La compra de la aerolínea low cost Flybondi volvió a poner a Leonardo Scatturice en el foco de los medios: El empresario argentino fue central para acercar a Javier Milei con Donald Trump y su pasado en el mundo de inteligencia lo convirtió en una figura de referencia para Santiago Caputo.
El empresario Leonardo Orlando Scatturice se convirtió en el nuevo accionario mayoritario de Flybondi a través de su fondo de inversión COC Global Enterprise, establecido en Estados Unidos. Se trata de una figura vinculada al mundo de la inteligencia, y con vínculos que van desde el asesor presidencial Santiago Caputo hasta funcionarios de la Casa Blanca.
Así, el empresario de 49 años pasó a ser el propietario de la aerolínea low cost que fue presentada como un emblema del desarrollo privado durante la gestión de Mauricio Macri, pero que actualmente enfrenta serios problemas operativos y judiciales.
Es que Flybondi, fundada en 2016 como parte de las políticas de apertura del mercado aerocomercial, se posicionó como la principal aerolínea de bajo costo del país. Sin embargo, la compañía atraviesa una crisis profunda.
Su cúpula directiva está procesada por presuntas fallas en la seguridad operacional, enfrenta denuncias por el uso de talleres de mantenimiento clausurados y mantiene un historial problemático de cancelaciones y sobreventa de pasajes.
El nuevo propietario no es un desconocido en el Gobierno de Javier Milei. De hecho, Scatturice mantiene una relación estrecha con Caputo, el asesor favorito del libertario y coordinador de los servicios de inteligencia, un mundo en el que el empresario también ha estado involucrado.
Esta conexión lo ha convertido en una figura consultada en temas relacionados con la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y la Unidad de Información Financiera (UIF).
La adquisición de Flybondi representa un salto cualitativo en sus operaciones empresariales. Según el comunicado oficial, COC Global Enterprise se enfoca en “identificar y expandir empresas con alto potencial en América Latina y Norteamérica“. La empresa promete mantener los puestos de trabajo existentes y retomar los planes de expansión regional.
Scatturice y Caputo: Un juego de espías
La trayectoria de Scatturice en el mundo de la inteligencia comenzó en su juventud. Nacido en 1976 y criado en Lanús, ingresó a la SIDE como chofer (categoría C3) gracias a contactos militares de su familia, aunque su permanencia fue breve: apenas ocho meses.
Posteriormente desarrolló vínculos con efectivos policiales como Mario de la Fuente y Alejandro Elorz, con quien más tarde formaría la empresa AJS Jet. En 2012, Scatturice fundó C3 Consulting, una consultora con sede en Lanús y oficinas en Puerto Madero que se dedicaba a tareas de inteligencia comercial.
El nombre de la empresa constituía un guiño a su antigua categoría en la SIDE. Esta actividad lo llevó a enfrentarse con Antonio “Jaime” Stiuso, el entonces poderoso director de Contrainteligencia de la SIDE.
El conflicto entre ambos derivó en la causa judicial “Dark Star”, iniciada en 2015 en el juzgado federal de Sergio Torres. En esta investigación, que permanece abierta, se registraron escuchas telefónicas que involucraron a Scatturice y sobre temas sensibles, como los vínculos con el entonces jefe del Ejército César Milani y el ex director de Interior de la SIDE Fernando Pocino.
Su relación con Santiago Caputo se intensificó durante 2024, con encuentros documentados en junio de ese año y enero de 2025. Según fuentes cercanas al empresario, Scatturice recomendó a Andrés Vázquez para liderar ARCA, organismo donde Vázquez ejerce un poder efectivo por encima del titular formal, Juan Pazo.
Vázquez finalmente fue nombrado como titular de la Dirección General Impositiva (DGI), aunque no sin tensiones dentro del organismo. De hecho, el funcionario quedó en la mira de los medios en varias oportunidades entre 2024 y 2025.
Primero, por la adquisición de 3 lujosos departamentos en Estados Unidos a través de sociedades “off shore” radicadas en paraísos fiscales. Luego, por impulsar la designación de su esposa en un importante cargo dentro del ARCA.
Además, a través de OCP Tech SA, Scatturice mantiene contratos millonarios con diversos organismos estatales, incluyendo ANSES, el gobierno porteño, el ministerio de Educación y la fiscalía general porteña. Estos contratos, anteriores a la gestión de Milei, están sujetos a renovación y representan una facturación cercana a los 7 millones de dólares.

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Negocios y vínculos en Estados Unidos
La mudanza de Scatturice a Estados Unidos en 2020 marcó un punto de inflexión en su carrera. Tras una breve estadía en Panamá, donde constituyó varias sociedades offshore, se estableció en Miami y se casó con Diana María Marquardt, una argentina nacionalizada estadounidense. Juntos adquirieron un loft valuado en 6,7 millones de dólares en Miami Beach.
Su integración al mundo empresarial estadounidense fue sistemática. Fundó OCP Tech y COC Global Enterprise (que ahora controla Flybondi) y creó Tactic Global, una firma de lobby junto a Laura Arrieta y figuras destacadas del Partido Republicano como Matt Schlapp, exdirector de Estrategia Política de la Casa Blanca, y Barry Bennett, asesor de campaña de Donald Trump.
En Florida, Scatturice aparece como directivo en 35 empresas registradas, desde donde desarrolló una extensa red de contactos entre Miami, Nueva York, Las Vegas y Washington.
Su actividad se concentró especialmente en la Conferencia de la Acción Política Conservadora (CPAC), donde en septiembre de 2024 inscribió la sociedad sin fines de lucro CPAC Argentina Inc, con Arrieta como tesorera.
La influencia de Scatturice en el trumpismo se consolidó con la organización del encuentro entre Milei y Trump en febrero de 2025, evento que coordinó junto a Bennett y Schlapp. Estuvo presente en la primera fila durante el discurso de Trump, junto a funcionarios argentinos de alto rango.
Más recientemente, Scatturice organizó la visita del secretario del Tesoro estadounidense Scott Bessent a Argentina, trasladándolo en su jet privado, lo que habla de sus lazos con los representantes de ambos gobiernos.
Controversias y escándalos
La carrera de Scatturice ha estado marcada por diversas controversias judiciales, aunque nunca fue procesado. En 2008 enfrentó una causa por estafa, y en 2016 fue señalado públicamente por Juan José Gómez Centurión, entonces titular de la Aduana, como responsable de grabar y editar sus conversaciones telefónicas.
Este episodio llevó a la entonces ministra de Seguridad de Mauricio Macri, Patricia Bullrich, a denunciarlo, aunque posteriormente la causa fue archivada, según documentó el periodista Hugo Alconada Mon, especializado en investigaciones sobre espionaje.
Scatturice también está vinculado con el ex agente de la CIA Frank Holder, quien admitió subcontratar servicios de Scatturice, aunque nunca explicó cómo se conocieron. En Casa Rosada también reconocen que Caputo le consulta por temas relacionados con la SIDE, el ARCA y la UIF, aunque niegan que sea reconocido como asesor.
El escándalo más reciente que involucró al empresario ocurrió en marzo de 2025, cuando Laura Arrieta llegó a Buenos Aires en el avión Bombardier de Scatturice con diez valijas. Tras el episodio, Manuel Adorni aseguró que el Gobierno no tenía “ninguna relación” con él o Arrieta, “excepto en situaciones fortuitas y contingentes como puede ser la CPAC”, aclaró.
Lo cierto es que la aeronave permaneció una semana en los hangares de Aeroparque antes de partir hacia las Islas Canarias, generando especulaciones sobre un posible tratamiento especial en los controles aduaneros. Tanto el gobierno como el entorno de Scatturice negaron cualquier irregularidad.
Sus problemas migratorios en Estados Unidos también generaron complicaciones. Tras tres años de intentar obtener la residencia permanente, demandó al gobierno estadounidense por las demoras en el proceso. En febrero de 2025, Estados Unidos rechazó su formulario migratorio, aunque la causa judicial fue posteriormente archivada.

