país, con el fin de avanzar en torno a ejes estratégicos para el desarrollo de la Argentina”.
El Presidente sostuvo el martes pasado la primera reunión del órgano. Si bien inicialmente Casa Rosada lo había presentado como un espacio para acercar posiciones entre los distintos espacios, la conformación del Consejo se dilató por casi un año y, para colmo, Milei luego decidió conformarlo por decreto y con dirigentes afines a su gestión.
Los gobernadores se unieron en un reclamo conjunto a Milei por los fondos del impuesto a los combustibles y los ATN
El gobierno, entre los vetos y la desinversión
En materia de obra pública, uno de los temas más sensibles dada la posición del gobierno respecto a la inversión estatal, Francos abordó las consultas de senadores de diversos bloques que reclamaron por rutas nacionales inconclusas y falta de inversión en infraestructura.
En su presentación inicial, el jefe de Gabinete había anunciado que hay en ejecución 68 obras “en las que se decidió avanzar como prioritarias”, sumándose “un plan de concesiones de toda la Red Federal, de un total de 9.000 kilómetros”, que fue cuestionado por varios senadores que remarcaron la falta de detalles proporcionada sobre el tema.
El ministro coordinador explicó que el Estado invierte “los recursos que tiene disponibles” en las obras “más urgentes”, pero que el Gobierno tiene etapas bien definidas, y la actual consiste en mantener controladas las cuentas públicas “en orden”, un latiguillo de la gestión libertaria.
“La política del Gobierno es sostener el equilibrio fiscal a toda costa y contar con más recursos. Lo que se pretende es entrar en un circuito virtuoso de la economía en crecimiento y generar ingresos que nos permitan bajar impuestos”, explicó Francos a los legisladores.
Lo cierto es que el propio gobierno indicó que fueron paralizadas más del 70% de las obras que estaban en ejecución, al tiempo que dio de baja programas esenciales para la construcción de viviendas, como PROCREAR. Sin embargo, lo que ahora se presenta como un ahorro para el Estado implica una pérdida de 25 mil millones de dólares anuales.
El costo de la motosierra: Argentina pierde 25 mil millones de dólares anuales por la paralización de la obra pública
Durante la jornada, Maximiliano Abad cuestionó al funcionario por el veto presidencial a la ley de emergencia para Bahía Blanca. El legislador consideró que el veto a la Ley 27.790 “es un error en términos políticos y jurídicos, y un paso en falso frente a una sociedad que exige respuestas eficientes y soluciones de fondo“.
Abad recordó que la norma “fue aprobada por unanimidad” en el Senado y por “una mayoría abrumadora en la Cámara de Diputados”, subrayando que “la ley tiene un alcance mucho más amplio que el decreto 238/25 del Poder Ejecutivo”.
“No solamente se limita a la urgencia, sino que aborda cuestiones estructurales: busca recuperar la infraestructura dañada, el apoyo a las PyMEs, a los emprendedores y reactivar el circuito económico y productivo de Bahía Blanca“, agregó.
Ante los reproches, Francos intentó desligar al Estado Nacional del tema: “Las obras de infraestructura que son necesarias para evitar las inundaciones, creemos que son temas que tienen que ver con el municipio y la provincia. No es una responsabilidad directa de la Nación”.
El funcionario indicó que “el Estado asignó 200 mil millones de pesos para un fondo” y que “lo que el presidente estableció es que se asignaran recursos que fueran directamente a las personas“.
Justamente, una de las mayores críticas que recibió la respuesta del Gobierno Nacional ante la situación fue la falta de claridad a la hora de definir cómo se distribuiría el fondo asignado, al punto que desde la bancada de Unión por la Patria adelantaron que presentarían un pedido de informes al respecto.
“Estamos dispuestos a colaborar, pero no con la asignación de un fondo que no podemos financiar“, sentenció.