Sergio Mastropietro evitó que la Justicia secuestrara su celular gracias a las demoras de la Policía Aeroportuaria y la Dirección de Migraciones, dependientes del Ministerio de Patricia Bullrich. El empresario está vinculado tanto a la corrupción en ANDIS como al narcotraficante Fred Machado.
Un procedimiento judicial que debía concretarse en Aeroparque terminó en un papelón institucional que involucra a organismos dependientes del Ministerio de Seguridad de Patricia Bullrich.
Sergio Mastropietro, empresario del sector aeronáutico, logró evitar que la Justicia le secuestrara su teléfono celular cuando regresó al país desde Miami el sábado 15 de noviembre, pese a que existía una orden expresa del juez Sebastián Casanello para requisarlo apenas pisara suelo argentino.
La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y la Dirección Nacional de Migraciones (ambas bajo la órbita de Bullrich) no ejecutaron el procedimiento a tiempo y el dispositivo nunca apareció. Cuando finalmente interceptaron a Mastropietro ya fuera del aeropuerto, el empresario afirmó que no tenía su teléfono.
Mastropietro es una pieza clave en dos escándalos que salpican al gobierno de Javier Milei: por un lado, está señalado por la fiscalía como operador financiero en la trama la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS); por otro, está vinculado a Fred Machado, extraditado a EEUU y acusado de narcotráfico, que financió la campaña presidencial de José Luis Espert.
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El operativo en Aeroparque y un celular que “desapareció”
El 15 de noviembre, Mastropietro viajaba desde Miami a Buenos Aires en un vuelo privado. El plan de vuelo contemplaba un arribo directo al Aeropuerto Jorge Newbery, pero la aeronave realizó una escala imprevista en Tucumán, supuestamente para cargar combustible. Durante esa parada, el empresario efectuó una llamada cuyo destinatario aún no fue identificado.
La orden judicial emitida por Casanello establecía que debían secuestrarle sus dispositivos electrónicos en el momento de su ingreso al país. Sin embargo, cuando Mastropietro descendió del avión y pasó por los controles migratorios, ningún agente ejecutó la requisa. El empresario abandonó la terminal sin inconvenientes.
Recién cuando una secretaria del juzgado se comunicó con las autoridades aeroportuarias para verificar el cumplimiento de la orden, se detectó la falla. PSA y Migraciones salieron a buscarlo cuando ya había dejado el edificio.
Lo interceptaron en la calle y lo hicieron ingresar nuevamente, pero el procedimiento se realizó de manera informal: lo revisaron superficialmente, inspeccionaron sus valijas y, al solicitarle el teléfono, Mastropietro respondió que lo había dejado en algún lugar y que había “desaparecido”.
Desde el Ministerio de Seguridad ofrecieron una versión oficial: el pasajero habría pasado por Migraciones sin que se detectara la restricción judicial. Una vez advertido el error, el organismo contactó a la PSA, que a su vez llamó al juzgado.
Cuando finalmente se concretó la requisa fuera del aeropuerto, el empresario ya no portaba ningún dispositivo. El juez ordenó entonces que se lo dejara retirarse y solicitó las filmaciones de las cámaras de seguridad para reconstruir sus movimientos dentro del aeropuerto.
Fuentes vinculadas a la investigación indicaron que Migraciones cuestionó a la PSA por no haber colaborado lo suficiente en el operativo. Funcionarios cercanos al organismo migratorio aseguraron que estaba todo preparado para realizar el procedimiento, pero que una persona se llevó a Mastropietro antes de que pudiera concretarse la requisa.
Lo cierto es que el dispositivo nunca fue recuperado. La geolocalización del teléfono muestra que fue encendido en Tucumán, luego ingresó activado a la Ciudad de Buenos Aires, pero posteriormente se apagó sin que pueda determinarse su ubicación exacta. El juzgado de Casanello evalúa realizar una denuncia formal por las irregularidades del operativo.
El episodio recuerda otro caso aún bajo investigación: la llegada a fines de febrero de Laura Arrieta, empleada del empresario Leonardo Scatturice (cercano a Santiago Caputo), quien arribó desde Miami con diez valijas que no fueron revisadas en la Aduana. En su momento, el Gobierno negó los hechos hasta que aparecieron las imágenes de las cámaras del aeropuerto.
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El rol de Mastropietro en el entramado de ANDIS
El fiscal Franco Picardi describe a Mastropietro como receptor, administrador y presunto legitimador de fondos provenientes del núcleo encabezado por Miguel Ángel Calvete dentro de la Agencia Nacional de Discapacidad.
Calvete, actualmente preso en una causa vinculada con proxenetismo, es señalado como un intermediario central que articuló un circuito ilícito para direccionar contrataciones y recaudar dinero de droguerías proveedoras del programa “Incluir Salud”.
El dictamen del fiscal revela que Calvete mantenía una relación comercial estable con Mastropietro y con el extitular de Andis, Diego Spagnuolo. Durante 2025, Mastropietro visitó en dos ocasiones el domicilio privado de Spagnuolo en el barrio privado Altos de Campo Grande, en Pilar.
En ambas oportunidades, los días 30 de marzo y 3 de mayo, coincidió en el lugar con Calvete y su pareja, Guadalupe Ariana Muñoz, quien está identificada como la encargada del manejo del efectivo de la organización. En estas reuniones es donde se habrían definido las estrategias financieras y el reparto del dinero obtenido.
La evidencia más sólida que involucra a Mastropietro proviene de su relación con Baires Fly S.A., una empresa de aviación privada. El 10 de septiembre de 2025, Calvete le envió cinco archivos con transferencias por cientos de millones de pesos provenientes de tres droguerías sospechadas de haber sido favorecidas en las compras direccionadas: Profarma S.A., Prolite Orthopedics S.R.L. y Probock S.R.L.
Inmediatamente después de recibir esas transferencias, Mastropietro emitió facturas desde Baires Fly a esas mismas firmas por montos idénticos. El concepto que figuraba en todas ellas era: “Compra de kilómetros nacionales para ser utilizado en aeronaves de la empresa”.
Para el fiscal Picardi, esa descripción genérica e inespecífica, sumada a la abundante evidencia recolectada, es indicativa de que las operaciones estaban destinadas a disimular el origen y el destino de los fondos.
El entramado societario también aportó conexiones relevantes. En 2018, Mastropietro constituyó la firma Megastática S.A.S. junto a Lorena Di Giorno, funcionaria de la propia ANDIS que será indagada próximamente.
El domicilio de esa sociedad (Maipú 61, piso 10) coincide con el de Indecomm S.R.L., otra empresa vinculada a Calvete. Para la fiscalía, ese tejido de compañías interrelacionadas funcionaba como soporte administrativo para canalizar recursos.
Los mensajes recuperados durante los allanamientos del 9 de octubre de 2025 muestran cómo, ante el avance judicial, Calvete intentó mover dinero a través de Mastropietro y de Alan Pocoví, otro presunto colaborador en las maniobras de blanqueo.
Incluso ordenó contactar a otro integrante del grupo para ejecutar una transferencia que finalmente no se concretó. Para los investigadores, esa secuencia ilustra el rol asignado a cada miembro cuando la situación se volvió crítica.
El origen del dinero estaba siempre ligado al núcleo del sistema: compras direccionadas de medicamentos e insumos de alto costo y baja incidencia a un grupo limitado de proveedores, entre ellos Profarma S.A., Génesis S.A., New Farma S.A. y Floresta S.A. En las compulsas analizadas, Profarma y Génesis concentraron más del 93% de las órdenes, por montos que superaron los 30.000 millones de pesos.
Parte de esos fondos retornaba como sobornos a funcionarios como Spagnuolo, Daniel Garbellini, Eduardo González y Di Giorno. Otra parte alimentaba la estructura de triangulación operada por Mastropietro y Pocoví, donde las facturas de Baires Fly jugaban un papel central.
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La aviación privada, el vínculo con Fred Machado
Mastropietro es figura conocida en el circuito de la aviación privada argentina. Está vinculado a las empresas Baires Jets S.A. y Baires Fly S.A., cuyo titular formal es Luis Grande, quien fue piloto de la gobernación de Río Negro. La relación entre Mastropietro y Machado no es reciente.
Información de inteligencia remitida desde el Ministerio de Seguridad a Homeland Security reveló que ambos compartieron sociedades, vuelos privados e incluso un domicilio común en la calle Juez Tedín 2860, en la Ciudad de Buenos Aires.
Los registros migratorios muestran que realizaron vuelos privados conjuntos hacia Estados Unidos en 2016 y hacia Perú en 2019, con pasajeros de múltiples nacionalidades.
Cuando Machado huyó de Estados Unidos en 2021, al enterarse de que estaba siendo investigado por narcotráfico, quien lo esperaba en el aeropuerto de Buenos Aires era, según reportes periodísticos, Mastropietro.
La conexión entre ambos quedó documentada en la causa que investiga los 36 vuelos que realizó el excandidato presidencial José Luis Espert durante la campaña de 2019 en aviones vinculados a Machado.
En esa causa, tramitada ante el juez Marcelo Martínez de Giorgi, Espert declaró que había conocido a Machado en un encuentro de empresarios donde también estaba presente Mastropietro, quien habría funcionado como nexo entre ambos.
En esa misma investigación, Horacio Rodríguez, expresidente de la empresa Med Aviación, declaró que en 2019 le había vendido uno de los aviones a Machado. Sin embargo, fuentes del caso señalaron que ese avión nunca fue inscripto a nombre de Machado, lo que refuerza la hipótesis del uso de aeronaves para maniobras de lavado de dinero.
El fiscal Picardi aún no solicitó la indagatoria de Mastropietro, pero el empresario aparece mencionado en varios tramos del dictamen presentado al juez Casanello.
Los investigadores sostienen que las evidencias recolectadas hasta el momento indican que Mastropietro formaba parte del círculo de confianza de Calvete, consultado habitualmente sobre la disponibilidad de efectivo y vinculado directamente con el esquema de facturación apócrifa que permitía darle apariencia legal a fondos de origen ilícito.
En un cuaderno manuscrito hallado en uno de los domicilios utilizados por Calvete como base de operaciones, figura un “Listado círculo Tuco” con 68 nombres de personas cercanas al empresario y supuestamente ligadas a las maniobras en Discapacidad.
Entre ellos aparece el nombre de Mastropietro, junto al de Pocoví y varios exfuncionarios de ANDIS y del Ministerio de Economía.