Karina Milei se anotó otra victoria política con la llegada de Juan Bautista Mahiques al Ministerio de Justicia, que no solo implicó desplazar al hombre de Santiago Caputo del Ministerio, sino que también dejó al PRO sin una de las carteras que aspiraba ocupar.
Juan Bautista Mahiques asumió como ministro de Justicia en reemplazo de Mariano Cúneo Libarona, poniendo fin a semanas de operaciones cruzadas sobre quién tomaría el control de una de las carteras sensibles del gobierno de Javier Milei.
El desenlace disipó las especulaciones: fue Karina Milei quien avanzó sobre el gabinete y, en un solo movimiento, no solo desplazó al asesor presidencial Santiago Caputo de una de sus posiciones más relevantes, sino que también frenó el avance del PRO y dejó en una situación incómoda a Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario en el Senado.
Karina avanza y se queda con todo
Según pudo reconstruirse a partir de diversas fuentes cercanas al gobierno, la secretaria General de la Presidencia fue quien impulsó la candidatura de Mahiques ante su hermano, el presidente Javier Milei, con semanas de anticipación al anuncio oficial.
El primer contacto entre Karina y el entonces fiscal general porteño habría ocurrido a finales de 2025, en un momento en que Cúneo Libarona ya había hecho saber su intención de renunciar, agobiado por las restricciones que le imponía el entorno del asesor presidencial dentro del ministerio.
La presentación de Mahiques ante la hermana presidencial fue gestionada por Santiago Viola, abogado de confianza de Karina y apoderado de La Libertad Avanza. El mismo Viola fue designado, de manera simultánea, como nuevo viceministro de Justicia, completando así un recambio integral en la conducción de la cartera.
El propio anuncio presidencial llevó la firma simbólica de Karina: Milei lo comunicó a través de su cuenta de X con una foto en la que aparecía junto a su hermana, el saliente ministro y el jefe de gabinete, Manuel Adorni.
La imagen no dejaba lugar a interpretaciones. Esa misma tarde, Karina recibió a Mahiques en su despacho de la Casa Rosada, en una reunión que también contó con la presencia de Adorni y Viola.
Desde el ala más cercana a la secretaria General aseguran que el nombramiento estaba definido desde hacía semanas. En cambio, desde el entorno de Caputo sostienen que la noticia les llegó apenas minutos antes de que el presidente la hiciera pública.
Lo que nadie discute es el resultado: Karina se impuso incluso sobre la preferencia del propio Milei, quien, según distintas fuentes, buscaba una salida más equilibrada que no le infligiera una derrota tan contundente al asesor.
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El derrumbe de Santiago Caputo
Para Santiago Caputo, el recambio en Justicia representó otra derrota política que se suma a su lista de fracasos. Cabe recordar que al inicio del gobierno él había peleado de igual a igual con Karina por el control de distintos espacios del gobierno. Sin embargo, desde las elecciones la hermana del presidente comenzó a asestarle golpes.
A través del hasta entonces viceministro Sebastián Amerio, el asesor presidencial mantenía el control operativo del área más sensible de la cartera: el asiento en el Consejo de la Magistratura, instancia que define la suerte de los jueces y la distribución de fondos del Poder Judicial. Con la salida de Amerio y su reemplazo por Viola, ese control pasó de manos.
De hecho, Amerio se encontraba presidiendo una sesión de la Comisión de Administración y Financiera del Consejo de la Magistratura en el momento exacto en que el presidente publicó el anuncio en redes sociales.
En medio de la videoconferencia, y notificado en tiempo real de su propia salida, el hasta entonces viceministro interrumpió la reunión con una frase que quedó grabada: “Voy a pedir aquí por circunstancias de público conocimiento que el vicepresidente me reemplace, ya que estamos siendo convocados a Olivos o la Rosada, ahora veré.”
Abandonó la sesión y se dirigió a la Casa Rosada, donde Caputo ya lo esperaba en el Salón Martín Fierro. La escena sintetizó con crudeza el modo en que se gestionó el cambio.
Karina no coordinó el recambio para evitar exposiciones innecesarias, sino que lo ejecutó mientras uno de los hombres de mayor confianza del asesor presidía una comisión oficial. Fue, según coinciden distintas fuentes del gobierno, una señal deliberada.
La pérdida del Ministerio de Justicia se suma a un debilitamiento progresivo de Caputo dentro del esquema de poder de Balcarce 50. Si bien el asesor conserva influencia sobre áreas como la SIDE, el Ministerio de Economía, el de Salud, la Secretaría Legal y Técnica y ARCA, el movimiento del miércoles lo dejó, según fuentes libertarias, “más cerca de estar completamente afuera”.
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El PRO, otra vez al margen
El PRO también fue relegado en la definición del nuevo ministro. Desde ese sector del oficialismo impulsaban, entre otros, al intendente de Mar del Plata con licencia, Guillermo Montenegro: abogado, exjuez federal y exministro de Justicia y Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, su perfil era considerado el más afín a las necesidades de la cartera vacante.
Como intendente, se había tomado en serio la consigna de ejercer “mano dura” y constantemente celebraba las golpizas que la seguridad municipal daba a los indigentes de las calles de Mar del Plata. Sin embargo, Montenegro no superó los filtros internos y quedó fuera de la consideración final.
La incorporación de figuras del PRO al gabinete de Milei ha sido históricamente marginal, con la excepción de Diego Santilli, designado ministro del Interior y considerado el dirigente amarillo con mayor confianza por parte del gobierno.
Fuera de ese caso, los intentos por colocar cuadros políticos del PRO en posiciones de relevancia chocaron repetidamente con una negativa presidencial que ha sido fuente de tensión con el expresidente Mauricio Macri.
El futuro político de Montenegro quedó en suspenso. Las opciones que se manejan en su entorno oscilan entre retomar su banca como senador provincial por la quinta sección, a la espera de una nueva oportunidad, o bien regresar a la intendencia de Mar del Plata, cargo del que está de licencia.
En la ciudad, mientras tanto, se acumulan quejas por las contradicciones entre la gestión municipal (hoy a cargo de Agustín Neme) y los lineamientos políticos libertarios, entre ellas la vigencia del impuesto a los combustibles más alto de la provincia y la reciente creación de una tasa de alumbrado incorporada a las boletas de electricidad.
En situación similar se encuentra Diego Valenzuela, intendente de Tres de Febrero también con doble licencia como jefe comunal y legislador. Su posible incorporación como director de Migraciones parecía confirmada a comienzos de 2026, pero sigue frenada por presuntos inconvenientes técnicos en la oficialización del decreto correspondiente.
En cuanto a Santilli, el Ministro del Interior parece cada vez más distanciado del PRO y podría seguir los pasos de Patricia Bullrich, que arribó a la cartera de Seguridad junto al partido amarillo pero que no tardó en saltar al barco libertario.
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La preocupación de Bullrich
Sin embargo, la reciente movida de Karina Milei demostró que la exministra de Seguridad tampoco está segura en su puesto. La jefa de la bancada libertaria interpretó el movimiento como una señal de lo que podría venir.
Tres senadores libertarios confirmaron a distintos medios que Karina Milei mantiene malestar con la autonomía que viene mostrando la exministra y que explora alternativas para recuperar el control político de la cámara.
Por las dudas, Bullrich difundió su “alineamiento total” con la Casa Rosada y prodigó elogios hacia el presidente, apostando a que su vínculo directo con Milei funcione como escudo frente al enojo de la hermana. También filtró que aspira a ser candidata a vice y que descarta la Jefatura de Gobierno porteña, un cargo que, en su lectura, Karina reserva para Manuel Adorni.
Pero en el entorno de los Menem (Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem), aliados centrales de Karina en la interna del gobierno, se evalúa avanzar sobre la conducción política del bloque senatorial.
El nombre que se maneja como posible reemplazo de Bullrich en la jefatura de bloque es el de la neuquina Nadia Márquez. “Hay que darle a Patricia la presidencia provisional y nosotros quedarnos con la jefatura de bloque“, habrían planteado legisladores allegados a los riojanos en diciembre pasado.
No obstante, la movida no está exenta de riesgos. Una pelea abierta con Bullrich podría exponer la bancada oficialista a una fractura en un momento en que la negociación por las presidencias de las comisiones más relevantes del Senado (entre ellas las bicamerales de Inteligencia y DNU, y la comisión de Energía) todavía está en curso.
Las críticas internas a la exministra se extienden más allá de la disputa por los cargos. Senadores del bloque le reprochan haber repartido posiciones de la cámara entre aliados de Villarruel, radicales y peronistas dialoguistas, sin asegurar posiciones suficientes para el oficialismo.
“No le quedó nada al gobierno”, reconoció a medios especializados una senadora aliada cuyo bloque se benefició del reparto.
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Mahiques y sus lazos con el fútbol
La designación de Juan Bautista Mahiques tiene un condimento aparte: la extensa red de vínculos que el flamante ministro mantiene con el mundo del fútbol argentino. Hijo del juez de la Cámara Federal de Casación Penal, Carlos “Coco” Mahiques, Juan Bautista llegó al cargo con un historial llamativo.
En diciembre pasado, fue designado vicerrector de la Universidad del Fútbol Argentino (Unafa), cargo del que renunció pocos días después en medio del escándalo generado por la entrega de una copa a Rosario Central.
Sin embargo, su hermano mayor, Esteban Mahiques, mantiene un lugar como integrante del Tribunal de Disciplina de la AFA, y quienes conocen de cerca al nuevo ministro advierten que la relación con el titular de la asociación, Claudio “Chiqui” Tapia, nunca se cortó.
El articulador de ese vínculo sería el dirigente Daniel Angelici, histórico referente de Boca Juniors y otrora una figura cercana a Macri. Angelici viene enviando señales de acercamiento al gobierno desde hace meses, con vistas a concretar una alianza orientada a resolver las vacantes pendientes en la justicia federal, incluyendo los dos lugares disponibles en la Corte Suprema.
Esto no es menor si se tiene en cuenta que el gobierno encabeza una avanzada judicial sobre Tapia para quedarse con el control de la AFA. No es una novedad que Casa Rosada intenta forzar el ingreso de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) a la organización, pese a la resistencia de la dirigencia de AFA y varios clubes.
La llegada de Mahiques también adquiere relevancia por el contexto judicial en el que se inscribe. Su padre fue propuesto por el Ejecutivo para renovar su mandato en Casación por otros cinco años, pese a haber alcanzado los 75 años, la edad estipulada para el retiro de los magistrados.
La Cámara de Casación es el último tribunal penal con competencia sobre causas de corrupción antes de llegar a la Corte Suprema, una instancia que adquiere especial relevancia dado que las investigaciones sobre el rol del presidente y su hermana en el caso de la criptomoneda $Libra y en ANDIS podrían alcanzar ese nivel en el corto plazo.
Mahiques tendrá, además, la misión de impulsar la designación de alrededor de 200 jueces federales y nacionales, junto a otros cargos clave como el procurador general y decenas de fiscales federales. Una tarea que su antecesor no logró capitalizar y que, en manos del nuevo ministro, representa una herramienta de poder significativa para el gobierno.
