El escándalo en torno al diputado PRO Gerardo Milman no da señales de tener fin. Esta semana quedó en evidencia que el legislador halcón no puede seguir siendo parte de la Cámara de Diputados, con faltazos en dos ocasiones claves, y sin señales de volver a su puesto de trabajo, pese a que mes a mes sigue cobrando su abultada dieta como diputado.
Se trata del hasta hace poco “mano derecha” de la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, acusado por su plausible participación en el atentado contra la vicepresidenta. Efectivamente, en el expediente consta la declaración de testigo reservado en la que afirma haberlo escuchado decir que “cuando la maten yo estoy camino a la costa”.
Luego de conocerse esta revelación, y en el marco de la fratricida interna PRO, el escándalo no dejó de crecer con la revelación de casos de corrupción y prostitución VIP, paga con el erario público y maquillada bajo su abultada nómina de asesoras.
Desde finales de 2022, el “progresista” devenido en halcón no se presenta en la Cámara baja y este martes volvió a estar ausente en la sesión en el que se aprobó una nueva moratoria previsional.
Milman enfrenta un pedido de expulsión de Diputados por su presunta implicación en el atentado contra Cristina Kirchner. Cabe destacar que el diputado no intentó rebatir la acusación, pese a que -en caso de ser falaz- lo hubiera podido hacer simplemente entregando su celular a la jueza interviniente.
Si bien en el discurso público el bloque PRO defendió a Milman y se refirieron a la imputación como una “condena al margen de la justicia”, es patente que perdió el respeto y el apoyo de gran parte del PRO y del resto de Juntos.
Esta semana, la escandalosa situación de Milman volvió a ser puesta en agenda por un nuevo faltazo del legislador halcón, no sólo en la sesión del martes pasado en la que se debatió el el proyecto de moratoria previsional, sino también el miércoles, en el discurso presidencial ante la Asamblea Legislativa.
Hoy por hoy, el único sostén del legislador oriundo de Avellaneda es el de Patricia Bullrich, presidenta del PRO a nivel nacional.
Milman fue parte de su gestión en el Ministerio de Seguridad y desde allí aceitó sus vínculos con las Fuerzas de Seguridad sino también con los servicios de inteligencia.
El diputado bullrichista sigue siendo el vicejefe de bloque de diputados del PRO, pese a que había trascendido la intención de desplazarlo. Es que finalmente Patricia Bullrich prefirió mantenerlo en el cargo para “no dar el brazo a torcer”.
No obstante, hay que preguntarse a quién le sirve que siga como diputado si está incapacitado a volver al recinto. ¿Le sirve a Patricia Bullrich? ¿Le sirve al PRO? ¿O será que hay temor por lo que pueda decir en caso de que le suelten la mano?
Es una especulación, pero lo que es cierto es que de nada le sirve ni a sus votantes ni a la ciudadanía argentina tener como diputado a un sujeto que no puede dar la cara y que hace meses no se presenta a trabajar, pero sigue cobrando una abultada cifra como diputado.