El titular del PJ bonaerense y el líder del Frente Renovador reactivaron su agenda tras la proscripción de CFK y comenzaron a trabajar en un frente conjunto para imponerse en el armado de listas en un intento de relegar a Axel Kicillof, pese a que el MDF tiene la estructura territorial más sólida.
Luego de que la condena contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner ocupara un lugar central en la agenda del peronismo, con numerosas declaraciones de respaldo y una multitudinaria marcha en Plaza de Mayo, Máximo Kirchner y Sergio Massa reactivaron su agenda electoral.
El presidente del PJ bonaerense y el líder del Frente Renovador se sienten empoderados y, con la mirada puesta en las elecciones provinciales del 7 de septiembre y las nacionales del 26 de octubre, buscan imponerse en el armado de las listas electorales.
Ambos buscan capitalizar el contexto post-condena para posicionarse como los herederos naturales del liderazgo político que antes ejercía la titular del PJ, ahora oficialmente proscripta, en una maniobra con la que también buscan relegar al Gobernador Axel Kicillof.
Todo esto, pese a que Movimiento Derecho al Futuro (el espacio del mandatario provincial bonaerense) cuenta con la estructura territorial más sólida, con el respaldo de más de 40 intendentes.
Cabe recordar que, tras conocerse la condena, el mandatario provincial había suspendido su agenda electoral para respaldar a Cristina Kirchner, suspendiendo los plenarios que tenía agendados en la Cuarta y la Sexta sección electoral y movilizándose junto al resto de las tribus peronistas.
Lo cierto es que el peronismo tiene menos de un mes para presentar las alianzas electorales en la Provincia, por lo que necesitará acuerdos rápidos para evitar llegar fragmentado a las urnas.
“Vamos a volver”: El peronismo se reactivó para respaldar a CFK y colmó la Plaza de Mayo
El armado que preparan Máximo Kirchner y Sergio Massa
Apenas superada la instancia de las movilizaciones en Plaza de Mayo y Parque Lezama, Máximo Kirchner y Sergio Massa pusieron en marcha una estrategia electoral coordinada con la que buscan imponerse en el armado de un frente peronista bonaerense.
En este contexto, designaron a Facundo Tignanelli, presidente del bloque de Unión por la Patria en Diputados, y a Rubén Eslaiman, titular del Frente Renovador en la Provincia, como los coordinadores del proceso. Junto a ellos trabajarán los apoderados del PJ, Gerónimo Ustarroz y Patricia García Blanco, y los del Frente Renovador, Eduardo Cernul y Sofía Vanelli.
La propuesta de Massa es que la alianza electoral que se conforme debería llevar el nombre de “Peronismo”, para capitalizar la identidad histórica del movimiento. Desde el cristinismo aseguran que el objetivo es desplegar una “ingeniería electoral de un frente del peronismo que incluya a todos“.
A partir del martes siguiente al banderazo de Parque Lezama, esta nueva mesa de organización comenzaría a convocar a otras fuerzas políticas como el Frente Patria Grande de Juan Grabois, Nuevo Encuentro de Martín Sabbatella, el Partido Solidario (PSOL) de Carlos Heller y distintas uniones vecinales del conurbano.
La estrategia apunta a constituir un sistema de selección de candidatos, establecer acuerdos metodológicos para la incorporación de nuevos espacios y definir el sistema de alianzas que regirá tanto para las elecciones provinciales como para las nacionales.
Para esto, pretenden crear una Junta Electoral unificada que supervise la validación de candidaturas para ambas instancias electorales. Esta decisión busca evitar estructuras paralelas y garantizar coherencia en la estrategia, pero también le permitiría a la dupla Kirchner-Massa mantener el control sobre el proceso de selección de candidatos.
Cabe recordar que Máximo Kirchner se había presentado en un lugar central durante el acto en Parque Lezama, convocado para respaldar a su madre, y viene sosteniendo un discurso de unidad en sus últimas intervenciones públicas.
Sin embargo, en la propuesta que dejaron trascender desde el sector parece quedar relegado el Movimiento Derecho al Futuro de Kicillof, con el que el kirchnerismo mantiene tensiones que se profundizaron en los últimos meses y que parecían haberse calmado tras el fallo judicial.
Máximo tampoco descartó la posibilidad de ser él mismo candidato en la Tercera Sección electoral. “Me lo han preguntado mucho y no hay nada más incómodo para mí”, comentó al ser preguntado al respecto, pero también recordó que “yo no quería ser candidato en el ’23 y lo fui“. “Cuando uno tiene conducción, las conducciones no sólo son aceptadas cuando acuerdan con los intereses personales sino también cuando no. Por lo tanto, habrá que ver“, dijo.
Por su parte, Massa considera que la condena a CFK funcionó como un “catalizador” que aceleró los tiempos de la reorganización interna. En su análisis, la movilización del 18 de junio marcó “un punto de inflexión para el peronismo“.
Según él, por primera vez en mucho tiempo, votantes, militancia y dirigentes coincidieron en un reclamo común de “reorganizarse, unirse y construir una alternativa política clara” frente al gobierno de Javier Milei.

La Cámpora respondió con críticas el respaldo de Kicillof a Cristina Kirchner
En medio de la interna, Kicillof apuesta al pragmatismo
Si bien en el kirchnerismo suponían que Kicillof iba a despegarse para avanzar con su armado, lo cierto es que el Gobernador había suspendido su agenda electoral para respaldar a Cristina Kirchner durante las semanas más críticas.
El mandatario provincial no solo se movilizó junto al resto de los espacios peronistas en la marcha a Plaza de Mayo, sino que respondió al llamado del Partido Justicialista (PJ). Todo esto pese a los maltratos que sufrió desde el sector.
Sin ir más lejos, tras conocerse el fallo, la senadora Anabel Fernández Sagasti intentó vincular la condenacon la decisión de desdoblar los comicios bonaerenses. Además, cuando Kicillof también recibió el destrato de militantes de La Cámpora cuando se movilizó al PJ, entre ellos la diputada provincial por la Sexta Sección, Maite Alvado.
En medio de las tensiones, el mandatario provincial no tiene previsto ceder, aunque tampoco cerró los canales de diálogo. Su propuesta es pragmática: que quien mejor mida encabece las listas seccionales. El argumento del gobernador es que debe primar el perfil de los postulantes por sobre los acuerdos entre las diferentes tribus del peronismo.
“Los que encabecen las listas tienen que ser los mejores candidatos o candidatas de cada lugar, más allá del espacio, quien tenga mejor imagen, conocimiento, inserción territorial y diálogo con todos los sectores”, sostienen desde su entorno.
Cabe recordar que el Movimiento Derecho al Futuro cuenta con una estructura territorial sólida que le permitiría disputar varios lugares centrales en las listas si se aplicara efectivamente el criterio de la representatividad territorial.
Es que cuenta con el respaldo de más de 40 intendentes. Una muestra del apoyo del espacio se vio el último martes previo al banderazo, cuando el gobernador reunió en el local del ministro Andrés Larroque a intendentes, legisladores, gremialistas, dirigentes de movimientos sociales, juventud y universitarios que integran el movimiento.
Entre tanto, durante su participación en la marcha de Plaza de Mayo, Kicillof explicó que “de cara a septiembre, al proceso electoral, hemos dicho que vamos a buscar una lista conjunta de todos los sectores”.
Luego, desde La Plata aclararon que “conjuntas” no son lo mismo que “de unidad“. Es que el mandatario provincial tampoco tiene previsto subordinarse y aunque desde su espacio esperan sostener la unidad del espacio, también quieren una mayor representación del gobernador.
Otra condición que Kicillof llevará a la mesa de negociación es la limitación del uso del veto en el armado de las listas. “Queremos que el veto no sea una herramienta de presión permanente“, expresan cerca del mandatario, en alusión a experiencias previas como la que ocurrió en la Ciudad de Buenos Aires, donde la candidatura de Berenice Iañez fue vetada inicialmente por La Cámpora y luego relegada al décimo lugar de la lista.
En términos de perfil de campaña, Kicillof propone un enfoque centrado en marcar las diferencias con el Gobierno nacional y su impacto en la provincia. El gobernador impulsa la construcción de un frente amplio que comparta la posición de frenar las políticas de la Casa Rosada. El foco estaría puesto en la defensa del entramado productivo bonaerense y en la gestión provincial como modelo alternativo.

De la reunión del MDF a la cumbre de gobernadores: Las claves de la agenda de Kicillof antes de la marcha
El sugestivo mensaje de Ishii: “Los candidatos deben surgir de las secciones”
En medio de esta disputa por el liderazgo del armado electoral, el Intendente de José C. Paz, Mario Ishii, envió un mensaje particular. Su declaración pública no fue casual ni espontánea: Ishii no suele utilizar las redes sociales para dar sus opiniones políticas.
“Con la proscripción de Cristina hay que repensar tiempos electorales, los candidatos deben surgir de las secciones a quienes van a representar“, expresó en un mensaje que resonó como un respaldo directo a la estrategia de Kicillof. Pero el intendente fue más allá: “Es la hora del Pueblo. Son ellos, no las cúpulas, los que ordenan quienes serán sus representados“.
La intervención de Ishii no puede leerse por fuera del contexto de la Primera Sección electoral, una de las más importantes de la provincia después de la Tercera Sección que incluye La Matanza.
José C. Paz es uno de los 24 municipios de esta poderosa sección electoral, donde se pondrán en juego 254 concejales y se renovarán ocho senadores provinciales. En esta sección, que va desde el Delta del Tigre y la costa de San Fernando hasta Suipacha y Navarro, la representación territorial cobra una importancia particular.
El intendente de José C. Paz entiende que con la disposición de Kicillof de desdoblar los comicios, son los intendentes quienes deben tener mayor peso en las decisiones vinculadas con lo territorial.
Cabe señalar que Ishii también es parte del Movimiento Derecho al Futuro, y es uno de los intendentes que, más allá de las lealtades históricas con el kirchnerismo, ven en Kicillof un liderazgo más cercano a los problemas territoriales concretos.
Su declaración funciona como un mensaje claro: los intendentes no están dispuestos a aceptar candidatos “que salten en paracaídas” sobre las diferentes secciones, sin conocimiento ni inserción territorial real.

