La inusual obsesión de Javier Milei por los resultados de Estudiantes de La Plata y Barracas Central es la muestra más reciente de la nueva cruzada del libertario contra Claudio “Chiqui” Tapia, pero ¿Qué hay detrás de la pelea entre el Presidente y el titular de la AFA?
Javier Milei dedicó las últimas semanas a seguir con inusitado detalle los partidos de Estudiantes de La Plata y Barracas Central. El presidente argentino publicó en sus redes sociales múltiples mensajes celebrando cada victoria del club presidido por Juan Sebastián Verón y cada derrota del equipo vinculado a Claudio “Chiqui” Tapia.
“5-0”, “3-0” y “VLLC!” fueron algunas de las publicaciones que el Presidente de la Nación le dedicó al titular de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Desde el gobierno nacional incluso trascendieron versiones sobre una posible intervención a la AFA, aunque posteriormente funcionarios oficiales aclararon que esa opción estaba descartada.
Detrás de esta confrontación pública se esconde una trama de poder que involucra al Grupo Clarín, Casa Rosada, el control de la principal entidad del fútbol argentino y la disputa por la entrada de capitales privados al deporte más popular del país.
En lo inmediato, esta escalada aparentemente derivó en el faltazo de Milei al sorteo del Mundial de Fútbol agendado para el 5 de diciembre en Estados Unidos, un evento al que sí asistirá Tapia. Sin embargo, el capricho de Milei ya tuvo una represalia inmediata de Estados Unidos: el Secretario del Tesoro Scott Bessent canceló el viaje que tenía planeado a Argentina.
La polémica que reactivó la pelea entre Tapia y Milei
El conflicto se reactivó cuando el Comité Ejecutivo de la Liga Profesional decidió el 20 de noviembre crear el título de “Campeón Anual” para el equipo con mayor cantidad de puntos en la temporada.
Ese mismo día, Rosario Central fue consagrado con ese reconocimiento, una decisión que Estudiantes de La Plata cuestionó públicamente al asegurar que nunca se votó formalmente en la reunión del comité.
La AFA ordenó que en el encuentro entre ambos equipos, el plantel de Estudiantes realizara el tradicional pasillo de reconocimiento al campeón, pero Verón instruyó a sus jugadores a cumplir con el protocolo pero de espaldas, con los brazos cruzados y gesto de protesta. “A Estudiantes nadie lo llevará por delante”, dijo a través de sus redes sociales.
La respuesta de la AFA no se hizo esperar. El 27 de noviembre, el Tribunal de Disciplina sancionó a Verón con seis meses de suspensión para ejercer la presidencia del club, mientras que los jugadores recibieron dos fechas de castigo por su participación en el gesto de rebeldía.
Estas sanciones se convirtieron en la excusa perfecta para que Milei retomara con fuerza su confrontación con Tapia. El presidente comenzó a publicar fotografías con la camiseta de Estudiantes tanto desde sus cuentas en redes sociales.
También compartió una imagen histórica de Carlos Salvador Bilardo como jugador del club platense junto al entrenador Osvaldo Zubeldía, en una muestra de apoyo explícito a Verón. Cada triunfo de Estudiantes sobre los equipos vinculados a Tapia fue celebrado públicamente.
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Amagues de intervención y el factor Lionel Messi
En medio de la escalada, desde el gobierno nacional se filtraron versiones sobre una posible intervención a la AFA. La idea, aunque posteriormente negada por funcionarios oficiales, generó alarma en el mundo del fútbol por las potenciales consecuencias internacionales.
Según los estatutos de FIFA, las federaciones miembro deben designar sus órganos únicamente mediante elecciones o nombramientos internos, y cualquier injerencia estatal podría resultar en sanciones que incluyen hasta la desafiliación de Argentina (y la consecuente inhabilitación para jugar en competencias como el mundial).
La ahora exministra de Seguridad Patricia Bullrich llegó al punto de presionar públicamente a Lionel Messi. La senadora electa sugirió en declaraciones a A24 que esperaba ver al astro del fútbol tomar distancia de Tapia.
“Me gustaría saber hasta cuándo. No sé, no sé“, dijo Bullrich sobre la amistad entre Messi y el presidente de la AFA, y agregó: “Quiero ver qué pasa el 5 (de diciembre) cuando se haga el sorteo. Quiero ver si es eso que se plantea de que Messi es tan amigo (de Tapia), me gustaría verlo. Tengo dudas”.
La dirigente intentó desafiar al capitán de la Selección: “Messi siempre ha sido una persona que cuando ha visto que hay algo raro, se ha alejado. Es una intuición, no tengo ninguna información. Ninguna, pero tengo una intuición”. Y concluyó:
“Se ve que han construido una relación, han estado durante todo este tiempo en la Selección. Bueno, eso genera relaciones. Ahora, me gustaría ver si ya en el medio de tantos temas que involucran escándalos de este tipo, Messi se mete en el medio o se corre“.
De fondo, en Casa Rosada hay temor por lo que pueda hacer el futbolista. Según reveló el portal LPO, asesores libertarios recomendaron a Milei bajar la intensidad de la pelea con Tapia precisamente por el riesgo de que el futbolista más popular de Argentina saliera a respaldar al dirigente.
En el entorno de Karina Milei, hermana y principal asesora del presidente, saben que “Tapia banca a fondo a Messi y Messi banca a fondo a Tapia”, según fuentes cercanas. No es el único futbolista con buena relación con el mandamás de la AFA.
El título controvertido entregado a Rosario Central habría sido un gesto de reconocimiento hacia Ángel Di María, figura clave en la final del Mundial de Qatar y gran amigo de Messi. Ambos futbolistas compartieron una década de críticas antes de alcanzar la gloria con la Selección. Arriesgarse a quedar en la vereda contraria a los jugadores podría representar un costo político alto.
La escalada de tensión tuvo derivaciones preocupantes: militantes vandalizaron homenajes a Di María, aparecieron insultos a Rodrigo De Paul en Instagram y el sábado pasado destrozaron una estatua de Messi en Mar del Plata. Una muestra de las consecuencias imprevistas de la confrontación pública.
La batalla por las Sociedades Anónimas Deportivas
Sin embargo, el conflicto de fondo entre Milei y Tapia trasciende cualquier resultado deportivo. El enfrentamiento central gira en torno a las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), un modelo que permite la entrada de capitales privados con fines de lucro en los clubes de fútbol.
Actualmente, las organizaciones rectoras del deporte argentino, como la AFA, prohíben la afiliación de clubes constituidos como SAD. Para participar en los torneos oficiales, las instituciones deben organizarse como asociaciones civiles sin fines de lucro, lo que protege el modelo de clubes gestionados por sus socios.
El DNU 70/2023 del gobierno de Milei intentó cambiar este esquema mediante dos modificaciones cruciales. Por un lado, estableció que las organizaciones deportivas no podrían “impedir, dificultar, privar o menoscabar cualquier derecho a una organización deportiva, incluyendo su derecho de afiliación“.
Esto obligaría a la AFA a admitir clubes constituidos como SAD. Por otro lado, exigió que todas las federaciones adaptaran sus estatutos en el plazo de un año para permitir esta nueva figura jurídica.

Sin embargo, el 30 de enero de 2024, el Juzgado Federal de Mercedes dictó una medida cautelar que suspendió la aplicación de estos artículos tras una demanda de la Liga de Fútbol de Salto, entidad afiliada a la AFA.
El 14 de marzo, la Cámara Federal de San Martín confirmó la resolución de primera instancia. El Estado apeló nuevamente y el caso quedó radicado en la Corte Suprema, donde permanece sin resolución.
La posición de Verón en este debate lo colocó naturalmente del lado de Milei. El presidente de Estudiantes fue uno de los dirigentes que aceptó discutir la posibilidad de la existencia de las SAD, en abierta contraposición a figuras como Juan Román Riquelme, quien expresó su rechazo argumentando que “los clubes pertenecen a los socios” y no deben funcionar como empresas.
Esta alineación de intereses explica el respaldo público de Milei a Estudiantes y su confrontación con Tapia (y en algunas ocasiones, con la gestión de Boca Juniors), quien se opone firmemente a la entrada de capitales privados en el fútbol argentino.
La guerra con Clarín por los derechos televisivos
La disputa también involucra a uno de los actores más longevos de la política argentina: el Grupo Clarín. La AFA anunció que no renovará el contrato con Torneos y Competencias S.A. y Tele Red Imagen SA (TRISA), empresas vinculadas al multimedios, para la transmisión del fútbol de ascenso.
Los números explican la magnitud del negocio en disputa. El contrato original de 2007 establecía $180 millones anuales por los derechos de Primera Nacional y B Metropolitana. En la renegociación de 2019 se pagaron $290 millones por la temporada y se fijaron $350 millones anuales para los años siguientes.
La AFA ahora evalúa dos opciones que amenazan directamente los intereses de Clarín: lanzar una plataforma propia para transmitir el ascenso o abrir la licitación a nuevos competidores, incluyendo gigantes tecnológicos y servicios de streaming.
Clarín respondió con una ofensiva mediática centrada en los presuntos manejos espurios de Tapia, y en una apuesta por establecer el relato amplificó la polémica por el título a Rosario Central, convirtiendo episodios dispersos en un relato unificado sobre la “descomposición institucional” de la AFA.
Las investigaciones judiciales proporcionaron munición adicional. La Dirección General Impositiva (DGI) presentó una denuncia contra Ariel Vallejo, descrito por diversos medios como “hombre cercano” o “aliado” de Tapia por su rol como sponsor de la Liga Profesional y la Selección Argentina.
Vallejo es dueño de Sur Finanzas, una financiera creada hace cuatro años. La denuncia lo señala por presunto lavado de dinero y evasión fiscal, después de que la DGI detectara que a través de la plataforma Sur Finanzas PSP se realizaron transferencias que ascendieron a $818 mil millones, con maniobras de evasión que podrían alcanzar más de $3 mil millones.
La investigación identificó a cuatro monotributistas que movieron $120.000 millones a través de la financiera. Además, Elisa Carrió denunció a Luciano Nicolás Pantano (un monotributista) y a Ana Lucía Conte (una jubilada) como presuntos testaferros, por la compra de una mansión en Villa Rosa, Pilar, con una superficie de 105.384,80 metros cuadrados.
Ambos son dueños de Real Central SRL, empresa que habría adquirido la propiedad según el escrito presentado. La Fiscalía Federal 2 de Lomas de Zamora, a cargo de Cecilia Incardona, tiene radicada la causa que comenzó en abril de 2024 cuando la DGI detectó las irregularidades en las operaciones de Sur Finanzas.
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Consecuencias de una tregua rota entre Milei, Tapia y Clarín
La confrontación actual rompe una tregua que había sido sellada apenas un año atrás. Según la confesión de un altísimo funcionario recogida por medios especializados, a fines de 2024 el gobierno había decidido no ir “a fondo” contra Tapia porque “la Selección argentina quedaba fuera del Mundial”.
Ese pacto se materializó el 11 de diciembre de 2024 con una foto de Karina Milei, Manuel Adorni y el presidente de la AFA en la Conmebol, en Paraguay, durante la oficialización de las sedes de la Copa del Mundo 2026.
La imagen mostraba a los tres sonrientes con una camiseta albiceleste. El gesto simbolizaba el compromiso mutuo de no escalar el conflicto por las SAD mientras se acercaba el Mundial. Pero la denuncia por lavado contra la financiera vinculada a Tapia dinamitó ese acuerdo antes de lo previsto por la Casa Rosada.
Ahora, con Tapia confirmado para el sorteo del Mundial el 5 de diciembre y Milei ausente del evento, la ruptura parece irreversible. La disputa ya no involucra solamente al gobierno y la AFA, sino que se convirtió en una batalla por el control del relato del fútbol argentino con múltiples participantes.
Tapia defendiendo su gestión y el modelo asociativo, Milei impulsando las SAD y el cambio de conducción, Verón alineado con la apertura al capital privado y la posibilidad de quedarse con el control de la AFA, y Clarín presionando por sus intereses comerciales en la televisación.
Por ahora, la estrategia de Milei parece consistir en mantener la presión pública sin cruzar la línea roja que abre el riesgo de que Messi a tome posición. Karina Milei y su círculo cercano evalúan que esa situación sería políticamente costosa y que, además, las chances de desbancar a Tapia son escasas por el respaldo de la mayoría de la dirigencia del fútbol.
Según versiones periodísticas, el gobierno agita que avanzará contra Tapia después del Mundial 2026, cuando el riesgo de sanciones de FIFA ya no pese sobre la Selección Argentina. Hasta entonces, Clarín, Verón y Milei seguirán esmerilando al titular de la AFA.



