Los gobernadores de las provincias patagónicas reclamaron al Congreso que trate en Extraordinarias la Ley de Emergencia Ígnea para hacer frente a los incendios en la región, un tema que parece no estar entre las prioridades de Javier Milei, que pasa la semana en Mar del Plata.
Los mandatarios de seis provincias patagónicas presentarán un pedido conjunto para que el Congreso Nacional apruebe una ley de Emergencia Ígnea durante las sesiones extraordinarias que comienzan el próximo lunes.
El reclamo busca destrabar fondos del gobierno de Javier Milei para combatir los incendios forestales que ya arrasaron más de 230.000 hectáreas en la región desde diciembre. El presidente no solo evitó pronunciarse públicamente sobre la crisis, sino que dejó en evidencia que el tema no figura entre sus prioridades.
Mientras los gobernadores coordinaban su estrategia este martes, Milei decidió incorporar al temario de las extraordinarias el proyecto para bajar la edad de imputabilidad, pero omitió cualquier iniciativa relacionada con la emergencia ígnea. La señal fue clara: la catástrofe ambiental en el sur del país no está en su agenda.
El contexto agrava la situación: el gobierno libertario viene aplicando un sistemático desfinanciamiento a los organismos encargados de prevenir y combatir incendios. El presupuesto 2026 recortó un 78% en términos reales los fondos para el Servicio Nacional de Manejo del Fuego, según datos oficiales, profundizando una tendencia que ya venía con subejección de partidas.
En medio de los incendios, Santilli fue a Chubut a buscar el apoyo de Torres para la reforma laboral
Cumbre de gobernadores y reclamo unificado
Ignacio Torres (Chubut), Sergio Ziliotto (La Pampa), Alberto Weretilneck (Río Negro), Rolando Figueroa (Neuquén), Claudio Vidal (Santa Cruz) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego) encabezaron una cumbre virtual este martes para coordinar el pedido al Poder Legislativo.
El gobernador de Chubut explicó que los incendios ya afectaron al “equivalente a 20 veces la Ciudad Autónoma de Buenos Aires“. Durante la conferencia de prensa conjunta agregó: “Solicitamos a toda la dirigencia la misma unidad nacional que hoy tenemos para combatir este incendio”.
“En este momento hay brigadistas de todas las provincias de la Argentina y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires atacando el fuego en Chubut, más la Agencia Federal de Emergencias“, continuó, y pidió que “la misma unidad la llevemos al Congreso para aprobar la Emergencia Ígnea”.
Torres remarcó: “El fuego no pide permiso, no pregunta qué jurisdicción es y no le pregunta tampoco al productor que perdió todo o al vecino que perdió su casa de qué religión o de qué partido político es”.
Los gobernadores mencionaron el trabajo coordinado con el gobierno nacional a través del Sistema Nacional de Manejo del Fuego y agradecieron la presencia del ministro del Interior, Diego Santilli, con quien mantuvieron contacto. Curiosamente, evitaron mencionar el desfinanciamiento del area impulsado por Milei.
Subrayaron que “la magnitud de los incendios y la crisis climática” requiere de nuevos “recursos y herramientas extraordinarios”, tanto “para el combate del fuego como para la asistencia a las comunidades y la recuperación ambiental y productiva de las zonas afectadas”.
Torres indicó que “entre Río Negro y Chubut en medios aéreos y combustibles estamos ejecutando más de $7 mil millones“. El gobernador advirtió que “los recursos son escasos” y enfatizó: “Tenemos que contar con una herramienta legislativa que ponga todos los recursos disponibles, sin burocracia, para la contención de los incendios”.
Finalizó con un llamado a la celeridad: “Pedimos que se trate con la mayor rapidez posible. No es momento para carroña de ningún tipo. Es momento de demostrar que en la adversidad podemos ponernos de acuerdo”.
Antes de la cumbre virtual, los mandatarios se habían reunido con Santilli para adelantarle sus intenciones y solicitar el acompañamiento del oficialismo. La iniciativa busca establecer la emergencia por 180 días en todo el territorio afectado, exigiendo al Poder Ejecutivo la asignación de fondos específicos para asistencia sanitaria, nutricional y habitacional.
Quiénes apoyan la Ley de Emergencia Ígnea
Desde el PRO expresaron su respaldo al pedido de los gobernadores y exigieron al Congreso la Declaración Nacional de Emergencia Ígnea, advirtiendo que “la situación es grave, afecta a miles de argentinos y requiere decisiones urgentes para contener el daño y asistir a las zonas afectadas”.
En la misma línea se pronunció la Unión Cívica Radical (UCR), que alertó: “la situación de los incendios en la Patagonia es crítica y requiere recursos y herramientas extraordinarias, priorizando lo más importante: cuidar la vida de los argentinos”. Ambos espacios, vale mencionar, son aliados del oficialismo en el Congreso.
Sin embargo, fue el bloque de diputados peronista quien ya había presentado un proyecto concreto con este objetivo el pasado 9 de enero. La iniciativa lleva las firmas de legisladores patagónicos como el neuquino Pablo Todero, el chubutense José Glinsky, los rionegrinos Marcelo Mango y Adriana Serquis, los santacruceños Ana María Ianni y Juan Carlos Molina, y el pampeano Ariel Rauschenberger, junto a otros diputados.
El proyecto de ley consta de 11 artículos y, además de declarar la “emergencia ígnea y ambiental” por 180 días, dispone el giro inmediato de ATN para las provincias afectadas.
Según el articulado, esos fondos deberían destinarse a la población damnificada, la reconstrucción de infraestructura pública crítica, acciones de reparación ambiental y asistencia a los productores.
También propone la implementación de aumentos a asignaciones a través de ANSES, como la AUH y prestaciones por desempleo, distribución de agua y alivio fiscal para personas físicas y jurídicas en municipios afectados.
La bancada peronista no había divulgado con intensidad el proyecto, aunque fuentes parlamentarias confirmaron que la conducción del bloque seguía con atención la cumbre de gobernadores y que los diputados autores habían pedido por nota que el tema fuera tratado en extraordinarias.

El oficialismo sumó la baja de la edad de imputabilidad a sus prioridades pese a los incendios en la Patagonia
Los incendios avanzan sin control por la Patagonia
La Pampa registró más de 168.000 hectáreas quemadas, Chubut alcanzó las 45.000 hectáreas, Río Negro superó las 10.000 hectáreas, Neuquén reportó 6.000 hectáreas y Santa Cruz registró 700 hectáreas. En total, más de 230.000 hectáreas de tierras y biomasa fueron arrasadas, representando un impacto ambiental y productivo con pocos antecedentes en la región.
En Chubut, la situación alcanzó niveles críticos este martes con más de 500 brigadistas y una decena de medios aéreos desplegados para combatir el fuego, tanto en territorio provincial como en jurisdicción de Parques Nacionales.
La atención se concentra en la localidad de Cholila, rodeada por los dos focos principales y cuyos habitantes están preparados para una posible evacuación.
La compleja situación ígnea comenzó el pasado 5 de enero, con epicentro en la zona norte del Parque Nacional Los Alerces. La potencia de las llamas combinada con los fuertes vientos, las altas temperaturas y la sequía extrema provocaron la reactivación de múltiples focos.
El Parque Nacional Los Alerces fue intervenido el sábado 24 de enero ante la magnitud del desastre. Pobladores de la zona presentaron denuncias penales contra los principales funcionarios del parque, acusándolos de desplegar una dotación limitada de solo 30 brigadistas y descartar la participación de guardaparques especializados que estaban disponibles.
En Chubut y Río Negro se declararon emergencias provinciales y se gastaron más de $10.000 millones en combustible y materiales, pero las arcas provinciales se están agotando ante la magnitud del desastre, agravado por la peor sequía desde 1968, producto de un cambio climático que Milei niega públicamente.
Mientras tanto, Javier Milei celebra en Mar del Plata
Mientras los gobernadores coordinaban su reclamo este martes, Javier Milei se encontraba de gira en Mar del Plata. La agenda oficial del presidente incluyó una visita al evento “La Derecha Fest” en la costa bonaerense y un show en el Teatro Roxy junto a su exnovia Fátima Florez.
Más allá de la ausencia presidencial en las zonas afectadas (Milei no visitó ninguna región castigada por el fuego y solo se limitó a compartir una imagen hecha con IA que lo muestra saludando a los bomberos), tres decisiones del gobierno libertario contribuyeron a agravar la situación.
Primero, el desfinanciamiento histórico de Parques Nacionales. En 2025, la poda de recursos había sido del 68,9% en términos reales respecto de 2023. Para 2026, el gobierno dispuso un aumento del 0,08% que implicó en realidad una caída del 28,5% en términos reales. El presupuesto para 2026 es de $111.459 millones.
Al frente del organismo que coordina los 39 parques nacionales del país, el gobierno libertario colocó a Sergio Martín Álvarez, un arquitecto que venía de administrar los trenes del Estado y sin experiencia en conservación de recursos naturales. Álvarez fue nombrado ad honorem y no objetó los recortes.
Segundo, Milei desactivó el proyecto Comando Unificado para combatir incendios forestales en la Patagonia que incluía a Río Negro, Neuquén y Chubut. El plan preveía cámaras de detección desarrolladas por INVAP, un avión observador equipado con tecnología infrarroja, camiones cisterna, maquinaria vial y drones policiales.
El proyecto había comenzado bajo el gobierno de Alberto Fernández y estaba listo en un 80%, pero el gobierno libertario discontinuó los recursos. Fueron las provincias quienes debieron financiarlo con fondos propios sin llegar a concretar el plan original.
Tercero, el negacionismo del cambio climático. La Patagonia se seca y en los últimos años disminuyeron entre 30% y 40% las precipitaciones en las altas cumbres según un informe del INTA.
El déficit hídrico lleva 15 años y se nota en el paisaje: la falta de lluvias volvió más seco el sotobosque, vulnerable a fenómenos naturales e incendios intencionales. El descreimiento en el cambio climático, del que Milei se jactó en la cumbre de Davos del año pasado, imposibilitó políticas eficientes de prevención.
Adicionalmente, el gobierno disolvió el “Fideicomiso Financiero y de Administración para la administración del Fondo Nacional del Manejo del Fuego”, dejando sin recursos al Plan Nacional de Manejo del Fuego. Ese dinero pasó a manos del Ministerio de Seguridad que entonces conducía Patricia Bullrich.
En diciembre, tras los primeros focos, varias cámaras empresarias de la Patagonia denunciaron a Álvarez por negligencia y reclamaron su renuncia. La única acción concreta de Nación hasta ahora fue a través de la Agencia Federal de Emergencias que depende del Ministerio de Seguridad, pero a cuentagotas, junto con algunas promesas y créditos del Banco Nación.

