Patricia Bullrich pidió convocar a una nueva reunión de Labor Parlamentaria para desactivar el pedido de interpelación de Manuel Adorni en el Senado, pero encontró una excusa para faltar a la reunión convocada por el Jefe de Gabinete y evitar aparecer en la foto junto al resto del bloque.
Patricia Bullrich no asistirá este martes a la reunión que convocó Manuel Adorni en la Casa Rosada con los senadores de La Libertad Avanza, en un nuevo gesto de la presidenta del bloque oficialista para marcar distancia del jefe de Gabinete, investigado por enriquecimiento ilícito.
Sin embargo, tras bambalinas, la exministra de Seguridad del gobierno de Javier Milei opera para evitar que avance la interpelación del funcionario en la Cámara alta. Para eso pidió una reunión de Labor Parlamentaria para este martes a las 18 horas.
Patricia Bullrich esquiva las fotos con Manuel Adorni
El jefe de Gabinete había citado a los legisladores oficialistas a las 14 horas en Balcarce 50. La convocatoria fue comunicada por Ignacio Devitt, secretario de Asuntos Estratégicos, y según trascendió tendría como eje la agenda parlamentaria del segundo semestre y la situación política actual.
Bullrich, no obstante, avisó al Gobierno que no podrá concurrir porque debe “trabajar todo el día” en la reunión de Labor Parlamentaria del Senado, fijada para las 18. Así lo consignó el periodista Carlos Galván en Clarín.
Junto a ella, otros dos senadores del bloque tampoco estarán presentes en el encuentro con Adorni. Luis Juez justificó su ausencia por una audiencia judicial en los tribunales de Córdoba, vinculada a una causa en la que trabaja, mientras que Francisco Paoltroni se encuentra de viaje en Estados Unidos y recién regresará al país el miércoles 24.
Cabe recordar que la bancada libertaria está compuesta por 21 senadores, y entre varios de ellos la convocatoria de Adorni no cayó bien: hay quienes interpretan que el funcionario busca sacarse fotos junto a los legisladores para exhibir respaldo político más allá del que le brinda Javier Milei.
Uno de los legisladores que avisó que no asistiría sostuvo: “Quiere tomarnos de boludos. Puedo tener cara de boludo, pero prefiero usarla en beneficio propio y no ajeno”. A diferencia de lo que ocurrió al inicio del escándalo, esta vez Adorni apenas recibió respaldos del Poder Legislativo y el Gabinete Nacional.
La cita en Casa Rosada se da en medio de una semana de fuerte tensión legislativa. Este martes también está prevista una sesión en la Cámara de Diputados, impulsada por el peronismo, la izquierda y sectores del progresismo, con el objetivo de avanzar en una interpelación contra Adorni.
Sin embargo, tras una maniobra del oficialismo encabezada por Martín Menem para derivar los proyectos sobre el funcionario a comisión, esa convocatoria perdió fuerza: uno de los impulsores reconoció que “nos faltaban 10 pero ahora estamos peor”, en referencia al quórum, ya que el PRO, la UCR y los bloques federales no acompañarían.
Quedaba como incógnita la posición de los legisladores cordobesistas alineados con Juan Schiaretti y Martín Llaryora, que la semana pasada habían cuestionado a Adorni en redes y algunos firmaron el pedido de sesión.
Un opositor que promueve la convocatoria anticipó que ese sector no acompañaría el emplazamiento por considerar que el tema ya tiene un canal abierto en comisión, y agregó: “Vamos a hacer que paguen el costo político de sostener a Adorni. Por eso, pase lo que pase bajamos mañana”.
Milei volvió a defender a Adorni, que está cada vez más solo de cara a su informe en el Senado
¿Buenas noticias para el Jefe de Gabinete en el Senado?
El verdadero centro de la disputa está en el Senado, donde el propio Gobierno reconoce que los números son más ajustados. Para el jueves está prevista una sesión que incluye pliegos diplomáticos y judiciales, el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, convenios internacionales y la declaración de Tucumán como capital simbólica del país cada 9 de julio.
Pero el capítulo central pasa por los expedientes que la oposición logró incorporar al temario para impulsar la interpelación de Adorni y, eventualmente, una moción de censura que fuerce al Poder Ejecutivo a echarlo.
Aunque busca evitar el costo político de aparecer favoreciendo abiertamente al jefe de Gabinete, fue la propia Bullrich quien pidió convocar una nueva reunión de Labor Parlamentaria, con el aval de la presidenta de ese cuerpo, Victoria Villarruel, con el fin de modificar lo que su propio bloque había acordado la semana pasada.
En aquel encuentro, los presidentes de bancada habían consensuado tratar la interpelación en el recinto mediante una votación por mayoría absoluta, es decir, con el respaldo de 37 senadores.
Ahora, el oficialismo buscará sostener que, al no contar el proyecto con dictamen de comisión, su tratamiento requiere una mayoría de dos tercios de los presentes, un umbral más difícil de alcanzar. En el entorno de la senadora remarcaron: “Se va a dejar en claro que para tratar el tema en recinto se requiere 2/3 porque es un proyecto que no tiene dictamen de comisión”.
Esa interpretación, que contaría con el respaldo del radicalismo, no es aceptada por el peronismo: fuentes del espacio que conduce José Mayans ya anticiparon que no convalidarán el cambio de criterio y tampoco participarán de la reunión de Labor de este martes, al considerar válidos los acuerdos alcanzados en el encuentro del miércoles pasado.
En paralelo, la estrategia oficialista contempla la apertura de la Comisión de Asuntos Constitucionales, que preside el fueguino Agustín Coto, para canalizar allí los proyectos vinculados a Adorni.
De avanzar por ese camino, los expedientes recién llegarían al recinto tras obtener dictamen, en un plazo que se extendería varias semanas y postergaría cualquier definición hasta después del receso de invierno.
La maniobra, además, permitiría a los bloques aliados mostrarse como impulsores del cuestionamiento al jefe de Gabinete por su crecimiento patrimonial, sin quedar asociados a una salida forzada del funcionario.
El plazo original de una semana que el propio Senado había fijado funcionaba como una señal hacia el Poder Ejecutivo para que Milei se desprendiera del funcionario. Ante la resistencia del Presidente a desplazarlo, los dialoguistas de la Cámara alta optaron por no avanzar con la medida más drástica.
A esto se suma que Adorni ya tiene confirmada su presencia en el recinto el 2 de julio, fecha en la que debe brindar el informe de gestión que le exige la ley. Según trascendió, Karina Milei le pidió a Bullrich esperar el desempeño del funcionario en esa instancia antes de definir el rumbo de su continuidad.
Hasta el domingo no estaba confirmado si Bullrich finalmente asistiría al encuentro de este martes en Casa Rosada, aunque tampoco lo había rechazado de manera formal, al igual que el resto de los integrantes de su bloque.
Algunos senadores manifestaron malestar por la convocatoria, sin que ello implicara poner en duda su participación. Resta conocer además la posición de los aliados parlamentarios del oficialismo, como el PRO y la UCR, que reclamaron públicamente la renuncia de Adorni y deberán definir cómo actuarán al momento de votar.