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sábado, enero 28, 2023

Siguen las declaraciones testimoniales en la Megacausa Zona 5

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Este jueves 30 de junio prosiguió en Bahía Blanca la etapa testimonial de la Megacausa Zona 5, en la que se juzga a 38 imputados por secuestros, torturas, violaciones, desapariciones, homicidios y robo de bebes. 

En la vigésima audiencia del juicio por delitos de lesa humanidad, que cuenta con 333 víctimas, se pudo escuchar el testimonio de tres víctimas-testigxs, así como también la reproducción de un video de un ex conscripto que declaró en uno de los juicios anteriores. También amplió su declaración uno de los imputados.

Falleció un genocida bahiense

Al inicio de la audiencia el Tribunal informó sobre la noticia del fallecimiento de uno de los genocidas que esta siendo juzgado, Walter Bartolomé Tejada, quien ya contaba con dos condenas a prisión perpetua en las sentencias de las Causas Bayón (septiembre de 2012) y González Chipont (Octubre de 2017) y una tercera condena a perpetua en la provincia de Neuquén, todas por delitos de humanidad y genocidio. 

Tejada cumplió funciones como jefe de División en el Departamento II Inteligencia del Comando V Cuerpo de Ejército hasta 1979 y allí fue designado Secretario General del V Cuerpo de Ejército hasta diciembre de 1980.

Era el segundo al mando del departamento, por debajo del Coronel Aldo Mario Álvarez, y como tal, se trató de la cabeza de toda estructura de inteligencia del aparato criminal.

Fue responsable desde el inicio del secuestro de las víctimas, independientemente del posterior traslado, y tenía plena responsabilidad sobre el Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio “La Escuelita” y lo que allí sucedía. Testimonios de sobrevivientes dieron cuenta de su presencia física en los lugares de secuestro.

El poder judicial condenó a Tejada por la totalidad de víctimas desaparecidas, asesinadas y sobrevivientes que pasaron por allí.

“El Partido Comunista formaba parte del Golpe de Estado”

En primer lugar el Tribunal se dispuso a escuchar la declaración ampliatoria pedida por uno de los acusados, el ya condenado a prisión perpetua en Causa Stricker, Osvaldo Lucio Sierra. El imputado pidió declarar para explicar que las acusaciones que pesan sobre él en esta causa, no corresponderían.

El acusado inició su testimonio realizando un recorrido de sus destinos bajo la órbita del Ejercito. Así narró que participó del Operativo Independencia en Tucumán, como auxiliar de Inteligencia a las órdenes del genocida Ricardo Bussi, aunque dijo solo haber cumplido tareas administrativas.

Posteriormente es trasladado al Comando del V Cuerpo de Ejército en Bahía Blanca, como 2do jefe del destacamento de Inteligencia 181.

Sierra reiteró en su relato la relación que tuvo en ese momento con algunos familiares de militantes desaparecidos. Relata que la familia del secuestrado Leiva fue a verlo para que interceda por él:

“Al hacer las averiguaciones, me entero que estaba preso en ‘La Escuelita’, entonces solicito autorización para concurrir a verlo en una oficina separada, lo veo al sr Leiva, que me parecía una buena persona, era del Partido Comunista, y estaba preso por eso”.

“Me dirijo al Sr Delmé, que era mi compañero y jefe de registro y archivo, y me cuenta que Leiva estaba preso por el Partido Comunista. Le manifiesto que el Partido Comunista formaba parte del Golpe de Estado, que estaba mal preso, y a raíz de eso lo sueltan al Sr Leiva.”

Luego relata que Leiva le quiso agradecer por “esa atención” que tuvo con él, pero “lamentablemente la hija de Leiva, salta y dice que había perdido su bebe cuando detuvieron a su padre. Le pedí disculpas, pero no fueron muy aceptadas y ella me denunció gratuitamente”.

Dio cuenta que “me toco atender dos casos”, el del matrimonio Gaitan-Martinez y el de José Mussi. El matrimonio fue liberado con posterioridad de pasar por la cárcel de Villa Floresta y Mussi fue secuestrado y está desaparecido hasta el día de hoy.

Con respecto a Mussi aclaró que fue secuestrado por la Brigada de Investigaciones y alojado en su sede, y que Mussi:

“tiene un altercado con uno de los guardias, se traban en pelea y después vienen los compañeros del guardia, le dan una paliza y por la paliza el señor Mussi muere. Todo esto es comunicado, pero estimo que para no ser inculpada la Brigada, ellos fraguan una liberación y le hacen firmar… supongo que otro firma por el muerto, y ponen como que Mussi había sido liberado”.

Por último hace mención del otro caso donde lo inculpan, que es el de Salvador Randazzo, de Coronel Dorrego, donde aclara que los operativos en esas localidades “eran responsabilidad del Batallón de Comunicaciones 181, no tengo nada que ver…”

“Un soldado nos va buscar a la escuela con un FAL”

Posteriormente comienza la ronda de testigos víctimas, donde declaran en primer lugar María Andrea Gini y Juan Esteban Gini, ambos hijos de Marta Favini, victima de la causa, y de Rodolfo Gini, asesinado por la Triple A, cuyo caso se ventiló en el juicio a la banda paraestatal en el 2020. También declararon como testigos del secuestro de su tío, Jorge Gini, hermano de su papá.

El pueblo de Huanguelén en general y la familia Gini en particular, fueron objeto de una feroz persecución y represión por el Ejercito, que realizó una ocupación del poblado, secuestrando varias personas y trasladándolas a Bahía Blanca.

Los hermanos que tenían 12 y 10 años, recordaron con angustia, el día que se llevaron a su madre y que a ellos los buscaron los soldados a la Escuela, con los FAL en la mano.

Les revisaron sus portafolios y pertenencias, y los hostigáron. Al secuestrar a su mamá, quedan los cuatro hermanos de 13, 12, 10 y 9 años, solos en la casa. Posteriormente sus tíos de La Plata los van a buscar y “permanecimos con ellos mientras mi mamá estuvo detenida” dijo Marta Gini.

Cuando liberan a su madre queda cesanteada de su cargo docente, y debido a “el miedo, el desamparo, la angustia, mi mama decide que nos teníamos que ir del país”. Favini se va a Venezuela a tratar de conseguir trabajo y buscar a los niñxs, pero considera que no es un buen lugar para vivir, se vuelve y juntos se van a vivir a Necochea.

María relata que en su familia no se pudo hablar mucho de lo sucedido, que supo que su madre fue interrogada y que había un General, Tauber de apellido, que estaba a cargo de ella. “Mi mama estaba emocionalmente mal. No lo demostraba mucho, pero uno notaba su tristeza…” expresó. Todo lo vivido dejo consecuencias emocionales en la familia. Maria relata que tuvo una anorexia bastante profunda como resultado de lo vivido ya que “pasó de estar todo bien a estar todo mal”


Juan Esteban Gini relató con mucha emoción, al igual que su hermana, que no pudieron hablar demasiado de lo ocurrido con su madre al ser liberada y con respecto al reencuentro con ella luego del secuestro dijo “…la verdad que lo tengo totalmente anulado ese momento. No recuerdo nada.”

Para terminar la Fiscala Paula Molini le consultó acerca de las consecuencias que todo lo vivido les trajo a nivel familiar, a lo que respondió que la consecuencia fue “un desarraigo marcado por lo sufrido, y nosotros sufrimos, pero la que mas sufrió fue Ella».

«Sufrió mucho y si siguió adelante fue por nosotros, porque realmente la pasó muy mal. Saco fuerzas de no se donde pobre, y siguió adelante” manifestó y agregó “Nosotros nos encerramos en nosotros mismos. Hablamos muy poco de esto entre nosotros”, finalizó con mucha emoción.

Testigos involuntarios

El ultimo testigo del día, Miguel Ángel Badano, declaró de manera presencial y fue conscripto en el Batallón de Comunicaciones 181 en el año 1976, donde ocurrieron muchos de los hechos delictivos que en el debate se ventilan y juzgan.

El testigo prefirió que su testimonio no sea transmitido, aun cuando se notó escueto a la hora de contestar preguntas, y con algunas contradicciones con respecto a la declaración anterior.

Estuvo bajo bandera 1 año y 6 meses, pero aun así, repitió desconocer que hacían los oficiales en los operativos, remarcando con insistencia el desconocimiento de procedimientos que se realizaban y que como testigo involuntario que eran los conscriptos, inevitablemente debía conocer.

Entre sus jefes mencionó al imputado Enrique Stel y sí pudo dar cuenta de un operativo realizado en Punta Alta, donde le tocó ser chofer de un colectivo, el cual lo trajeron repleto de personas secuestradas y encapuchadas, que fueron bajadas en el Batallón.

En contraste absoluto con este testigo, la fiscalía reprodujo en el final de la audiencia, el video con el testimonio del ex soldado Gustavo Monforte, realizado en el marco de la causa Fracassi en abril del año 2015, donde sí pudo dar cuenta, de las múltiples acciones represivas llevadas adelante por el Ejercito en ocasión de cumplir con el Servicio Militar, por entonces Obligatorio.

Los soldados que por entonces realizaban la conscripción, fueron testigos involuntarios de la represión llevada adelante por la dictadura genocida y presenciaron, en algunos casos, actos criminales e inhumanos.

Muchos pudieron colaborar con el proceso de Verdad y Justicia, teniendo en claro que su situación no les permitía elegir qué hacer y que no hacer, en ese momento, y que hoy son testigos que pueden aliviar y reparar la situación de muchas de las víctimas y familiares. Otros, los menos, al día de hoy, prefieren guardar un silencio intencional ante la barbarie perpetrada por la dictadura.

Vigésima audiencia de la Megacausa Zona 5 (30 de junio de 2022)

¿Cuándo siguen las audiencias?

Esta semana habrá dos días de audiencias, que serán el día lunes 4 y jueves 7 de Julio, desde las 9 horas, en la sede del Tribunal Oral de Chiclana y Lavalle. Los juicios son Orales y Públicos, y puede concurrir cualquier persona que así lo desee, con su DNI.

Además, las audiencias también se emiten de manera virtual por el canal de YouTube de la subsecretaria de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires.

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