Los desastrosos números del turismo avivaron las tensiones entre Scioli y Lavagna por las mediciones del INDEC

Los últimos informes de INDEC no solo confirmaron la situación crítica del sector turístico, que ya lleva 22 meses de saldo negativo, sino que además provocaron una insólita respuesta de Daniel Scioli: cortar el financiamiento para los operativos del organismo.

El sector turístico argentino acumula 22 meses consecutivos de saldo negativo, una marca que expone las dificultades del gobierno de Javier Milei para revertir la tendencia de fuga de divisas por viajes al exterior que provocó su propia decisión de planchar el dólar.

Los datos publicados por el INDEC este martes revelaron que en noviembre la situación se agravó: mientras 763 mil argentinos viajaron al exterior (un 15,3% más que en el mismo mes de 2024), el ingreso de turistas extranjeros cayó un 2,7% en la comparación interanual.

Según las estadísticas oficiales, ingresaron 795,3 mil visitantes no residentes al país en noviembre, de los cuales 491,4 mil fueron turistas y 303,9 mil excursionistas. En el sentido inverso, salieron 1.271,4 mil visitantes residentes, divididos en 763,8 mil turistas y 507,6 mil excursionistas. El resultado neto fue un déficit de 476,2 mil visitantes.

Los turistas que llegaron a Argentina gastaron 324 millones de dólares, mientras que los viajes al exterior de los argentinos demandaron 550 millones de dólares de las reservas del Banco Central, generando un rojo de 226 millones de dólares solo en noviembre.

Esta sangría de divisas complica los objetivos del ministro de Economía, Luis Caputo, de acumular reservas según lo pactado con el FMI y este 2026 tendrá que hacer frente a una lista de abultados vencimientos.

El panorama negativo se mantiene desde diciembre de 2023, cuando comenzó a registrarse el actual ciclo deficitario. Desde la asunción de Milei, ningún mes mostró un balance positivo en la balanza turística.

La dinámica responde a múltiples factores: el tipo de cambio relativamente barato vuelve más accesibles los destinos del exterior para las familias argentinas, mientras que los costos elevados en servicios turísticos locales reducen la competitividad del país para atraer visitantes extranjeros.

Se trata de un fenómeno similar al que sufren las industrias argentinas frente a los importados. El tipo de cambio hace que por un lado las fábricas trabajen a precios menos competitivos, mientras que las importaciones corren con ventaja.

Brasil se consolidó como el principal destino de los argentinos, seguido por Chile, Uruguay y Paraguay. Las playas del sur y sudeste brasileño concentran una porción significativa de los viajes, favorecidas por la cercanía geográfica y precios competitivos en dólares.

Los argentinos que viajaron en noviembre lo hicieron principalmente por vía aérea (47%), seguidos por vía terrestre (35,3%) y marítima (11,9%).

Del lado del turismo receptivo, los visitantes provinieron centralmente desde Brasil y Europa, con Uruguay y Chile como orígenes secundarios. Sin embargo, el ritmo de crecimiento del ingreso de turistas no alcanza para compensar la salida de residentes argentinos, profundizando el desbalance que presiona sobre las reservas internacionales.

Los dibujos del INDEC: Lavagna tuvo que dar explicaciones tras modificar 6 meses de los datos de actividad económica

Los dibujos del INDEC: Lavagna tuvo que dar explicaciones tras modificar 6 meses de los datos de actividad económica

La respuesta del gobierno: dejar de medir

En medio de estos números adversos, Daniel Scioli, titular de la Secretaría de Turismo, dejará de financiar los operativos del INDEC que miden cuántos turistas entran y salen del país y cuánto dinero gastan en Argentina.

La medida, que entrará en vigencia a partir del 1 de enero de 2026, implica que el organismo estadístico dejará de publicar el balance entre ingresos y egresos de dólares por turismo, una decisión insólita que habla de la desesperación por ocultar malos resultados.

Lo llamativo es que antes de adoptar esta decisión, Scioli puso en duda la metodología de la Encuesta de Turismo Internacional y de la Encuesta de Ocupación Hotelera que elabora el INDEC. Desde el organismo estadístico anunciaron que continuarán publicando cifras de turismo, aunque con un “esquema reducido”, sin precisar qué alcance tendrá esa información limitada.

Los desastrosos números del turismo parecen haber provocado tensiones entre Scioli y Marco Lavagna, titular del INDEC, que difundió los datos de noviembre que dejaron mal parado al funcionario libertario. La decisión de cortar el financiamiento para las mediciones turísticas aparece como una respuesta a números que resultan incómodos para la gestión.

En este contexto, el director del Indec dejó clara su postura frente a los cuestionamientos a los datos oficiales. En distintas intervenciones públicas, el funcionario sostuvo que las estadísticas “no se discuten en función de si gustan o no”, sino a partir de criterios técnicos verificables.

Negar los datos porque no coinciden con un diagnóstico sectorial no cambia la realidad, solo dificulta entenderla y transformarla”, señaló Lavagna en referencia a cuestionamientos recurrentes a las mediciones del organismo.

Pero lo cierto es que Scioli no es el único que cuestiona al instituto estadístico. El organismo viene corrigiendo sistemáticamente las estadísticas de actividad económica, generando dudas sobre la precisión de sus mediciones. Con el dato de octubre, el INDEC modificó cuatro de los nueve meses anteriores, entre ellos el de septiembre que había provocado una fuerte polémica.

En septiembre, el organismo informó de un incremento de la actividad respecto de agosto, cuando todo el arco de analistas esperaba una caída. El resultado generó tal controversia que el INDEC debió publicar una “aclaración” atribuyendo el dato a “la incorporación del valor de septiembre“.

Además, el organismo modificó los números de seis meses de los nueve correspondientes a 2025, cinco de los cuales mostraban un mejor resultado económico. Las correcciones constantes afectan la credibilidad de las mediciones intermensuales, aquellas que comparan un mes con el anterior y son clave para evaluar la dinámica de corto plazo de la economía.

Esta comparación resulta particularmente relevante porque influye en el empleo y la inflación, y porque en economía se considera que un país entra en recesión cuando los indicadores muestran dos trimestres consecutivos de retroceso.

El panorama para el verano tampoco luce alentador. La Provincia de Buenos Aires ya anticipó un escenario desalentador para la temporada, afectada por el contexto donde el turismo emisivo domina y los gastos de dólares en el exterior configuran una de las principales fuentes de salida de divisas del sector servicios.

El problema podrá quedar menos visible con la reducción de las mediciones, pero las consecuencias continuarán impactando en las ciudades que dependen del turismo.

La UCA advirtió que la pobreza es al menos 5 puntos más alta que lo que informa el gobierno de Javier Milei

La UCA advirtió que la pobreza es al menos 5 puntos más alta que lo que informa el gobierno de Javier Milei

Mencionadas en esta nota:

Las últimas noticias

Seguinos en redes

Offtopic: