En su primera jornada en Washington, el ministro de Economía Sergio Massa se reunió con el presidente del BID, Mauricio Claver-Carone, y destrabó los préstamos para el país que el organismo de crédito había prometido y no entregaba. Entre septiembre y fin de año se girarán 1.200 millones de dólares, en un total de casi 5 mil millones hasta 2023. Esta se cifra se suma a dos días de fuertes liquidaciones del complejo agroexportador gracias al “Dólar Soja”. Estos ingresos enfriaron las expectativas de devaluación del peso.
Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara), confirmó que las liquidaciones del complejo sojero totalizaron este martes 450 millones de dólares equivalentes a 750 mil toneladas.
Con estos números, con las ventas de las primeras dos jornadas de implementada la medida del dólar soja, superan a las acumuladas durante todo el mes de agosto. De esta forma se consolidó de una de las liquidaciones mas altas de la última década.
Sin embargo, uno de los mayores éxitos hasta el momento que se puede anotar el tigrense fue el acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Para ello, Massa hizo gala de las relaciones que durante años sembró en los sectores más conservadores de la política de Estados Unidos.
“Hemos destrabado lo que estaba trabado“, se encargó de anunciar el propio presidente del BID, el trumpista Mauricio Claver-Carone, enfrentado con el presidente Alberto Fernández, pero de afinado vínculo con Massa.
Se trata de un préstamo de 800 millones de dólares del organismo que, gracias a la intervención del tigrense, se convirtieron en 1.200 millones que irán llegando al país entre septiembre y fin de año, destinados a reforzar las reservas. A eso se sumará un paquete para financiar la promoción turística, completando un total de casi 5 mil millones de dólares.
🇦🇷🇺🇸 Dimos un importante paso para consolidar la relación entre Argentina y @el_BID.
No solo robusteciendo reservas, sino garantizando financiamiento para el Estado, lo que representa desarrollo de obras viales, infraestructura, construcción de viviendas, entre otros programas. pic.twitter.com/O6UZWymzSg— Sergio Massa (@SergioMassa) September 6, 2022
A lo largo de su carrera política, Massa cultivó una larga lista de contactos en el establishment estadounidense, principalmente en el Partido Republicano. Tuvo como asesor en cuestiones de seguridad al ex alcalde neoyorquino Rudy Giuliani, quien luego se desempañaría como abogado de Donald Trump.
También suele intercambiar mensajes con el senador Marco Rubio, uno de los más conocidos “halcones” de los republicanos. De ahí que Claver-Carone haya celebrado su designación como ministro de Economía.
Alberto Fernández hizo todo lo posible por impedir Claver-Carone que fuera designado al frente del BID -es el primer estadounidense en ocupar ese cargo que históricamente correspondió a un latinoamericano– y propuso a Gustavo Beliz como candidato.
Como si fuera poco, durante esa campaña se conoció el video en el que Claver-Carone, como asesor de Trump, admitía haber presionado al directorio el FMI para que concedieran el préstamo descomunal a Mauricio Macri.
En la última asamblea del organismo, Argentina volvió a intentar que sea removido del puesto. No lo consiguió y Claver-Carone, fortalecido, anunció que no remitiría al país los préstamos por 500 millones de dólares ya acordados para el primer semestre de 2022 y los 300 millones más prometidos a septiembre. La disputa no era económica, sino política. La mediación de Massa destrabó el conflicto.
Se caen las expectativas de devaluación
El crédito del BID y las liquidaciones de soja enfriaron fuertemente las expectativas en el mercado para que el gobierno argentino aplique una dura devaluación de la moneda.
En la comitiva que viajó a Washington destacaban que desde que Massa es ministro, el Banco Central compró dólares en el 90% de las ruedas y señalaban que en buena medida se disipó el fantasma de una devaluación inminente, ya sea decidida por el equipo económico o impuesta por el mercado.
En su entorno de Massa deslizan que la recuperación de reservas y el respaldo de Estados Unidos espanta esos fantasmas. Sin embargo, aún queda una posta importante para la gira del tigrense: las reuniones con la titular del FMI, Kristalina Georgieva y con David Lipton, el asesor más determinante del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
EE.UU. pide a Massa que Argentina sea mediadora con Lula
Según fuentes de la comitiva argentina, para el reestablecimiento de la relación con el BID fue determinante el senador demócrata Bob Menéndez, titular de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado y muy cercano a Claver-Carone. Está previsto que Massa vea a Menéndez en el Capitolio el próximo jueves.
Menéndez es un actor clave para el Departamento de Estado porque es quien debe reunir los votos para aprobar embajadores. No es un dato menor los encuentros de Massa con representantes del Departamento de Estado. Ya que es ese organismo del gobierno norteamericano el que está en conversaciones con el tigrense para que Alberto Fernández haga de mediador entre EE.UU. y Lula da Silva, favorito a ganar la presidencia de Brasil el mes próximo.
Biden quiere una buena relación con el actual candidato del PT pero lo cierto es que Lula no ha enviado señales de concordia hacia Estados Unidos y responzabiliza a los demócratas por el estallido del caso Lava Jato durante la administración de Barack Obama.
A esto se agrega que Biden nunca pudo generar una relación con Jair Bolsonaro por la cercanía de este con Donald Trump. El Departamento de Estado pretende que Fernández sea un factor de contención entre Lula y Estados Unidos, un rol que actualmente México, a la otra gran economía regional, no está en condiciones de cumplir por los altercados de Andrés Manuel López Obrador en la relación bilateral con la Casa Blanca, que se ha ido deteriorando recientemente.