La Corte Suprema rechazó la invitación de Javier Milei a la firma del Pacto de Mayo

Los miembros de la Corte Suprema estarán ausentes en el acto de Javier Milei por el 9 de julio en Tucumán, donde el libertario espera firmar el Pacto de Mayo junto a los Gobernadores. Entre tanto, el expresidente Mauricio Macri viajará al país para estar presente durante la jornada.

Este 9 de mayo a la medianoche, el Presidente Javier Milei tiene planeado firmar junto a los Gobernadores el Pacto de Mayo en la Provincia de Tucumán, en el marco del acto del 9 de Julio. Días atrás, el libertario había convocado tanto a mandatarios provinciales, como a expresidentes, miembros de la Corte Suprema de Justicia y otros dirigentes políticos.

Sin embargo, los cuatro jueces de la Corte, Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz, Juan Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti, adelantaron que no estarán entre los presentes durante la firma del acuerdo, donde el Presidente impulsará un acuerdo de 10 puntos de cara al futuro de su gestión.

Así lo anunciaron a través del área ceremonial del alto tribunal. Aunque no especificaron los motivos, el rechazo de los magistrados se produce mientras el oficialismo pretende impulsar los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla para cubrir las vacantes en la Corte.

Es que el Poder Judicial no ve con buenos ojos la intención de ampliar la Corte, un tema que ya se había formulado en proyectos anteriores, a lo que se suma la opinión de los magistrados de que la cuestión debe zanjarse primero a nivel ejecutivo y legislativo.

Ricardo Lorenzetti ya había indicado en 2022 que “no se puede hacer populismo judicial” cuando la gestión de Alberto Fernández había propuesto llevar la cantidad de integrantes de 5 a 15. En tanto, Horacio Rosatti había dicho en referencia al proyecto que “sería bueno que nos consulten”.

En este caso, el Gobierno propone la incorporación de dos nuevos jueces. Uno de ellos, Lijo, impulsado por Lorenzetti.

Los presentes, los ausentes y las incógnitas

Entre tanto, y a pesar de sus recientes críticas al oficialismo, el expresidente Mauricio Macri tiene planeado tomar un avión desde Europa (donde estuvo presente para asistir al torneo de tenis Wimbledon) para estar entre los presentes. Serían solo dos los expresidentes que participarán del acto. El otro será el puntano Adolfo Rodríguez Saá, que fue presidente por una semana en 2001.

Otro de los ausentes será el Gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien había comentado al respecto que “si es una foto de marketing del Gobierno para fingir un apoyo, no cuenten conmigo“. A él se sumarán el riojano Ricardo Quintela, el pampeano Sergio Ziliotto; el fueguino Gustavo Melella y el formoseño Gildo Insfrán.

En duda está la asistencia del santacruceño Claudio Vidal, quien previamente había manifestado que no firmaría acuerdos “sin recursos”. Su provincia, además, se enfrenta a un fuerte temporal de nieve. El correntino Gustavo Valdés, por su parte, redujo sus apariciones públicas a partir de la desaparición del niño Loan Peña. La tercera incógnita es el santiagueño Gerardo Zamora.

La lista de confirmados incluye a los mandatarios de Juntos por el Cambio. Es decir, Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Jorge Macri (Ciudad de Buenos Aires), Gustavo Valdés (Corrientes), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Alfredo Cornejo (Mendoza), Ignacio Torres (Chubut), Carlos Sadir (Jujuy), Leandro Zdero (Chaco) y Claudio Poggi (San Luis).

A ellos se sumarían Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán, quien será anfitrión del evento), Martín Llaryora (Córdoba), Gustavo Sáenz (Salta), Rolando Figueroa (Neuquén), Hugo Passalacqua (Misiones), Alberto Weretilneck (Río Negro), y Marcelo Orrego (San Juan).

La Coalición Cívica y el Pichettismo tampoco asistirán al pacto

El titular del bloque de Hacemos Coalición Federal en la Cámara de Diputados, Miguel Ángel Pichetto, también adelantó que el espacio no irá a Tucumán, aunque aclaró que la decisión no cambia la postura de la bancada con respecto al oficialismo.

El legislador publicó un comunicado en nombre de la bancada en el que indicó que, si bien están de acuerdo con los puntos impulsados por Milei, estos “no se alcanzan con una foto o la firma de un papel“, y manifestaron que es necesario que el gobierno mantenga “una relación razonable y de respeto” con el Congreso.

Posteriormente, Pichetto explicó que no se trató de una decisión “de tipo personal”, sino que “la hemos analizado y esa ha sido la postura y la hemos hecho pública, fue un criterio bastante unánime”.

El hecho de ir o no ir a Tucumán no cambia absolutamente nada. Estamos dispuestos a seguir dialogando y trabajando en función del interés del país”, aclaró.

Lo mismo ocurrió con la Coalición Cívica-ARI, cuyo jefe de bancada en la Cámara de Diputados, Juan Manuel López, indicó que el espacio estará ausente porque se trata de una convocatoria “direccionada a los gobernadores” y “no está claro el objetivo”.

No vamos a ir, pero no hacemos de eso un tema. Estamos siempre para dialogar en el Congreso y la invitación fue muy frugal. Coincidimos en los puntos, pero no está muy claro el objetivo”, explicó López durante una entrevista, y agregó:

Nosotros hicimos nuestro aporte en la Ley Bases y el paquete fiscal, ayudando a que salga, marcando límites, haciendo correcciones, y vamos a estar para discutir todos los temas que proponga el Presidente porque es nuestro trabajo y nuestra vocación”.

Lo cierto es que de cara al acto, el Presidente de la Cámara Baja, Martín Menem, convocó a los 350 Diputados y adelantó que quienes asistan podrán utilizar los pasajes aéreos que normalmente están dispuestos para movilizarse al Congreso.

“Informamos que por traslados podrá realizar las reservas correspondientes a través del sistema de gestión de tramos y pasajes con el que cuenta la cámara de Diputados”, indicó a través de un e-mail a los legisladores.

Se trata de un vuelo de ida a San Miguel de Tucumán para el lunes a las 19 horas, y uno de retorno a la Ciudad de Buenos Aires para el martes 9 de julio a las 3 de la madrugada.

La obra pública como moneda de cambio

Una de las principales herramientas del Gobierno para alcanzar acuerdos y sancionar la Ley Bases y el paquete fiscal, y ahora garantizar la presencia de 16 gobernadores, fue el financiamiento de la obra pública.

Aunque inicialmente el libertario había hablado del “fin de la obra pública“, Nación terminó traspasando a la órbita de las provincias algunos trabajos críticos, que benefició particularmente a los territorios con capacidad de financiamiento propio.

Son 18 los distritos que firmaron este tipo de acuerdos, pero en muchos casos hay incertidumbre sobre cómo será el financiamiento, que no está resuelto en los contratos. Ante esta situación, en algunas gobernaciones sospechan que el traspaso de obra pública es una trampa e incluso dudan que el Ejecutivo Nacional aporte los fondos para reiniciar las obras.

Por lo pronto, el Gobierno asegura que cumplirá con reiniciar 376 obras en los próximos tres meses, una inversión que ascendería a 2 billones de pesos. Luego están las 900 obras que se traspasaron sin financiamiento. Al respecto, Guillermo Francos explicó que Nación colaborará con el fondeo. Entre tanto, 1.600 obras serían discontinuadas.

A esto se suman las deudas de obras que ya se habían comenzado, pero que se dejaron de pagar en septiembre de 2023. Milei hasta ahora no se hizo cargo de los 400.000 millones de pesos a pesar de contar con los fondos, según Gustavo Weiss, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción.

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