El presidente del Banco Central reveló que no tiene previsto levantar el cepo cambiario a las empresas, en una conferencia dedicada a mostrar la voluntad del gobierno de Javier Milei de cumplir con las exigencias del FMI a la espera de que el organismo apruebe un nuevo desembolso.
Santiago Bausili, presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), encabezó el lunes una conferencia de prensa para cumplir con un requerimiento del Fondo Monetario Internacional (FMI) en el marco de la segunda revisión del acuerdo, con la que espera recibir un desembolso de aproximadamente 1.000 millones de dólares.
El objetivo de la presentación fue brindar calma al mercado sobre el esquema económico del gobierno de Javier Milei. Sin embargo, la exposición dejó en claro que levantar el cepo cambiario a las empresas no es una prioridad de la gestión, y que tampoco se prevén medidas para hacer frente al creciente nivel de endeudamiento de las familias.
El cepo a las empresas llegó para quedarse
Ante una consulta sobre las restricciones cambiarias que aún pesan sobre las compañías, Bausili fue directo: “No es una prioridad” eliminarlas. El funcionario justificó la postura señalando que el foco de la autoridad monetaria está puesto en el comercio exterior y que el esquema vigente no está perjudicando ese frente.
“En materia cambiaria, nuestro foco está en el sector externo; es decir, que las exportaciones puedan funcionar bien y que las importaciones puedan funcionar bien. Nos preocupa más eso que el atesoramiento para capital de trabajo de las empresas que no están involucradas en estas operaciones”, señaló.
“No es que las empresas en Argentina no pueden manejar su capital de trabajo en dólares, sino que pueden hacerlo no en el mercado oficial”, lanzó el funcionario, que comparó la situación con economías de la región como Brasil y Colombia, donde las firmas directamente no pueden abrir cuentas en moneda extranjera.
El vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, añadió que ya se concretaron avances importantes, como la normalización en los pagos de importaciones a finales de 2024 y la habilitación para distribuir dividendos a casas matrices. En lo que va del año, las filiales de empresas extranjeras giraron 1.600 millones de dólares al exterior.
¿Qué pasara con el tipo de cambio?
Tanto Bausili como Werning insistieron en que el dólar no está atrasado y que su nivel actual es compatible con el equilibrio externo. Ambos pusieron en duda que el tipo de cambio real sea la variable determinante de la competitividad de una economía.
Esto va en contra de lo que reclama sectores como la industria y el turismo, que remarcan que los altos precios en dólares de Argentina se deben al atraso cambiario y que esta situación pone a los empresarios nacionales en desventaja.
El BCRA también descartó que la eventual salida del carry trade represente un riesgo sistémico. Según Bausili, la participación de capitales extranjeros en esas operaciones es marginal: unos 2.000 millones de dólares sobre un mercado total de 60.000 millones.
“Estamos cómodos con la restricción que existe para que no llegue el capital golondrina buscando rentabilidad de corto plazo y se vaya“, afirmó. Lo curioso es que, mientras tanto, el Ministro de Economía Luis Caputo hizo del carry trade una de sus principales medidas para mantener a flote el modelo económico.
El funcionario también destacó que la economía argentina mostró resiliencia frente al conflicto en Medio Oriente, que generó turbulencias en los mercados de commodities y presiones inflacionarias globales: “El tipo de cambio se mantuvo estable, las tasas de interés domésticas cayeron y el superávit comercial energético actuó como amortiguador“.
La morosidad de las familias tampoco es prioridad
Uno de los pasajes más llamativos de la conferencia fue el relacionado con el endeudamiento de los hogares. El BCRA reconoció que la mora en el crédito al sector privado registra niveles récord, aunque señaló que algunos bancos ya muestran una leve mejora en sus indicadores más recientes.
Sin embargo, la entidad dejó en claro que no intervendrá para aliviar esa situación: “No nos vamos a hacer cargo del dinero de la sociedad, eso no va a pasar. No habrá subsidios del Gobierno al sector privado por haber incurrido en esas pérdidas”, sostuvo Bausili.
La postura oficial es que la reducción gradual de la irregularidad en los pagos les dará márgenes a los bancos para reactivar el crédito, que aún no muestra señales de recuperación. Werning recomendó considerar también la dinámica del crédito en dólares, que “ha retomado una senda de expansión, lo cual es importante en una economía bimonetaria como la nuestra”.
Lo cierto es que la suba en la morosidad familiar es un reflejo de la situación económica en el país, donde cada vez más familias recurren al crédito incluso para hacer frente a sus gastos vitales.
Negociaciones para renovar el swap con China
Bausili confirmó que el Gobierno avanza en la renovación del acuerdo de swap de divisas con China, cuyo vencimiento está pautado para agosto. El monto del instrumento asciende a 18.000 millones de dólares, aunque el uso de esa línea se redujo significativamente durante el último año.
El presidente del BCRA anunció que viajará personalmente a Beijing en junio para cerrar las negociaciones. La intención es extender el acuerdo en los mismos términos actuales, incluyendo el tramo ya activado que se utilizó en su momento para cancelar pagos de deuda. “No hay planes para eliminarlo“, garantizó.
Quizás con esto en mente Milei moderó su discurso contra China pese a haber puesto en práctica un fuerte acercamiento a Estados Unidos. Es que en 2024 la renovación del swap fue un motivo de preocupación en Casa Rosada. Finalmente, el gigante asiático decidió renovar la herramienta.
