Villarruel y Bullrich se repartieron los cargos en el Senado y dejaron al peronismo sin la vicepresidencia

Victoria Villarruel se aseguró la continuidad de Bartolomé Abdala como presidente provisional del Senado y Patricia Bullrich propuso a Carolina Moisés como vicepresidenta del cuerpo, en una jugada que dejó al peronismo sin cargos en la Cámara alta pese a ser primera minoría.

Patricia Bullrich acordó con la vicepresidenta Victoria Villarruel para garantizar la continuidad de Bartolomé Abdala al frente de la presidencia provisional del Senado e impulsó a la senadora jujeña Carolina Moisés para ocupar la vicepresidencia del cuerpo.

La maniobra, ejecutada en la sesión preparatoria de este martes, dejó al peronismo sin ningún cargo en la Cámara Alta pese a ser la primera minoría del recinto, con 25 bancas en el interbloque que conduce José Mayans.

Para esto, Bullrich recibió el respaldo de bloques provinciales y senadores radicales, que también fueron beneficiados por el reparto de espacios. Se trata de un guiño a los gobernadores del norte y otro golpe al interbloque “Popular” luego de la salida de Moisés y otros dos legisladores.

LA jugada de Bullrich y Villarruel en el Senado

La jugada comenzó a tomar forma el lunes por la tarde. Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza, comunicó la propuesta al titular del interbloque peronista, Mayans, durante la reunión de Labor Parlamentaria, con Villarruel presente. “Esta es una cuestión estratégica para nosotros”, le explicó la exministra al senador formoseño.

La senadora por Jujuy había protagonizado el lunes una ruptura con el interbloque Justicialista junto a Guillermo Andrada (Catamarca) y Sandra Mendoza (Tucumán), con quienes conformó el bloque Convicción Federal.

Los tres legisladores tienen en común su distancia con la conducción nacional del PJ y su vínculo con los gobernadores del norte que colaboran con el gobierno de Javier Milei: Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca). Esos mandatarios ya habían instruido a sus senadores para votar a favor de leyes clave del oficialismo.

La propuesta de incluir a Moisés en la nómina de autoridades tuvo el respaldo inicial de unos once senadores de distintas provincias vinculados a esos gobernadores, según explicaron fuentes del entorno de la propia senadora.

El argumento fue que el peronismo había planteado resistencia a ocupar espacios institucionales, en referencia al rechazo del bloque de Mayans a los lugares asignados para comisiones. De fondo, la intención también era socavar la autoridad de Cristina Fernández de Kirchner. Es que aunque Mayans es el conductor el PJ, en los hechos quien conduce el partido es la expresidenta.

El enfrentamiento entre Moisés y Kirchner es abierto: el PJ de Jujuy fue intervenido el año pasado por orden de Cristina, lo que incluyó la suspensión de Moisés como afiliada por “grave inconducta partidaria”, con la votación a favor de la Ley Bases como uno de los cargos.

Esa mayoría reúne a La Libertad Avanza, la UCR, el PRO, los bloques provinciales y los tres senadores de Convicción Federal. El oficialismo habla de un “polo violeta” y apunta a consolidar un volumen que le permita acercarse a los dos tercios en decisiones clave de la Cámara Alta.

Tras la sesión, Bullrich confirmó el objetivo sin rodeos: “Le ofrecimos la Vicepresidencia a Moisés para afianzar una mayoría de 47 senadores”, dijo ante la consulta periodística. La votación para oficializar las nuevas autoridades arrojó 45 votos a favor, 24 en contra y una abstención.

Acompañaron el oficialismo, la UCR, el PRO y los bloques provinciales aliados. El rechazo fue exclusivo del interbloque Popular, que conduce Mayans. La abstención correspondió al catamarqueño Andrada, integrante de Convicción Federal junto a Moisés, quien pretendía que el cargo recayera en Lucía Corpacci.

En el recinto, Mayans no ocultó su malestar. “Acá el lema es ‘tengo número y hago lo que quiero, no respeto el reglamento, no respeto la representación de 21 senadores'”, lanzó. Más adelante redobló la crítica.

“Quien nace torcido, nunca su tronco endereza”, dijo en alusión a Bullrich, a quien acusó de no respetar las proporciones que establece el reglamento. El peronismo alegó que la vicepresidencia le correspondía por tamaño de bloque, pero no objetó el nombre de Moisés en particular.

No tengo problema con los nombres, pero vamos a votar en contra“, explicó Mayans al solicitar que la votación de la moción se registrara por sistema electrónico.

En el oficialismo admiten que el apoyo del trío de Convicción Federal no será automático. Los tres no acompañaron la reforma laboral y tampoco tienen previsto hacerlo. Sin embargo, el gobierno cuenta con ellos para el quórum y para otras iniciativas, como la Ley de Glaciares agendada para el jueves.

El reparto del resto de los cargos

Además de la vicepresidencia para Moisés, la sesión preparatoria definió el resto de las autoridades del cuerpo. Bartolomé Abdala fue ratificado como presidente provisional del Senado, pese a que la apuesta original de Karina Milei y los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem era desplazarlo en favor de Nadia Márquez. Villarruel y Bullrich cerraron filas en torno a su continuidad.

Las otras dos vicepresidencias quedaron en manos de aliados del oficialismo. Carolina Losada, de la Unión Cívica Radical, mantuvo la vicepresidencia primera, y Alejandra Vigo, del bloque Provincias Unidas, conservó la segunda.

Agustín Giustinian fue ratificado como secretario Parlamentario, quien responde a la vicepresidenta aunque con pertenencia original al PRO. Alejandro Fitzgerald continuó en la secretaría Administrativa, cargo que había asumido a fines del año pasado a instancias de la propia Villarruel. Ambos cargos se votaron por unanimidad.

Las dos prosecretarías permanecieron en manos del radicalismo. Lucas Clark continuó en la prosecretaría Administrativa, vinculado al gobernador mendocino Alfredo Cornejo, y Dolores Martínez mantuvo la prosecretaría Parlamentaria.

El único puesto cuya continuidad quedó en suspenso fue el de Manuel Chavarría, prosecretario de Coordinación Operativa. Chavarría, vinculado al asesor presidencial Santiago Caputo, pretendía mantener ese cargo sin percibir salario en el Congreso, luego de haber sido designado como integrante del Consejo de Administración de la Entidad Binacional Yacyretá.

La propuesta no superó el filtro de La Libertad Avanza. El cupo quedó reservado para Provincias Unidas, y el senador Carlos “Camau” Espínola lo dejó vacante para la próxima sesión.

Sobre el final, el Senado incluyó en el temario la designación de los representantes de la Cámara Alta ante la Auditoría General de la Nación (AGN). Se acordó un criterio de proporcionalidad distinto al aplicado para los cargos internos: Mariano Piazza por La Libertad Avanza, Luis Naidenoff (exsenador radical) por la UCR, y Javier Fernández por el peronismo.

La votación fue de 70 votos a favor, con la única oposición de los senadores santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano. Ese casillero en la AGN fue la única concesión que el peronismo obtuvo en una sesión en la que perdió todos los demás espacios de conducción.

La semana legislativa seguirá con dos sesiones. El jueves está previsto el tratamiento del pliego del embajador Fernando Iglesias, el Régimen Penal Juvenil y modificaciones a la Ley de Glaciares. El viernes quedó agendado el debate sobre el acuerdo Unión Europea-Mercosur y los cambios que Diputados introdujo a la Reforma Laboral.

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