Los gobernadores de Chubut, Córdoba, Santa Fe, Jujuy y Santa Cruz lanzaron un frente para competir en las Elecciones Legislativas 2025 y buscan diferenciarse del gobierno de Javier Milei de cara a los comicios, con la expectativa de sumar más provincias al armado, que tiene a Juan Schiaretti entre sus impulsores.
Cinco mandatarios provinciales anunciaron este miércoles la formación de una alianza electoral que competirá en las elecciones legislativas del 26 de octubre como alternativa tanto al gobierno de Javier Milei como al peronismo.
La decisión se concretó tras una reunión realizada en la Casa de Chubut en la Ciudad de Buenos Aires, donde participaron los gobernadores Ignacio Torres (Chubut), Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Carlos Sadir (Jujuy) y Claudio Vidal (Santa Cruz), junto al exgobernador Juan Schiaretti.
Gobernadores lanzan una alianza de centro
El encuentro, organizado con hermetismo y del que se mantuvo el misterio durante toda la jornada, concluyó con el lanzamiento de lo que denominaron un “frente opositor republicano y federal”.
Torres, quien ofició de anfitrión y vocero, explicó las razones de la conformación: “Vamos a representar a esa argentina que no está representada. Hubiera sido fácil tomar atajos y aliarnos a las fuerzas polarizadas. Tenemos expresiones en el norte, sur y centro del país”.
“Estamos en un frente opositor republicano y federal“, dijo, “que garantice gobernabilidad y represente al trabajo y la producción”.
Además, remarcó que “este espacio tiene una mirada a futuro de desarrollo que no pierda el tiempo en fetiches setentistas y que entendamos que hay cuestiones importantes para discutir en el marco de la tolerancia y el respeto”.
Los gobernadores expresaron en un comunicado conjunto que existe “un grito federal que necesita voces en el Congreso” y que tienen “la enorme responsabilidad de defender los intereses de nuestras provincias y, al mismo tiempo, contribuir a la gobernabilidad de la Argentina”.
En el documento, sostuvieron que representan al “interior productivo” y que necesitan que los avances incluyan “las obras de infraestructura imprescindibles para desarrollar nuestras provincias, único camino para desarrollar el país”.
El nuevo frente busca diferenciarse de La Libertad Avanza, aunque darle “gobernabilidad” al oficialismo nacional, lo que da a entender que esperan mantener abiertas las negociaciones parlamentarias con el espacio de Milei. En este contexto, también parecen haber cerrado la puerta a un acuerdo con el peronismo de Unión por la Patria/Fuerza Patria.
“La decisión de conformar un frente que represente al país que, en una Argentina pendular, donde muchas veces se discuten vanidades y nombres propios, no hay una discusión seria de modelo de país”, comentó Torres.
“UN GRITO FEDERAL”
Hay un grito federal que necesita voces en el Congreso. Como gobernadores, tenemos la enorme responsabilidad de defender los intereses de nuestras provincias y, al mismo tiempo, contribuir a la gobernabilidad de la Argentina.
Todos, el gobierno nacional y… pic.twitter.com/yXxcbufBFQ
— Nacho Torres (@NachoTorresCH) July 30, 2025
Quiénes podrían sumarse al armado antes de octubre
El frente aún no tiene nombre definido debido a que los organizadores esperan que otros mandatarios provinciales anuncien su incorporación antes del cierre formal de alianzas establecido para el jueves 7 de agosto.
Entre los gobernadores que podrían sumarse figura Gustavo Valdés de Corrientes, quien no participó del encuentro pero manifestó su vocación de confluir en la estrategia, aunque relativizó la proyección electoral del anuncio.
En principio, la presentación de listas se dará únicamente en las provincias cuyos gobernadores integren la alianza, por lo que no habría presencia en Buenos Aires y Capital Federal. Sin embargo, en la provincia de Buenos Aires se acordó trabajar con los hermanos Passaglia y en Capital es posible que sumen a Graciela Ocaña y busquen un acuerdo con los radicales.
En territorio bonaerense, el principal espacio que busca capitalizar la avenida del medio es Somos Buenos Aires, que -no sin tensiones internas- nuclea a varios sectores que pretenden escapar a la polarización.
Lo cierto es que los mandatarios que conformaron esta alianza habían sido hasta hace poco aliados de la Casa Rosada. Cabe recordar que Sadir y Pullaro pertenecen al radicalismo, Torres proviene del PRO y Llaryora del peronismo cordobés de Hacemos.
El santacruceño Vidal pertenece a la fuerza provincial Somos Energía para Renovar Santa Cruz. Su grupo de legisladores había colaborado con el gobierno de Milei, ayudándolo en el Congreso con el tratamiento de algunos proyectos, como la ley Bases.
La paradoja que llevó a estos gobernadores a hacer este anuncio es que apoyaron a Milei a lo largo de su mandato, pero sufrieron el ajuste en la gestión, que los obligó a tomar medidas poco populares como cortar las horas extras y la obra pública.
Es que, pese a que el ajuste proviene de Nación, sus electores no siempre están al tanto de la responsabilidad de Milei y se lo achacan a los mandatarios provinciales. Esto explica medidas como la de Pullaro, quien mandó a poner cartelería en las rutas nacionales responsabilizando al libertario por la falta de inversión.

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La puja por los fondos nacionales y la tensión con Nación
El distanciamiento con el gobierno nacional se originó en los reclamos por fondos adeudados que no recibieron respuesta de la Casa Rosada. Los gobernadores impulsaron la distribución automática de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y del Impuesto a los Combustibles Líquidos.
Ambos proyectos fueron aprobados por el Senado el 11 de julio y Javier Milei ya adelantó que tiene previsto vetarlos a todos, aunque no está claro cómo defenderá el veto en el Congreso sin el apoyo de los mandatarios provinciales.
Más allá de esto, la primera gran señal de descontento fueron las reuniones realizadas en la sede del Consejo Federal de Inversiones (CFI), de donde salió un proyecto de ley firmado por los 23 gobernadores y el jefe de gobierno porteño para distribuir los fondos que el Ejecutivo retiene de manera ilegal.
Torres explicó que los ATN “siempre se usaron como látigo y chequera para premiar a los gobernadores amigos y castigar a los opositores” y representan “el 1% de la masa coparticipable federal”.
Respecto al impuesto a los combustibles, el mandatario chubutense especificó que existen “asignaciones específicas que se coparticipan y no hacen al equilibrio fiscal, como la asignación específica del impuesto al combustible, que dice por ley que no puede usarse para otra cosa que no sea para mantenimiento de rutas, y esa partida no se está ejecutando“.
El Gobierno hizo muy poco para cambiar el curso de los acontecimientos y ese destrato le representó una derrota mayúscula en la última sesión del Senado, donde la oposición de Unión por la Patria tuvo el apoyo de quienes hoy integran el armado federal.
La excusa del Poder Ejecutivo para avanzar con el veto es el ya conocido argumento de mantener el equilibrio fiscal, aunque los mandatarios provinciales remarcan que es un “equilibrio falso” conseguido gracias a que no les reparten a las provincias lo que les corresponde.
Además del conflicto por los fondos, tampoco cayó bien la avanzada electoral encabezada por Karina Milei y Lule Menem, quienes propiciaron el lanzamiento de listas libertarias en las provincias para llevarse votos de los oficialismos locales.
La falta de reciprocidad en las relaciones entre Nación y Provincias ya impactó directamente en la agenda parlamentaria. En corrientes Lule empujó a Lisandro Almirón a competir contra Valdés. La respuesta no se hizo esperar: los senadores correntinos votaron contra el gobierno y se subieron a la paliza que recibió el oficialismo en la última sesión del Senado.
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La mano de Schiaretti, detrás del armado
El lanzamiento del frente fue motorizado por los cordobeses Martín Llaryora y Juan Schiaretti, quien estuvo presente en la reunión y suena como candidato a diputado nacional por la provincia de Córdoba.
La presencia de Schiaretti era un paso necesario antes de confirmar su candidatura, ya que el armador de Hacemos necesitaba medir la factibilidad de un gran acuerdo opositor entre las provincias que vienen protestando por el repliegue del Estado nacional.
En la provincia hace meses que sueñan con un gran movimiento de provincias unidas que tendría su primera prueba de fuego en octubre. Para el cordobesismo, la figura de Schiaretti emergía como necesaria para ser el vértice de ese acuerdo de gobernadores en el recinto.
Hacemos, la estructura de Schiaretti, logró acuerdos provinciales con Pullaro y también con el jujeño Carlos Haquim. Recientemente se sumó al armado Somos Buenos Aires, que cuenta entre sus filas al radical Facundo Manes, al intendente de Tigre, Julio Zamora, y al exministro Florencio Randazzo, entre otros.
Las últimas semanas mostraron a Llaryora cada vez más distanciado de La Libertad Avanza. Una prueba de esto fue su acompañamiento activo de los reclamos de los sectores agropecuarios y el anuncio de un aumento en las jubilaciones provinciales para diferenciarse de Nación.
Además, horas antes del encuentro con los gobernadores, Llaryora anunció la preadjudicación de las obras para completar la autopista nacional Ruta 19 que el gobierno nacional abandonó, una respuesta que cada vez más gobernadores deben impulsar ante la paralización de la obra pública.
El cofundador del cordobesismo jugó una carta fuerte al llegar a la Casa de Chubut junto con Llaryora y el ministro de Vinculación Comunitaria, Daniel Pastore. El trío ingresó sonriente al lugar del encuentro, en lo que representó una señal política clara de cara a las elecciones de octubre.
La chispa había quedado ardiendo en la última reunión de mandatarios de la región Centro que se realizó la semana pasada en la ciudad de Córdoba, donde Llaryora y Pullaro se mostraron más molestos con el gobierno nacional.
