El Expresidente Mauricio Macri pretende aprovechar los cortocircuitos entre Guillermo Francos y Karina Milei para desplazar al Ministro del Interior y lograr el desembarco de Diego Santilli en la cartera. Cuestionado por la falta de resultados, Francos se encuentra en una posición delicada.
Con la conformación de las comisiones, comenzó a avanzar el tratamiento de la ley ómnibus en el Congreso. Sin embargo, sectores alineados al Gobierno Nacional desaprueban el desempeño del Ministro del Interior, Guillermo Francos.
El funcionario estuvo ausente durante la reunión que el Presidente Javier Milei sostuvo recientemente con los Diputados Nacionales de La Libertad Avanza, y se le cuestiona su falta de resultados a la hora de negociar con Gobernadores y la CGT.
Entre tanto, desde Córdoba, el Gobernador Martín Llaryora tampoco ve avances en los diálogos con el Ministro del Interior. A esto se suman los cortocircuitos entre Francos y Karina Milei, así como las tensiones con el titular de Economía, Luis Caputo.
La delicada situación del funcionario comenzó a alimentar rumores sobre las intenciones del Expresidente Mauricio Macri, quien espera introducir al Diputado Nacional Diego Santilli en ese lugar. Cabe recordar que Santilli se había plegado a la orden de apoyar al gobierno de Javier Milei.
Entre tanto, Francos estaría pidiendo la embajada ante el Reino Unido con la intención de liberar el cargo.
La avanzada de Macri sobre el Ministerio se produce, sin embargo, en uno de los peores momentos en su relación con el líder libertario. Particularmente luego de la reunión entre el Expresidente y la Vicepresidenta, Victoria Villarruel.
La relación con los dirigentes cordobeses
Tampoco son fluidos los lazos de Macri con los dirigentes de la Provincia de Córdoba, donde integrantes del PJ e integrantes de Juntos no avalan la estrategia. Según ellos, de concretarse el ingreso de Santilli al Ejecutivo, se le estaría entregando más poder al expresidente dentro del gobierno libertario.
Además, consideran que estarían pagando el revés de Macri en el Poder Legislativo, donde no logró que Cristian Ritondo alcanzara la Presidencia de Diputados, que finalmente quedó en manos de Martín Menem.
En este contexto, algunas voces de la provincia no descartan un nuevo acuerdo entre Milei y el Exgobernador Juan Schiaretti que permita el desembarco de un cordobés en el Ministerio del Interior.
Tanto desde el cordobesismo como desde Juntos por el Cambio, defienden la relación con el oficialismo a partir de la idea de que dar gobernabilidad, no es lo mismo que cogobernar.
Hasta ahora, el Gobierno de Llaryora se limitó a cuestionar la suba de retenciones impulsada por el libertario, en línea con los demás espacios políticos de la Provincia.
Desde el peronismo cordobés comentan que “el rechazo a la suba de retenciones va a amalgamar al cordobesismo“, y confían en que va a incluir tanto a radicales, como peronistas de Schiaretti y Llaryora alineados a Miguel Ángel Pichetto.
Entre tanto, Llaryora comentó hace unos días que “no me van a ver a mí poniendo palos en la rueda, voy a acompañar y ayudar a la institucionalidad”. Sin embargo, aclaró:
“Ponerle las retenciones al campo es tomar un camino por el que ya se equivocaron otros y no se pueden volver a repetir”.
En la Cámara de Diputados, la negativa a las retenciones fue anticipada por el schiarettista Carlos Gutiérrez.