Mauricio Macri reapareció con una entrevista en la que intentó diferenciarse de Javier Milei y poner en agenda al PRO antes de la próxima reunión del partido, que no solo atraviesa una profunda crisis interna, sino que además ve con preocupación el avance de la tropa libertaria en CABA.
El expresidente y actual titular del PRO Mauricio Macri volvió a la escena pública con una extensa entrevista y un plan de recorridas provinciales que busca reposicionar al PRO como fuerza política autónoma frente al gobierno de Javier Milei.
La reaparición llega en un momento delicado: el partido amarillo lleva años en declive, sufrió una sangría de dirigentes hacia La Libertad Avanza y en las elecciones de octubre de 2025 terminó aceptando una alianza que lo colocó en un rol subsidiario frente al oficialismo.
El golpe más simbólico fue en la Ciudad de Buenos Aires, el territorio donde el PRO construyó su identidad política durante dos décadas: en los comicios de mayo de 2025, La Libertad Avanza se impuso con el 30% de los votos, y en octubre, con la alianza amarillo-violeta, la fórmula conjunta trepó al 50%.
El dato expone tanto la dependencia del PRO respecto del socio libertario como la capacidad de ese socio para crecer sin él. En ese contexto, la estrategia de Macri apunta a dos objetivos simultáneos.
Por un lado, consolidar la estructura partidaria de cara a 2027 y, por otro, evitar que el gobierno porteño de Jorge Macri quede desprotegido frente a un bloque legislativo de La Libertad Avanza que se mueve con autonomía y declarada ambición de conquista.
El escenario que se abre en la Ciudad concentra buena parte de la tensión política del momento y resume, en escala distrital, el dilema que enfrenta el PRO a nivel nacional: sobrevivir como fuerza propia o disolverse en el proyecto libertario.
Pese a la afinidad ideológica que siempre unió al expresidente con Javier Milei (cabe recordar que previamente su principal crítica giraba en torno a “los modos” del presidente), Macri ensaya ahora un discurso que pretende marcar distancias, aunque con gestos todavía moderados.
Mauricio Macri: Crítico con los pobres, tibio con Milei
La reaparición pública de Macri tuvo como eje central una entrevista concedida al podcast La Fábrica, donde el expresidente habló de economía, política, fútbol y sociedad durante un largo tramo. El tono general fue el de un dirigente que busca recuperar iniciativa, y generar reacciones en medios y redes sociales.
La frase que mayor repercusión tuvo fue su reflexión sobre la pobreza: “Un pobre de hoy vive igual o mejor que casi un rey de hace cien años”, justificada en el acceso a cloacas, agua corriente, transporte y educación pública.
Macri atribuyó la insatisfacción social a lo que denominó “la revolución de las expectativas”, impulsada por la hiperconectividad tecnológica. “Siempre quieren más de lo que les corresponde“, agregó.
Sus dichos no solo dejaron claro que el expresidente no tiene claro cómo vivía la realiza hace 100 años, sino que además su insólita reflexión terminó responsabilizando a los sectores más vulnerables de la población por esperar mejoras en su calidad de vida.
La frase fue completada con una reflexión sobre los jóvenes que, según dijo, “buscan ganar mucha plata en poco tiempo, con las criptomonedas que suben o bajan de un día para otro”. En materia económica, Macri expresó su respaldo general al rumbo del gobierno de Milei, pero introdujo matices que pretenden marcar diferencias con el discurso oficial.
Sobre la apertura importadora, planteó que sería conveniente un esquema escalonado que dé tiempo a la industria local para adaptarse, en particular frente a la competencia china.
“Me parece que es un momento en el cual vale dar la batalla de cambiar de modelo”, dijo, aunque advirtió que China aplica subsidios y reintegros que distorsionan la competencia. Recordó además que su propio gobierno utilizó aranceles antidumping como herramienta de protección.
El expresidente también se refirió al cierre de la fábrica FATE, que generó un impacto político en los días previos a la entrevista. “Lamento mucho la imprevisibilidad argentina“, señaló, y convocó a los trabajadores y empresarios a no rendirse: “Por favor, no abandonen. Pongan garra, reestructúrense, convóquense si hace falta”.
En la misma línea, llamó a las PyMEs a utilizar todas las herramientas disponibles para defender su capacidad productiva, aunque reconoció que “hay cosas que van a ser muy difíciles, habiendo tantas décadas de desventaja“. Cabe recordar que el macrismo ya había causado estragos en el sistema productivo entre 2015 y 2019.
En materia fiscal, Macri sostuvo que “el único tributo debería ser el Impuesto a las Ganancias que paga el empresario”, destinado a financiar servicios básicos como seguridad, salud y educación.
La posición resulta llamativa teniendo en cuenta que durante su propia gestión el impuesto se extendió hasta alcanzar a más trabajadores asalariados, en contradicción con sus promesas de campaña.
El congreso de marzo y el PRO que sobrevive
El 10 de marzo, Macri convocó a una convención nacional del PRO en el complejo Parque Norte, en la Ciudad de Buenos Aires. No será un acto de masas ni una movilización militante, sino una reunión política ampliada con la conducción del partido, gobernadores, intendentes y jefes de los bloques legislativos.
Participarán los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Nacho Torres (Chubut), el jefe de Gobierno porteño Jorge Macri, y los presidentes de los bloques legislativos Cristian Ritondo y Martín Goerling Lara.
También estarán la intendenta de Vicente López y vicepresidenta del partido Soledad Martínez, el secretario general Fernando de Andreis y la titular de la Fundación Pensar, María Eugenia Vidal.
Además, se espera la presencia de Martín Yeza, presidente de la Asamblea del PRO, y del intendente de Luján de Cuyo Esteban Allasino, quien días atrás fue reelecto con más del 59% de los votos en alianza con La Libertad Avanza.
Una de las incógnitas del evento es la presencia de Diego Santilli, actual ministro del Interior del gobierno de Milei, quien a diferencia de Patricia Bullrich no formalizó su salida del PRO. En el partido remarcan que Santilli “no se expresó fuera del PRO” y que su victoria legislativa en 2025 fue bajo el sello violeta, pero con el amarillo incorporado.
El encuentro no tendrá definiciones electorales ni anuncios de candidaturas. El objetivo declarado es mostrar que el PRO sigue existiendo como fuerza organizada y que tiene voluntad de competir en 2027, aunque sin cerrar la puerta a acuerdos con La Libertad Avanza.
“Queremos encolumnarnos para que suceda algo virtuoso que nos permita un candidato propio o hacer las alianzas necesarias“, explicaron cerca del expresidente. El PRO que llegará a esa reunión es, como lo describieron fuentes del propio espacio, un partido depurado.
Tras las elecciones de octubre de 2025, varios legisladores migraron al bloque oficialista: los diputados Damián Arabia, Silvana Giudici, Sabrina Ajmechet, Laura Rodríguez Machado y Patricia Vázquez, y los senadores Luis Juez y Carmen Álvarez Rivero. Ninguno de ellos estará en Parque Norte.
La relación con el gobierno de Milei atraviesa toda la discusión interna. En el PRO señalan que los acuerdos electorales de 2025 fueron beneficiosos para ambos espacios y citan los resultados de CABA y Vicente López como ejemplos.
Pero también subrayan que mantienen cierta autonomía parlamentaria: durante el debate de la reforma laboral, se jactan de que el PRO consiguió eliminar el artículo 44 del proyecto original y forzó modificaciones en temas de licencias por enfermedad y el pago de haberes a través de billeteras virtuales.
La consigna que circula puertas adentro es clara: primero consolidar el partido y luego discutir candidaturas. “Si no tenemos fuerza nacional, en los cierres locales nos compran por dos pesos”, graficó un dirigente que participará del encuentro.
La Libertad Avanza mueve fichas en la Ciudad
Mientras el PRO organiza su convención, La Libertad Avanza ya trabaja en su estrategia legislativa y electoral en la Ciudad de Buenos Aires. El movimiento más visible de las últimas semanas fue la reunión en Casa Rosada entre el jefe de Gabinete nacional, Manuel Adorni, y la jefa del bloque porteño de LLA, Pilar Ramírez.
En ella, el funcionario entregó un paquete de 66 proyectos de ley para presentar en la Legislatura porteña durante 2026. “Es hora de llevar a la Ciudad el modelo de Milei que está cambiando la Argentina”, declaró Ramírez tras el encuentro,
El encuentro fue leído, por un lado, como una señal de que el bloque libertario buscará marcarle la agenda al gobierno de Jorge Macri en el Palacio Legislativo, donde LLA se consolidó como segunda fuerza tras los comicios de 2025. Por otro, fue interpretado como un indicio de las ambiciones de Adorni de cara a las elecciones de 2027.
Entre los proyectos que impulsará el bloque violeta se destacan la eliminación de la pauta oficial en medios privados, la incorporación al Código Contravencional de sanciones para los denominados “trapitos”, la supresión de tasas sobre certificados emitidos por el Gobierno de la Ciudad y la eliminación del Sistema de Puntos para conductores.
También volverá a intentarse el tratamiento de una versión porteña de la Ley Bases, que propone privatizaciones de empresas como AUSA y los Subterráneos de Buenos Aires, además de un régimen de incentivos fiscales para distritos tecnológicos y audiovisuales.
La cuestión de quién será el candidato de La Libertad Avanza a jefe de Gobierno también genera tensiones internas. Adorni, que ganó la elección legislativa porteña en mayo de 2025 sin alianza con el PRO y con el 30% de los votos, es señalado como el favorito de Karina Milei para la contienda.
En el otro rincón, Patricia Bullrich también aspira al cargo: en octubre condujo la lista conjunta LLA-PRO que obtuvo el 50% de los votos, aunque ese resultado estuvo atado a la alianza con el partido amarillo.