El Gobierno de Javier Milei se negó a aceptar las demandas de los Gobernadores y suspendió la última reunión de comisión para discutir el Presupuesto 2025 antes del cierre de las sesiones ordinarias, por lo que ahora tiene dos alternativas: Llamar a sesiones extraordinarias o volver a prorrogar el presupuesto.
Entre el “déficit cero” y el consenso
Ayer, pasadas las 14 horas, el Diputado Nacional José Luis Espert oficializó la suspensión de la reunión de la comisión de Hacienda y Presupuesto de la Cámara de Diputados, de la que él es titular y que tiene por objetivo la discusión del Presupuesto 2025.
La orden llegó desde Casa Rosada y luego de que el Gobierno de Javier Milei insistiera en su propuesta sin tener en cuenta las demandas que elevaron los representantes de los Gobernadores aliados y dialoguistas, lo que empantanó las negociaciones.
El martes era la última oportunidad para dictaminar y llevar el proyecto al recinto antes del fin de las sesiones ordinarias, que terminan a fines de noviembre, por lo que a partir de ahora la ley de leyes se enfrenta a dos posibilidades.
O bien el mandatario convoca a sesiones extraordinarias para garantizar su tratamiento, o bien el Gobierno Nacional prorroga (una vez más) el presupuesto. Esta última posibilidad es la que los Gobernadores ven con peores ojos, ya que implicaría una absoluta discrecionalidad de Casa Rosada y la profundización del ajuste.
“Tras dos meses de intenso trabajo en la Comisión”, comentó Espert ayer, “no hemos llegado a un punto en común que permita garantizar el déficit cero“. “La voluntad del gobierno es seguir trabajando para lograr los consensos necesarios para tener presupuesto 2025”, aseguró el legislador.
Además, adelantó que “si hubiera avances, el Poder Ejecutivo evaluará la posibilidad de convocar a extraordinarias para su tratamiento“. Sin embargo, la realidad es que el oficialismo no dio señales de aceptar las demandas de los mandatarios provinciales: “El déficit cero no se negocia. Con déficit cero, todo; sin déficit cero, nada“.
“El Gobierno no quiere Presupuesto 2025, nunca lo quiso”
La decisión derivó en duras respuestas, tanto de la oposición intransigente como de los más dialoguistas, contra el oficialismo. Uno de ellos fue Pablo Juliano (titular de la bancada Democracia para Todos), quien indicó a través de sus redes sociales:
“El Gobierno no quiere Presupuesto 2025, nunca lo quiso. Se siente más cómodo sin una ley sancionada por el Congreso y sin el control parlamentario. La reconducción del Presupuesto 2023 da vía libre a un ajuste aún más insensible“.
El jefe del bloque Unión por la Patria, Germán Martínez, remarcó que “el mundo ideal para Milei era no tener ley de presupuesto para tener una enorme discrecionalidad en materia presupuestaria” y “tener vigente el DNU 846/2024, que es le permite hacer lo que quiera con la deuda externa”.
“Inclusive yendo en contra de los requisitos que impone el artículo 65 de la Ley de Administración Financiera respecto a los plazos, a los montos y a los intereses que se pagan de la deuda”, completó.
Por su parte, la UCR (cuyo bloque encabeza Rodrigo De Loredo) publicó un comunicado en el que expresó que “tenemos el compromiso de trabajar por un presupuesto equilibrado y que respete el déficit cero”.
“Argentina no puede estar sin un Presupuesto por segundo año consecutivo“, advirtieron, e instaron al Gobierno a “que convoque a sesiones extraordinarias para que, en el marco del diálogo y el consenso, podamos sancionar una Ley de Presupuesto para que el año que viene nuestra economía tenga una hoja de ruta que le dé previsibilidad”.
Desde la bancada -y en off the record- comentaron que “esto demuestra que no quieren el presupuesto y si lo quieren, que sea el de ellos“.
Ninguneo nacional y estrategia opositora
La bancada de Unión por la Patria tiene redactado un dictamen de minoría y su intención también es volver a discutir el DNU 846/2024, que flexibiliza las condiciones de canje de deuda en beneficio del Ministro de Economía, Luis Caputo.
La iniciativa para rechazar el decreto había caído la semana pasada, cuando el Gobierno logró con negociaciones de último momento evitar que se alcance quórum a cambio de que se reactivaran las negociaciones por el presupuesto.
Ahora que las negociaciones se estancaron, se reabre la posibilidad de que esta vez los demás bloques acompañen al peronismo. Sin embargo, dentro de la bancada descreen que el enojo de los dialoguistas los lleve a acompañar sus propuestas. “No les creemos a los enojados“, soltó un miembro de la bancada.
Entre tanto, los Gobernadores de Juntos (PRO y UCR) se plegaron a los legisladores de Encuentro Federal para elaborar un dictamen propio que incluya una serie de demandas que el oficialismo venía ignorando.
El expediente fue redactado durante el fin de semana y responde al ninguneo nacional. “Milei no quiere abrir el grifo y los gobernadores están duros en su postura, se va a patear para seguir buscando algún acuerdo”, explicaron desde el entorno de uno de los gobernadores del norte.
El lunes dejaron trascender que “se habla una semana más, no hay fecha especifica pero lo más rotundo es que los gobernadores no quieren negociar ni con Espert ni con Martín Menem“, aunque “hablaron con Guillermo Francos“, el Jefe de Gabinete.
Desde el entorno de otro mandatario provincial advirtieron que hasta “Martín Llaryora va a jugar sutilmente con los gobernadores del Litoral y el Norte Grande“. Por lo pronto, en la próxima sesión está dispuesto el tratamiento de tres proyectos del PRO (incluido el de Ficha Limpia).
Ahí se verá como fluctúan los apoyos para el oficialismo y, eventualmente, cómo esto impacta en la discusión del presupuesto. El bloque Innovación Federal, que responde a tres gobernadores ya adelantó que no dará quórum.
Si a ellos se suman los representantes de Encuentro Federal y Democracia para Siempre, el PRO y los libertarios se quedarían sin los apoyos necesarios para garantizar el quórum.
La jugada de los Gobernadores
En medio del descontento, el portal LPO plantearon que entre los gobernadores del Norte Grande y el Litoral se estudia una jugada para darle un golpe institucional a Milei en el Congreso. La iniciativa tendría como objetivo desplazar a los titulares de las cámaras: Bartolomé Abdala y Martín Menem.
Las conversaciones trascenderían los partidos, ya que incluyen a mandatarios del macrismo, el radicalismo y el peronismo. Incluso se habla de un apoyo de Cristina Fernández de Kirchner y hasta de la Casa Rosada, que ve en esta jugada la posibilidad de debilitar a Victoria Villarruel.
Por lo pronto, nadie desmintió esta versión y Abdala incluso salió a aclarar que “mi idea es seguir”. “Mientras esté acá, voy a intentar ostentar el más alto rango”, completó en diálogo con la agencia de noticias NA.
El nombre que barajan algunos mandatarios provinciales para reemplazar a Menem es el del jefe de la bancada PRO, Cristian Ritondo, quien había sido impulsado para este puesto desde el principio por Mauricio Macri.
En aquella oportunidad, y por iniciativa de Cristina Kirchner, el peronismo planteó que la presidencia de las cámaras debía quedar en manos del oficialismo, quizás como un gesto de buena voluntad al principio del mandato libertario.
Un año después, la situación es distinta tanto para el peronismo como para el macrismo. Macri comenzó a criticar a Milei cada vez que aparece públicamente, intentando explotar sus vulnerabilidades, mientras que la Presidenta del PJ confronta abiertamente con el Gobierno.
La intransigencia del gobierno a la hora de defender su proyecto podría unificar a los sectores críticos en esta iniciativa. Incluso uno de los cinco radicales con peluca (el grupo de legisladores que cambió su voto tras una reunión con Milei) admitió desconcierto ante la posición oficialista.
Según él, dos gobernadores “están esperando una señal, algo de los cinco puntos, ‘algo’… pero no comen vidrio los tipos“.
Sesiones extraordinarias
Según el reglamento, la fecha límite para tratar proyectos durante el periodo ordinario se extiende hasta el 20 de noviembre (es decir, hoy). El bloque Democracia para siempre presentó un proyecto de resolución para prorrogarlas hasta el 31 de diciembre de este año, pero la expectativa es que Milei llame a sesiones extraordinarias.
es que varios referentes del Gobierno (como Manuel Adorni y Guillermo Francos) aseguraron que si bien quieren tener presupuesto, no están dispuestos a ceder a cualquier demanda. Desde la Casa Rosada afirmaron a este medio que “los gobernadores estaban pidiendo más de lo que tenemos”.
Sin embargo, aclararon que “si lo dábamos por muerto, lo habríamos hecho hoy. Con acuerdo, hay extraordinarias. Sin consenso, no habrá”. Los idas y vueltas responden a una cuestión en la que todos los espacios están de acuerdo: no tener presupuesto sería una pésima señal para los inversores y los organismos financieros internacionales.
En conjunto con la posibilidad de llamar a extraordinarias, el Gobierno evalúa la posibilidad de avanzar con un proyecto para eliminar las PASO, algo que quiso integrar sin éxito a la Ley Bases en su momento.
Lo cierto es que un mandatario de Juntos admitió que “es muy difícil que los gobernadores cambien su posición ahora porque son muy razonables los reclamos”. “Los cinco puntos que reclaman representan un 3% del Presupuesto total” y “el Gobierno tranquilamente podría acordar alguno de esos puntos“.
Entre tanto, en el radicalismo señalan que “si no les dan nada, es lo mismo que salga el Presupuesto o no salga”.
¿Qué implica prorrogar el presupuesto?
La otra alternativa del Gobierno es prorrogar una vez más el presupuesto 2023. En este caso, se aplicaría el artículo 27 de la Ley 24.156 de Administración Financiera, que indica que:
“Si al inicio del ejercicio financiero no se encontrare aprobado el presupuesto general, regir el que estuvo en vigencia el año anterior, con los siguientes ajustes que debe introducir el Poder Ejecutivo Nacional en los presupuestos de la administración central y de los organismos descentralizados”.
Si bien ya de por sí es problemático extender la vigencia del presupuesto luego de años de alta inflación y diferentes posiciones sobre la distribución de las partidas, el mayor problema viene de la mano del artículo 56 de la Ley 25.725:
“En caso de operarse el supuesto previsto en el artículo 27 de la Ley 24156 de Administración y de los Sistemas de Control del Sector Público Nacional, se faculta al Jefe de Gabinete de Ministros para adecuar el Presupuesto General de la Nación, a los efectos de incorporar las partidas presupuestarias ejecutadas durante el período en el que haya regido la prórroga prevista en el citado artículo, sin exceder el total de créditos aprobado por la Ley de Presupuesto del año correspondiente“.
Es decir que se le da discrecionalidad a Guillermo Francos para distribuir los fondos como crea conveniente, sin participación del Congreso ni los Gobernadores en las decisiones. Si a esto se suman las facultades delegadas de la ley bases, el Gobierno tiene un escenario ideal para profundizar el ajuste.

