Los dos ex ministros de Mauricio Macri fueron denunciados por el desvío de más de 1.300 millones de pesos en obras de seguridad vial que se pagaron pero no se hicieron.
La denuncia que realizó la Oficina Anticorrupción (OA) apunta al ex ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, y al ex director de Vialidad, Javier Iguacel, y se sumó a una causa judicial donde ya son investigados.
La denuncia original fue presentada por el diputado Rodolfo Tailhade en septiembre del año pasado. En la misma, Tailhade ya advertía que Dietrich e Iguacel había desviado 1.300 millones de pesos y que “las obras no se realizaron y se desconoce el destino del dinero”.
Voy a llevar este hilo a la causa contra Dietrich e Iguacel porque es una confesión. Los fondos que giró @InfoSegVial eran para elementos de seguridad vial no para construir rutas, que tenían partidas especificas y financiamiento propio. Eso se llama malversación (art. 260 CP). https://t.co/ZiEuhYjvIe
— Rodolfo Tailhade ⭐️⭐️⭐️ (@rodotailhade) September 15, 2020
En su momento el propio Dietrich dijo que “la denuncia es un disparate porque dice que las obras no se hicieron, ¡pero las obras se pueden ver!”.
La denuncia es un disparate porque dice que las obras no se hicieron, ¡pero las obras se pueden ver! Me resulta inexplicable que intenten mentir con cosas que la gente usa a diario, que puede ver, tocar y que le mejoraron la seguridad con la que se mueve por el país.
— Guillo Dietrich (@Guillodietrich) September 15, 2020
Sin embargo el dictamen de la OA revela que se hizo una auditoría sobre esas obras “arrojando que en ningún de esos lugares existe la señalización convenida transformándolas en verdaderas rutas fantasmas”.
El marco de toda la maniobra es un convenio firmado entre la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) y la Dirección Nacional de Seguridad Vial (DSV) para mejorar la infraestructura vial de las rutas nacionales 5, 7, 8, 22 y 34.
Desde la OA informaron que “la ANSV debía destinar los recursos financieros para que Vialidad realizara las obras necesarias. Pero las obras no se hicieron y la DNV nunca rindió cuentas documentadas”.