Envalentonado por el apoyo de Javier Milei, Manuel Adorni aseguró que “voy a seguir yendo a mi casa de Exaltación y voy a seguir viajando” y comentó que “en algún momento voy a hablar“, pero no dijo cuándo y tampoco quiso responder sobre la causa que lo investiga por enriquecimiento ilícito.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, está siendo investigado por la justicia por enriquecimiento ilícito y, en lugar de dar explicaciones concretas sobre su patrimonio, optó en los últimos días por aferrarse al presidente Javier Milei y deshacerse en elogios hacia él y su hermana, Karina Milei. Su argumento central: atacarlo a él equivaldría a atacar al propio mandatario.
Desde la Casa Rosada, Milei respaldó públicamente a su funcionario en reiteradas ocasiones, incluso cuando desde dentro del propio gobierno ya se escuchan voces que piden su salida. El presidente llegó a intervenir de manera directa en el debate público sobre el caso, atacando a periodistas y descalificando a testigos de la causa judicial.
Una de sus intervenciones más llamativas fue calificar de “militante kirchnerista” al arquitecto Matías Tabar, contratista que declaró ante la justicia haber recibido pagos en efectivo y sin factura de parte de Adorni por trabajos de refacción.
Sin embargo, las redes sociales de Tabar contradicen esa caracterización: sus publicaciones incluyen críticas al gobierno de Alberto Fernández, cuestionamientos a la expresidenta Cristina Kirchner y al exministro de Economía Sergio Massa, y expresiones de apoyo a Mauricio Macri y a La Libertad Avanza.
Más allá de esto, a la causa judicial eso se suma la presión de la oposición en el Congreso, que ya organizó un pedido formal de sesión especial para interpelar al jefe de Gabinete en la Cámara de Diputados. Adorni, por su parte, se mantiene en el cargo y promete que “en algún momento” hablará.
Adorni, envalentonado pero sin explicaciones
El jefe de Gabinete accedió a ser entrevistado por Alejandro Fantino en el canal de streaming Neura. En el espacio oficialista respondió preguntas sobre la causa, su familia y su futuro político, aunque evitó sistemáticamente dar detalles sobre los bienes que la justicia investiga.
Sobre por qué no explica públicamente su situación patrimonial, se limitó a decir: “No quiero ni puedo influir en la Justicia hablando. Pero en algún momento voy a hablar”. “No actuamos con cuestiones que impliquen obstruir el trabajo judicial”, comentó.
Se trata de un argumento curioso si se tiene en cuenta que cuando se destapó el escándalo de $LIBRA por la participación del presidente en la estafa, Milei desfiló por varios medios de comunicación para despegarse del tema e, incluso ahora, apuesta a descalificar a testigos y periodistas que hablan del tema.
Consultado sobre el respaldo del libertario, dijo que no le sorprende: “Porque sabe la verdad”. En un intento de aferrarse al presidente, explicó: “Y esto me pasó porque soy una parte de Milei. Si me pegan a mí, le pegan a Milei. No tiene sentido pegarme. Hay cosas más importantes”.
Respecto a la senadora Patricia Bullrich, quien le exigió públicamente que presentara su declaración jurada, Adorni evitó el enfrentamiento y la elogió: “Me spoileó, es una fenómena. Trabajamos juntos en la mesa política, ella habló porque ya sabía lo que iba a hacer. Se va a terminar con todo esto, voy a presentar mi declaración jurada”. No precisó una fecha.
El funcionario también advirtió que tomará acciones legales contra quienes lo cuestionaron : “Voy a actuar judicialmente contra quienes hablaron de mi vida privada y me injuriaron, no todo es público”. Y acusó a sus críticos de haber montado una “carnicería mediática” en su contra.
En cuanto a su futuro en el cargo, insitió: “Nunca me iba a ir. Hoy no me voy. Y si en algún momento me voy es porque el Presidente entiende que tengo un lugar donde le puedo ser más útil”.
Envalentonado por el apoyo presidencial, también aclaró que seguirá yendo a su casa en el country de Exaltación de la Cruz: “Voy a seguir teniendo una vida normal, como la que tenía“. También intentó restarles importancia a los gastos: “La cascada es mi intimidad, es el baño de mi casa”.
Como ya es costumbre, apostó a victimizarse frente a las críticas. “Si tenés que llevar los nenes al colegio y se te tiran 10 cámaras encima del auto es una situación difícil de explicarle a un nene chiquito, es muy repudiable”.
Finalmente, elogió a Karina Milei, secretaria general de la Presidencia: “Tiene una calidad humana única, es clave en mi empuje. Y está donde tiene que estar. Es muy importante en todo, es una persona maravillosa”.
En un comentario insólito, luego anticipó que, cuando deje el cargo, escribirá sobre su experiencia: “Todos tenemos un 10 de diciembre, para llegar y para irse. Voy a escribir libros antes de irme. Todo esto va a ser parte de un libro”.

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¿Qué hay detrás del apoyo de los Milei?
Detrás del respaldo incondicional de Milei a Adorni hay una lectura política que el presidente hace en privado y que fuentes del propio gobierno filtraron: el mandatario cree que las presiones para echar a su jefe de Gabinete tienen como objetivo real llegar a su hermana. “Si van por mi hermana, me llevan a mí”, habría dicho Milei para justificar su postura ante su entorno.
Esa interpretación explicaría en parte la virulencia con la que el presidente salió a defender públicamente a Adorni, incluso cuando el escándalo ya está impactando en su imagen y, según distintas encuestas, repercutiendo en la economía. El propio Milei habría reconocido el costo político pero lo relativizó: “El desgaste político no me importa”.
Fue precisamente desde esa lógica que el presidente llamó a LN+ en tono visiblemente irritado para dar su versión. Allí atacó a la prensa, descalificó al contratista Tabar y cuestionó a la diputada Marcela Pagano, a quien señaló como la fuente de lo que calificó de mentiras.
“Adorni hace esto para que se terminen estas mentiras engendradas por una gran mentirosa que es la señora Pagano”, dijo. También interpeló directamente a los periodistas que lo entrevistaban: “¿A ustedes les parece justo ejecutar a una persona honesta?” y advirtió: “Yo no voy a ejecutar en el altar del ego de los periodistas a una persona honesta“.
La defensa presidencial se extendió también a cuestionar la cobertura mediática de los detalles del caso: “Hablaban de unas cascadas y demás y se vieron que eran dos cañitos de agua. Bueno, entonces, o sea, ustedes tienen una predilección por darle valor a mentiras“.
Restarle importancia a la cascada de Adorni se convirtió en parte de la estrategia libertaria para defenderlo, aunque el cuestionamiento de fondo no es necesariamente su pileta, jacuzzi o terminaciones de mármol, sino la disparidad entre los costos de las refacciones y la capacidad adquisitiva declarada por el Jefe de Gabinete.
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Milei llamó kirchnerista al contratista que declaró
Entre las intervenciones públicas de Milei sobre el caso Adorni, una llamó particularmente la atención. El presidente calificó a Tabar (el arquitecto que realizó las refacciones en la propiedad de Adorni en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz) de “mentiroso, militante kirchnerista” y agregó que “es muy dudoso todo su prontuario”.
La acusación generó una reacción inmediata del propio Tabar. En sus redes sociales, el arquitecto expresó su malestar sin retractarse de lo declarado ante la justicia: “Tristeza, angustia, dolor en el corazón, escuchar al presidente de la Nación, Javier Milei, cuando aposté por un país distinto cada vez que tuve oportunidad, con Mauricio Macri y con La Libertad Avanza”.
Más allá de lo alarmante que resulta que un mandatario pretenda descalificar al testigo de una causa contra su gobierno, lo cierto es que las publicaciones de Tabar en sus cuentas incluyen críticas al gobierno de Alberto Fernández, con referencias a la inflación durante esa gestión y una foto en la que responsabiliza a Fernández, Cristina Kirchner y Massa.
No hay nada en el perfil de Tabar que permita caracterizarlo como “kirchnerista” (incluso si se considerara que eso le bajara el valor a sus declaraciones). Lo que sí está respaldado por pruebas es lo que Tabar declaró ante la justicia.
Según su testimonio, Adorni le pagó en efectivo y sin factura un total de 245.000 dólares por los trabajos de refacción en la propiedad del country: 55.000 dólares en 2024 y los 190.000 restantes en 2025.
Además, el arquitecto aportó su teléfono celular y los datos de los trabajadores que participaron en la obra (albañiles, plomeros y electricistas), como parte de la evidencia presentada en la causa.
Tabar también reveló ante la justicia que Adorni lo contactó recientemente a través de mensajes temporales de WhatsApp (que se autodestruyen una vez leídos), y que en esa comunicación el funcionario le ofreció “asistencia” o le dijo que su equipo lo contactaría en relación a su declaración.
El contratista señaló que, tras consultar con su asesor legal, decidió rechazar ese contacto para evitar que se interpretara como la elaboración de una estrategia común. La causa, en total, incluye la investigación sobre la compra de dos propiedades, viajes al exterior, gastos con tarjeta de crédito y las refacciones ya mencionadas.
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La oposición coordina una interpelación en el Congreso
Mientras el debate interno sobre la continuidad de Adorni se desarrolla dentro del oficialismo, la oposición avanzó en un camino institucional para exigirle explicaciones. Diputados de distintos bloques presentaron un pedido de sesión especial para el 14 de mayo, con el objetivo de que el jefe de Gabinete concurra a la Cámara baja a dar informes sobre su situación.
El pedido lleva las firmas de legisladores de Provincias Unidas, la Coalición Cívica, el Frente de Izquierda y los Trabajadores y Encuentro Federal, entre otros. El texto fue elevado al titular de la Cámara, Martín Menem.
Uno de los firmantes, el diputado socialista Esteban Paulón, justificó el pedido en declaraciones públicas: “Luego de las mentiras y omisiones del último informe, el Jefe de Gabinete debe rendir cuentas ante el Congreso”.
Sin embargo, la iniciativa enfrenta obstáculos. Ninguno de los proyectos incluidos en el pedido tiene dictamen de comisión, lo que implica que para tratarlo directamente en el recinto se necesitarían dos tercios de los votos, un umbral difícil de alcanzar.
La alternativa (emplazar a las comisiones de Asuntos Constitucionales y Poderes, Peticiones y Reglamento) requeriría solo la mitad más uno, un escenario más factible aunque todavía no garantizado.
Un factor clave es la posición del bloque de Unión por la Patria, el sector opositor con mayor cantidad de bancas. Desde ese espacio señalaron que no fueron convocados a firmar el pedido de sesión.
“No firmamos porque no charlaron con nosotros y no nos convocaron a firmar“, explicaron fuentes de la bancada. Agregaron que su preferencia era un temario más amplio, que incluyera a Adorni junto a otros temas económicos y sociales. Sobre si darán quórum, la respuesta fue escueta: “Nos enteramos recién. Lo charlaremos”.
Aun sumando al peronismo y a los otros bloques firmantes, la oposición todavía necesitaría al menos una docena de votos adicionales para alcanzar los números necesarios. Los organizadores indicaron que seguirán buscando adhesiones, incluso entre bloques vinculados a gobernadores que habitualmente acompañan al oficialismo.

