Patricia Bullrich anunció que se suspendía el informe de gestión de Manuel Adorni después de que el oficialismo neutralizara la sesión en Diputados para pedir la interpelación del jefe de Gabinete. Sin embargo, el funcionario aseguró que “estaba a disposición“.
La titular del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, anunció el martes que se cancelaba el informe de gestión que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, debía presentar el 2 de julio ante el Senado. Durante casi toda la jornada circuló como un hecho consumado que la visita quedaba suspendida.
Sin embargo, horas más tarde, el propio Adorni salió a desmentir el anuncio y aseguró en redes sociales que “estaba a disposición” para concurrir a la Cámara alta, en un cortocircuito comunicacional insólito dentro del gobierno de Javier Milei.
“No vengas, que nadie te quiere escuchar“, es lo que le habría dicho la exministra este lunes, que viene sumando estocadas contra el jefe de Gabinete y mandando señales que tensionan la relación con Karina Milei, la secretaria general de la Presidencia y defensora del exvocero.
Al día siguiente, la senadora no asistió a la reunión que el jefe de Gabinete convocó con los legisladores de La Libertad Avanza para buscar apoyos antes de una eventual interpelación con la excusa de estar ocupada trabajando de cara a la reunión de Labor Parlamentaria.
“Hemos decidido que no venga, no ha habido preguntas prácticamente, esta fue la idea lo hablé tanto con Karina Milei como con el jefe de gabinete“, confirmó la presidenta del bloque libertario Patricia Bullrich a la salida del palacio legislativo.
Lo extraño es que Adorni luego contradijo a la senadora después de conocerse la decisión de bajar su informe. En su cuenta de la red social X escribió: “Estoy a disposición para presentarme el día 2 de julio próximo al Honorable Senado de la Nación para brindar el informe de gestión como marca la Constitución Nacional”.
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¿Qué ocurre en el Senado?
Mientras tanto, el Gobierno negocia una maniobra similar en el Senado para evitar la interpelación. Este jueves está prevista una sesión en la que la oposición pretende avanzar con los proyectos de interpelación y moción de censura.
Sin embargo, el oficialismo discute con bloques aliados que el tratamiento sobre tablas requiera dos tercios de los votos presentes (48 sobre 72) en lugar de la mayoría absoluta de 37 que exige, según la oposición, el artículo 101 de la Constitución para la remoción del jefe de Gabinete.
Para sostener esa interpretación, Bullrich reunió a los jefes de bloque de los partidos aliados, entre ellos la UCR y los partidos provinciales, con la excepción de Santa Cruz. No participaron representantes del PRO ni de Convicción Federal.
Aunque desde este último espacio, que responde a los gobernadores de Salta, Tucumán y Catamarca, indicaron que respaldan la posición oficialista. Con ese respaldo, Bullrich asegura los 37 votos necesarios para que el jueves los proyectos de interpelación sean remitidos a comisión, en lugar de discutirse directamente en el recinto.
El destino de esos proyectos será la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, que desde diciembre preside el libertario Agustín Coto. Para reforzar esa estrategia, Bullrich llevó a la reunión de Labor Parlamentaria 12 antecedentes de proyectos de moción de censura presentados en el cuerpo desde 1997, todos ellos derivados en su momento a esa misma comisión.
Con ese camino, el tratamiento en el recinto quedaría postergado al menos dos semanas.
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El juego de Patricia Bullrich
Lo cierto es que Bullrich pretende hacer equilibrio públicamente entre presionar a Adorni y colaborar con el oficialismo para evitar que la situación acapare la agenda en la Cámara Alta y puedan tratarse los proyectos prioritarios de Casa Rosada.
De fondo, está la interna con Karina Milei. Es que según el portal LPO la jugada sirve para marcarle el terreno a Eduardo “Lule” Menem y Diego Santilli en el Senado, a quienes la senadora había advertido directamente: “Al Senado no entran”.
Desde el entorno de la hermana presidencial remarcaron que el encuentro que Adorni mantuvo con legisladores oficialistas “salió bien”, aunque reconocieron que en esas reuniones no se realizaron preguntas sobre la situación judicial o patrimonial del funcionario.
La situación tiene lugar después de que el Gobierno de Javier Milei lograra neutralizar la sesión especial del martes en Diputados, convocada para avanzar con la interpelación de Adorni por el crecimiento de su patrimonio.
Esa sesión se desactivó por falta de quórum, y el oficialismo y sus aliados trasladaron la disputa a la comisión de Asuntos Constitucionales, que conduce el santafesino Nicolás Mayoraz.
Allí, el próximo martes 30, el peronismo, la izquierda y sectores de la Coalición Cívica buscarán un dictamen para interpelar a Adorni por presunto enriquecimiento ilícito, mientras los libertarios intentarán reunir los votos para imponer un dictamen de rechazo.
Por el momento, el único punto firme en el cronograma es que este jueves los senadores estarán reunidos en sesión, donde se definirá si los proyectos de interpelación avanzan con mayoría absoluta o si, como pretende el oficialismo, quedan sujetos a una mayoría de dos tercios que dificultaría su tratamiento en el corto plazo.