La CGT confirmó el paro general de 24 horas contra la reforma laboral de Javier Milei durante su más reciente conferencia de prensa, en la que también remarcó que el organismo “reclamó diálogo en todos los ámbitos” pero no recibió respuesta del oficialismo.
La cúpula de la Confederación General del Trabajo (CGT) encabezó este miércoles una conferencia de prensa desde su sede en Azopardo en la que confirmó un paro nacional de 24 horas para el día en que la Cámara de Diputados trate el proyecto de reforma laboral.
La medida se activará de manera automática desde la medianoche de esa jornada y será la cuarta huelga general durante la gestión de Javier Milei.
“Reclamamos diálogo en todos los ámbitos”
Los voceros de la central obrera fueron los cotitulares Jorge Sola (Sindicato del Seguro), Cristian Jerónimo (Empleados del Vidrio) y Octavio Argüello (Camioneros), quienes leyeron el documento institucional y detallaron los fundamentos de la protesta.
Sola abrió la conferencia con un diagnóstico del mercado laboral. Señaló que en los últimos dos años se perdieron 300 mil puestos de trabajo formales y que, según los datos de la central, cada día se destruyen 400 empleos registrados.
“Han quedado en el camino más de 21 mil pymes. Ese es el rompimiento del tejido social, productivo y laboral que sucede en la Argentina desde 2024 en adelante”, afirmó. En ese marco, la CGT expresó su solidaridad con los trabajadores de FATE, cuya planta cerró recientemente y dejó a cerca de mil empleados sin trabajo.
El cosecretario también apuntó contra la evolución de precios y salarios. “Hace ocho meses que la inflación no para de crecer y es cada vez más difícil llegar a fin de mes. Las paritarias están pisadas y el endeudamiento familiar aumenta”, sostuvo.
Sobre la reforma laboral, Sola fue categórico al identificar tres ejes que, a criterio de la CGT, perjudican a los trabajadores: el proyecto afecta derechos individuales, debilita la representación colectiva de los sindicatos y genera, según sus palabras, “una gran transferencia de recursos económicos desde el sector de los trabajadores al de los empleadores”.
La central calificó la iniciativa de “inconstitucional” por entender que viola el principio protectorio del derecho laboral y el de progresividad de los derechos sociales. Sola también señaló contradicciones en el texto oficial.
“Hablan de modernizar, pero derogan la ley de teletrabajo y dejan afuera a los trabajadores de aplicaciones”, cuestionó. Y recalcó que la CGT no fue convocada a ninguna instancia de discusión previa.
“Reclamamos diálogo en todos los ámbitos. No obtuvimos respuesta por parte de este Gobierno”, dijo, y recordó que la central acumuló 12 movilizaciones y tres paros generales sin que se abriera un canal de negociación efectivo.
El dirigente dejó en claro que la responsabilidad de frenar el proyecto recae sobre los legisladores. “Hoy son los diputados, antes fueron los senadores. La responsabilidad de representar a los trabajadores que también los votaron es ahí donde se dirime”, expresó.
En esa línea, Jerónimo fue más contundente: “Va a estar parada la Argentina de punta a punta“, afirmó, y describió la reforma como “un proyecto regresivo que no moderniza nada, sino que tiene una carga ideológica en contra de las organizaciones sindicales”.
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Cómo será la medida de fuerza
El paro durará 24 horas completas e incluirá la adhesión de los gremios del transporte. Sola confirmó que tanto La Fraternidad (ferroviarios) como la UTA (colectiveros) pararán durante toda la jornada. “Va a ser contundente”, anticipó.
Sin embargo, la central obrera resolvió no convocar a una movilización central hacia el Congreso, decisión que cuestionaron los gremios más combativos que reclamaban una marcha masiva.
La CGT optó por una huelga sin concentración, aunque otorgará “libertad de acción” a los sindicatos que decidan marchar de manera independiente. En ese marco, el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), que agrupa a varios gremios de la CGT y las dos CTA, confirmó que se movilizará hacia el Congreso desde las 12 del mediodía.
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, fue uno de los críticos de la decisión de no marchar. “El paro se va a hacer sentir en todo el país, pero no podemos quedarnos en la casa. Si no movilizamos, el Gobierno se hace un festín. Tenemos que garantizar que sea un paro activo“, sostuvo.
La fecha exacta del paro aún no fue confirmada porque la sesión en Diputados tampoco tiene fecha oficial. Las jornadas más probables son el jueves 19 o el miércoles 25 de febrero. Según información de las últimas horas, el oficialismo intentará garantizar el quórum y sesionar el jueves 19.


