Kristalina Georgieva explicó que “no habrá necesidad de más fondos” para el país durante la conferencia que encabezó junto a Luis Caputo, quien se limitó a guardar silencio mientras la titular del FMI se explayaba sobre la economía argentina. Luego, se reunió con empresarios.
Kristalina Georgieva llegó este lunes a la Argentina para reunirse con el gobierno de Javier Milei, en el marco de una gira que también la llevará por Vaca Muerta y luego por Uruguay.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) encabezó una agenda cargada de encuentros oficiales, entre ellos una conferencia de prensa junto al ministro de Economía, Luis Caputo, una reunión de Gabinete ampliada y una cena con empresarios del sector privado.
Como se preveía, la titular del organismo respaldó el programa de ajuste del gobierno libertario y destacó los avances en materia fiscal y de acumulación de reservas. Sin embargo, adelantó que no está previsto que el país reciba nuevos desembolsos del organismo en el corto plazo.
Georgieva fue clara al respecto y afirmó que “no vemos la necesidad de que Argentina tenga que volver a solicitar un financiamiento adicional del Fondo”. Se trata de una mala noticia para Caputo, quien escuchó la definición en silencio durante la conferencia de prensa realizada en el Palacio de Hacienda.
Este fue el talante con el que se llevaron adelante las actividades de la representante del FMI, quien se explayó sobre temas que hacen a la política económica local, como la informalidad laboral o la situación de las pymes ante la mirada atenta de los funcionarios argentinos, que quedaron desplazados a un segundo plano.
El ministro de Economía solo tomó la iniciativa para obsequiarle a Georgieva una camiseta de la Selección Argentina personalizada, con su nombre estampado y el número 10 en la espalda. El gesto dedicado a congraciarse con la funcionaria llama la atención si se tienen en cuenta las tensiones del oficialismo con el equipo de fútbol.
Es que el gesto del plantel para reclamar por la soberanía de las Islas Malvinas tras el partido contra Inglaterra no solo no fue acompañado en su momento por el oficialismo, sino que también contrasta con el desinterés del Estado Nacional por proteger el territorio argentino.
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El FMI, al frente de la economía argentina
La agenda de Georgieva comenzó por la mañana con su llegada a Buenos Aires, acompañada por un equipo integrado por el jefe de Gabinete del organismo, Andreas Bauer; el director del Departamento del Hemisferio Occidental, Nigel Chalk; el subdirector Luis Cubeddu; y la jefa de Misión para la Argentina, Joyce Wong.
La primera actividad oficial se desarrolló en el Ministerio de Economía, donde mantuvo un encuentro con Caputo que luego derivó en la conferencia de prensa conjunta. Durante su exposición, la directora gerente sostuvo que la Argentina “está en una posición mucho más sólida” que en 2019, cuando asumió el cargo y tuvo su primera reunión sobre Argentina.
En ese entonces, señaló, la duda giraba en torno a si el país podría sostener el pago de su deuda; según su análisis, esa pregunta “no es la pregunta que tenemos que hacernos hoy”.
La funcionaria repasó una serie de indicadores para fundamentar su respaldo: mencionó el paso de un déficit primario a un superávit, una reducción de la inflación del 210% a un aproximado de 30% anual, y una acumulación de reservas por parte del Banco Central que ronda los 13.000 millones de dólares.
No obstante el tono elogioso, Georgieva remarcó que el crecimiento muestra un desempeño desigual entre sectores: mientras el petróleo, el gas, la minería y el agro avanzan con solidez, remarcó que la construcción, los servicios y la logística todavía requieren mayor impulso, y consideró que allí deberían concentrarse las próximas reformas.
En ese sentido, le explicó al gobierno cuáles deberían ser sus próximas medidas: mejorar las condiciones financieras para el acceso al crédito, desarrollar el mercado de capitales (con instrumentos como las hipotecas) y acelerar las inversiones en infraestructura, en particular en rutas.
La funcionaria también se refirió a la informalidad laboral, un punto que calificó como preocupante. Explicó que, si bien el desempleo se mantiene por debajo del 8%, buena parte de esa cifra corresponde a empleo informal, y sostuvo que la reforma laboral del Gobierno constituye “una parte muy sana” del proceso de formalización necesario.
En la misma línea, puso el foco en las pequeñas y medianas empresas, al señalar que “las pymes son las que crean la mayor cantidad de puestos de trabajo” y que resulta necesario facilitarles el acceso al crédito.
Más adelante, sostuvo que “los riesgos siempre están allí” y que “tienen que gestionarse” mediante políticas consistentes y la construcción de amortiguadores financieros. En ese contexto, comentó: “No me preocupa Argentina, que Argentina no tenga el dinero para pagar. Sigan comprando, sigan comprando”, en referencia a la continuidad en la compra de reservas.
Sin embargo, consultada puntualmente sobre la posibilidad de un nuevo financiamiento, fue categórica: “Mi convicción es que el país está por un buen camino y no habrá necesidad de más fondos”, afirmó, descartando así cualquier desembolso adicional en lo inmediato.
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Georgieva también se reunió con empresarios
Como cierre de su primer día de actividades, Georgieva participó de una cena privada con empresarios del sector privado, realizada en un salón reservado del restaurante del Palacio Duhau, en el barrio de Recoleta.
Según trascendió, entre los asistentes a la cena estuvieron Pierpaolo Barbieri (Ualá), Jorge Brito (Banco Macro), Isela Costantini (Strategic Advisor), Eduardo Elsztain (IRSA), Mariana Schoua (AmCham), Marcos Bulgheroni (PAE), Martín Pérez de Solay (Glencore), Daniel Novegil (Ternium), Juan Martín de la Serna (Mercado Libre) y Catalina Cascio (Ferrosider).
El grupo reunió a referentes de distintos sectores productivos: energía, minería, comercio, industria, construcción y sistema financiero, tanto tradicional como digital. Georgieva estuvo acompañada por integrantes de su equipo, entre ellos Wong, Chalk y Cubeddu.
De acuerdo con fuentes cercanas a los presentes, la funcionaria adoptó un perfil principalmente receptivo durante el encuentro, con un intercambio orientado a escuchar la mirada del sector privado sobre la marcha de la economía.
Uno de los asistentes describió el clima como distendido: “Estuvo muy amigable y nadie se jugó mucho a nada. En este tipo de cenas nadie se juega”. Otro empresario señaló que la titular del FMI “preguntó cómo veíamos las cosas”. Entre los temas abordados, se destacó el interés de Georgieva por el sistema tributario argentino.
Según los participantes, indagó sobre la carga impositiva y su impacto en la actividad privada, en un momento en que el Gobierno deberá avanzar con una reforma tributaria comprometida con el organismo, que en su último informe técnico recomendó revisar exenciones fiscales, ampliar la base del Impuesto a las Ganancias y modificar los esquemas de Monotributo e Ingresos Brutos.
La funcionaria también retomó su preocupación por los sectores rezagados de la economía, como la industria y la construcción, y consultó a los empresarios sobre las condiciones necesarias para reactivar la inversión y el empleo en esas áreas. Otro de los tramos de la conversación giró en torno al fin de la convertibilidad, régimen cuyo colapso Georgieva consultó a los presentes.
En un mensaje publicado en su cuenta de X al iniciar la visita, la funcionaria había expresado su interés por “conectar con gente de toda Argentina y conocer más sobre las oportunidades del país”, y señaló que el país tiene “un enorme potencial para impulsar el crecimiento, crear empleos y construir un futuro más próspero”.
Cabe mencionar que, según trascendió, Georgieva recortó parte de su agenda original, al suspender algunos eventos que tenía previstos, entre ellos una cena que iba a mantener con el Grupo de los Seis (G-6) y otras cámaras empresarias vinculadas al agro.
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La gira de la titular del FMI sigue en Vaca Muerta
Además del encuentro con Caputo y la cena con empresarios, Georgieva participó de una reunión de Gabinete ampliada junto al presidente Milei y otros funcionarios del equipo económico, y mantuvo un encuentro privado con el jefe de Estado, con quien luego compartió una cena en la residencia de Olivos.
También encabezó una actividad con estudiantes universitarios en el Excentro Cultural Kirchner (rebautizado como Palacio Libertad por el libertario), donde interpeló a los presentes sobre la necesidad de sostener el ajuste económico.
En ese marco, recordó la experiencia de su país natal, Bulgaria, tras la hiperinflación de los años noventa, y sostuvo que “la transformación es difícil, pero cuando es exitosa, nos llena de confianza”. Vale mencionar que el resultado fue un país profundamente desigual.
La agenda de Georgieva en la Argentina continuará este martes con un viaje a Vaca Muerta, coordinado por el Ministerio de Economía.
La funcionaria recorrerá el yacimiento Loma Campana, operado por YPF, junto a Caputo y al presidente de la petrolera, Horacio Marín. Está previsto además que la titular del FMI mantenga un intercambio con sindicalistas del sector energético durante la visita al yacimiento.
Se trata de la última actividad de Georgieva en el país antes de continuar con su gira regional. Según la agenda difundida, el miércoles por la mañana la funcionaria partirá hacia Uruguay, próximo destino de su recorrido junto al resto de la comitiva del organismo.
La visita a Vaca Muerta se enmarca en el interés que Georgieva manifestó, desde su llegada, por los sectores vinculados a la energía, entre los que identificó a los de mejor desempeño para una eventual recuperación económica, junto con la minería y el agro.
La recorrida por el yacimiento hidrocarburífero permitirá a la funcionaria del FMI observar de manera directa uno de los polos productivos que, según remarcó durante su estadía en Buenos Aires, muestra una evolución sólida en el contexto económico actual del país.

