Manuel Adorni aprovechó el partido de la Selección Argentina para presentar su renuncia como Jefe de Gabinete, luego de que el escándalo por su situación patrimonial se extendiera por más de 3 meses. En su carta habló de varios delitos que nadie le había atribuido y mencionó un “pedido especial” de Javier Milei.
Manuel Adorni, hasta este sábado jefe de Gabinete de la Nación, presentó su renuncia horas antes de que la selección argentina de fútbol enfrentara a Jordania. La salida se produjo en medio de un escándalo que ya lleva más de tres meses y que derivó en la causa judicial que lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito.
Después de meses de respaldarlo públicamente, Javier Milei y su hermana, Karina Milei, resolvieron poner fin a la gestión del exvocero presidencial. La decisión llegó tras una seguidilla de contradicciones del propio Adorni a la hora de justificar el origen de su patrimonio, y en medio de una presión creciente de la oposición en el Congreso.
El propio Adorni difundió el sábado una carta de renuncia en la que se presentó como víctima de una persecución mediática y política. Llamativamente, no solo habló de los cuestionamientos que efectivamente estaban bajo investigación, sino que además hizo referencia a una serie de delitos que ni la prensa ni la Justicia le habían atribuido hasta ese momento.
Adorni también aseguró ser “un ciudadano de a pie“. Sin embargo, el tramo más curioso de la carta fue un fragmento dirigido a Milei en el que el exfuncionario le recordó que cumplió con un “pedido especial” que el Presidente le habría hecho la noche en que le ofreció el cargo. No aclaró a qué se refería.
Gracias por su confianza Presidente. Ha sido un verdadero honor.
Fin. pic.twitter.com/AJyuy6nDOY
— Manuel Adorni (@madorni) June 27, 2026
Manuel Adorni y sus 3 meses de agonía
La renuncia de Adorni se concretó la tarde del sábado, con la publicación de su carta a las 18.38, y dos minutos después con un mensaje de Karina Milei en la misma red social. Llegó luego de más de 100 días de tensión interna, que comenzaron en marzo, cuando trascendió la primera información sobre los manejos de fondos del entonces vocero.
El primer antecedente del escándalo fue la presencia de la esposa de Adorni, Betina Angeletti, en el avión presidencial durante el viaje de Milei a Nueva York para la Argentina Week 2026. A esa revelación se sumó después la difusión de un viaje familiar a Punta del Este realizado en un avión privado.
Durante todo ese período, Milei defendió a su jefe de Gabinete en redes sociales, entrevistas y discursos. Karina Milei hizo lo mismo, al punto de que su último posteo público sobre Adorni, de marzo, incluía una foto junto a él y un mensaje de respaldo: “Mi apoyo, intacto. Más allá de las operaciones del periodismo y la vieja política sé quién sos y de tu integridad, Manuel”.
Sin embargo, el desgaste resultó demasiado fuerte. Adorni comenzó a ser investigado por la Justicia, se quedó sin respaldo del resto del Gabinete y fue acorralado en el Senado y la Cámara de Diputados por el peronismo y la oposición más dura, que impulsaba pedidos de interpelación y una moción de censura.
El PRO y un sector de la UCR intentaron demorar ese tratamiento con maniobras reglamentarias, pero incluso esos aliados se encaminaban a votar la interpelación tras intentar darle la posibilidad de una salida decorosa.
La determinación final se tomó en el despacho de Karina Milei el jueves previo a la renuncia, mientras Javier Milei ya había viajado a Europa. Se comunicó a los sectores más cercanos al Gobierno el viernes por la mañana.
Según dejaron trascender desde Casa Rosada, el punto de quiebre fue el temor a que Adorni terminara procesado mientras seguía en funciones. Para colmo, el Gobierno no lograba contener las filtraciones de la causa que instruye el fiscal Gerardo Pollicita.
La idea de concretar la salida durante el Mundial surgió del sector de Santiago Caputo, en un primer momento con la intención de anunciarla el domingo, tras el partido de la Selección. El avance del tema en la agenda pública durante el viernes adelantó la difusión al sábado.
Tras la renuncia, Milei le respondió a Adorni en redes con un mensaje breve (“Gracias por tu incansable trabajo durante todo este tiempo”) y siguió con publicaciones sobre otros temas, mientras Caputo reposteaba un mensaje en respaldo de otro funcionario, Manuel Quirno.
Entre los motivos de la decisión también se mencionó la necesidad de resguardar la relación con la senadora Patricia Bullrich, quien había advertido hace un mes y medio que la salida de Adorni era necesaria para no comprometer la imagen del Gobierno de cara a las elecciones.
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La carta: victimización, demagogia y ¿una amenaza?
En su mensaje de despedida, Adorni agradeció a Milei y cerró su gestión con un tono de desgaste personal. “Gracias por su confianza, Presidente. Ha sido un verdadero honor. Fin”, escribió. Más adelante agregó: “Cierro esta etapa. Me retiro tranquilo y sereno, pero por sobre todo, con la conciencia tranquila y firme en mis convicciones”.
El exjefe de Gabinete dedicó buena parte de la carta a describir lo que definió como una persecución mediática. “Usted sabe todo lo que he sufrido durante todo este tiempo”, le escribió a Milei, y agregó que las “operaciones mediáticas han ido al extremo”, al punto de afectar también a su esposa, sus hijos, sus amigos y sus vecinos.
Entre las acusaciones que dijo haber recibido, mencionó “viajes que nunca existieron, gastos astronómicos, contratos falsos y hasta un pendrive ‘lleno de dólares'”, y remarcó que fue “tratado de delincuente y corrupto sin un solo hecho de corrupción” probado en su gestión.
También denunció intromisiones en su vida privada: “Inventaron amantes, hijos, hermanos, divorcios y hasta un padre biológico distinto al real”. Lo cierto es que este tipo de teorías se limitaron a las redes sociales y ninguna de ellas fue mencionada ni en medios ni por opositores.
Más allá de esto, un punto que llamó la atención fue que, en ese mismo texto, Adorni incluyó una lista de presuntos delitos que hasta entonces no habían sido parte de la discusión pública ni de las denuncias conocidas. Tampoco están entre los delitos por los que se lo acusa ante la justicia.
Habló de “gastos astronómicos y suntuosos”, “contratos inexistentes y falsos de mi mujer con el Estado o con empresas públicas”, “mansiones y autos lujosos”, “granjas cripto operadas en complicidad con la Custodia Presidencial”, “nepotismo”, “gastos personales pagados con fondos públicos”, “sociedades en Uruguay” y “cirugías estéticas de miles de dólares”, entre otros.
Adorni insistió en que su decisión buscaba proteger a su entorno: “El resguardo de mis afectos como prioridad es precisamente lo que estoy reafirmando hoy”, escribió, y agregó que no podía seguir exponiendo “a gran parte de la gente que quiero a esta carnicería mediática”.
Cerró el texto con un respaldo a Milei, a quien calificó como “la única esperanza para la Argentina”, y aseguró que continuará acompañando el proyecto político “desde el lugar que le toque”. Por lo pronto, parece que su salida de la política será total.
El fragmento que generó más interrogantes fue uno dirigido directamente al Presidente: “Como sabe, he cumplido a rajatabla y hasta el último día aquel pedido especial que me hizo aquella noche en la Quinta Presidencial de Olivos, minutos después de ofrecerme asumir como Jefe de Gabinete de Ministros de su gobierno”.
Adorni no precisó a qué se refería ni cuál era la naturaleza de ese pedido, aunque se lee casi como una advertencia dirigida al libertario. También escribió: “Gracias por entender las razones y entenderme a mí: por primera vez desde aquel 10 de diciembre de 2023 estoy yendo en contra de sus deseos”. Tras publicar la carta, cerró los comentarios de su cuenta en X.
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La investigación judicial que sigue abierta
Más allá del planteo de Adorni sobre una supuesta operación en su contra, la causa que lo investiga se originó en una serie de hechos concretos, documentados desde marzo y sigue abierta pese a su renuncia.
El primero fue el viaje a Nueva York por la Argentina Week, entre el 9 y el 12 de marzo, en el que su esposa Betina Angeletti viajó en el avión presidencial de manera irregular. Sobre ese episodio, Adorni dijo en su momento:
“Vengo a deslomarme una semana o cinco días a Estados Unidos, y yo quería que mi esposa me acompañe porque es mi compañera de vida. Presidencia la invitó a subirse al avión porque, si no, no nos íbamos a encontrar”.
Ante la reacción negativa que generó la palabra “deslomarse”, aclaró después: “La palabra no debió ser ‘deslomarse’. Uno puede decir alguna palabra o frase desafortunada en un vivo; somos humanos y cometemos errores”. En su momento, Milei le restó importancia a la cuestión.
Después se conoció un viaje en un avión privado Honda Jet (matrícula LV-HWA) a Punta del Este, realizado junto a su familia durante el fin de semana largo de Carnaval, entre el 14 y el 17 de febrero.
La controversia se centró en el costo del traslado en relación con sus ingresos como funcionario. En el caso apareció el periodista Marcelo Grandio, amigo personal de Adorni y con programas en la TV Pública.
Hubo versiones contradictorias sobre quién pagó los pasajes: Grandio sostuvo que había sido el propio Adorni, pero la Justicia determinó que el tramo de ida, de unos u$s4.360, fue abonado por la productora Imhouse SA, perteneciente a Grandio y con contratos vigentes con la TV Pública. Consultado sobre el tema, Adorni respondió:
“Estoy cansado de decirles que el viaje lo pagué… No tengo por qué explicar una transacción privada. Vos no sos juez”, dijo a los periodistas.
El tercer eje de la causa fue la compra de propiedades: una casa en el country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz, y un departamento en el barrio de Caballito valuado en u$s230.000. En esa operación, Adorni pagó solo u$s30.000 de anticipo, mientras que el 87% restante fue financiado en cuotas por las vendedoras, dos mujeres jubiladas.
Esa modalidad de pago, sumada al desajuste con sus ingresos declarados, llevó a que varios diputados nacionales lo denunciaran y a que fuera imputado por la Justicia por los delitos de enriquecimiento ilícito y falsedad ideológica.
Adorni explicó la compra del departamento de la siguiente manera: “Todo lo que tengo está declarado. El departamento se compró con ahorros de toda mi vida, con la venta de una propiedad anterior y con un crédito privado, que es una figura absolutamente legal entre particulares”.
Sobre el financiamiento otorgado por las vendedoras, sostuvo: “¿Cuál es el problema de que un vendedor te financie? Es una operación que se hace todos los días en el mercado inmobiliario ante la falta de crédito bancario. Está todo en la escritura, pasado por escribano público y con los impuestos pagos. No hay nada que ocultar“.
Respecto de la denuncia por enriquecimiento ilícito, dijo: “Es una denuncia ridícula. Están contando los ahorros de mi tía y de mi mamá como si fueran plata negra. He trabajado 25 años en el sector privado, me ha ido bien y siempre he tributado lo que corresponde. Me están persiguiendo por mi rol político, no por mis bienes”.
El 29 de abril, Adorni brindó su informe de gestión ante el Congreso, acompañado por Milei. Allí, el diputado Rodolfo Tailhade expuso gastos y movimientos vinculados a su esposa y al uso de la custodia oficial.
Días más tarde, el 5 de mayo, se conocieron las refacciones realizadas en la casa de Indio Cua, que incluyeron una parrilla, una cascada artificial y un jacuzzi. Ese episodio llevó a que la senadora Patricia Bullrich le pidiera que presentara su declaración jurada para evitar comprometer al Gobierno: “Estamos todos esperando la declaración jurada de Manuel Adorni”, dijo.
Adorni finalmente presentó su declaración jurada ante la ARCA el 10 de junio, además de adherirse al régimen simplificado de Ganancias previsto en la Ley de Inocencia Fiscal. Ahí quedó claro que había omitido declarar sus ahorros.
En ese documento, parte del crecimiento de su patrimonio aparece explicado por la tenencia de bitcoins, depositados en las billeteras Binance y Lemon. Sobre esa inversión, declaró: “Invertimos u$s200.000 en Bitcoin y ganamos unos u$s300.000”, y agregó que comenzó a operar con esa criptomoneda en 2013 y que “empiezo a invertir fuerte en 2014”.
Lo llamativo es que hasta ahora el exfuncionario no solo casi no había hablado de criptomonedas, sino que en videos de años anteriores había asegurado que desconfiaba de su valor como inversiones. En su declaración jurada aseguró que invirtió la herencia de su padre en bitcoin.