El juicio por la obra pública en Santa Cruz continuó este martes con un escenario repetido: los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola leyendo los informes y expedientes del equipo de Vialidad Nacional del macrismo y formulando acusaciones que ya fueron desmentidas durante los tres años de audiencia. Pero como el show mediático del alegato está golpeado por la revelación del equipo de fútbol del fiscal y el juez de la causa, dirigentes de Juntos por el Cambio salieron a dar insostenibles excusas para darle aire a la causa armada.
A pesar de que las acusaciones (ahora reformuladas) de los fiscales ya fueron derribadas durante tres años, los funcionarios judiciales no resolvieron volver a estudiar cada obra. Simplemente lo que están haciendo es repetir un informe formulado por Alejandro Mon, un asesor del extitular de Vialidad durante el macrismo, Javier Iguacel.
Según contó como testigo, a Mon le encargaron el análisis, expediente por expediente, de las rutas de Santa Cruz. Pero todo fue tan desprolijo que los expedientes -armados por Iguacel- estaban incompletos, nadie fue a auditar las cosas en las propias obras y entonces suele faltar documentación clave.
No es un dato menor que tras declarar en el juicio, Mon pidió agregar un informe que había elaborado a pedido de Iguacel, pero los jueces no lo autorizaron. Sucede que el período de presentación de pruebas es anterior al inicio de un juicio, porque eso permite que todas las partes analicen esa evidencia y la respalden o contradigan. Ante el rechazo, ahora lo leen los fiscales en su alegato. O sea: su base es un paper elaborado por el macrismo.
Resulta evidente que, en las 30 audiencias que tendrán para refutar las (ya refutadas) acusaciones de los fiscales, las defensas se preparan para exhibir fotos y documentación con lo que probarán, no sólo la inocencia de sus defendidos, sino también todo el alegato no es más que un show mediático montado en un nuevo despliegue de lawfare contra Cristina Fernández de Kirchner.
La prueba de ello, más allá del alegato, son las fotos que muestran al fiscal Luciani y al juez que instruye la causa, Rodrigo Giménez Uriburu, jugando juntos en el mismo equipo de fútbol amateur, “Liverpool”, donde también juega de arquero el camarista Mariano Llorens. Para coronar las fotografías: las mismas fueron sacadas en la quinta Los Abrojos, propiedad del expresidente Mauricio Macri. Este vínculo social y afectivo entre el juez, el fiscal y el líder opositor echan por tierra cualquier posibilidad de imparcialidad y objetividad de parte de los funcionarios judiciales.
Las insostenibles excusas de JxC
Desde la alianza Juntos por el Cambio entienden que la galería de fotos del equipo hace tambalear la causa y pone de manifiesto sus vínculos con la corporación judicial. Para intentar desestimar la relación del macrismo con jueces y fiscales, los voceros de JxC apelan a distintos argumentos, que los hechos desmienten uno por uno.
“La cancha es lejos de la casa” del expresidente, lanzan figuras del macrismo. Esto es falso: La cancha 1 es al lado de la casa de Mauricio Macri en Los Abrojos.
“Las fotos son viejas”, quisieron filtrar otros. También falso. CFK posteó ayer un tiro libre que Macri le exhibió a Xi Jinping en 2017, jugando contra Liverpool, el equipo del fiscal y los jueces que juzgan a la vicepresidenta en la causa Vialidad.
Fútbol para pocos. Se acuerdan el papelón de Macri, cuando le mostró a Xi Jinping, presidente de China, cómo había hecho un gol en su quinta Los Abrojos? pic.twitter.com/rFn7Dm1oxG
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) August 9, 2022
A que no sabés a qué equipo le hizo el gol Macri? Siiiii!!! Adivinaste!! A Liverpool! el equipo del Fiscal Luciani, del Pte. del Tribunal Giménez Uriburu y del camarista Llorens, el que sobreseyó a Macri en la causa por espionaje a los familiares de las víctimas del ARA San Juan. pic.twitter.com/p29GW3L8lR
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) August 9, 2022
La presidenta del Senado se preguntó si el arquero del equipo de la persecución judicial era Mariano Llorens, el camarista. Pero no era el caso, el arquero del video era otro. Ese domingo Llorens no estuvo aunque es parte del equipo, como se ve en otras imágenes.
Sin embargo, la foto publicada por el diario Página 12 el domingo pasado es aún más reciente, de 2018, con el titular del tribunal, Rodrigo Giménez Uriburu, y el fiscal, Diego Luciani, en Los Abrojos.
“Macri no está metido en el torneo, no conoce a los jugadores”, arriesgan otros. Sin embargo, siempre fue el torneo de Macri, supervisado por Macri y nadie juega si no es aprobado por Macri. “Los Abrojos es el corazón de la intimidad presidencial”, escribió la biógrafa oficial del exmandatario para su libro.
Las incontables irregularidades del juicio, los alegatos ya desmentidos y las fotos del equipo de fútbol del lawfare abrieron la puerta a que los imputados recusaran al juez y los dos fiscales.
Hasta ayer se habían presentado cinco recusaciones a los dos fiscales y al presidente del Tribunal. Pidieron separarlos del juicio los abogados de CFK, de Julio de Vido, de Nelson Periotti, extitular de Vialidad Nacional, del empresario Lázaro Báez y de Raúl Santibañez, quien estuvo al frente de Vialidad en Santa Cruz. Por las fotos y porque el otro fiscal, Sergio Mola, fue visitante de la Casa Rosada, para encontrarse con el aparato del hoy prófugo Fabián “Pepin” Rodríguez Simón.
El tribunal dispuso recibir todas las recusaciones, les dará vista a los fiscales y al propio presidente del Tribunal y, en principio, habrá una audiencia oral para que todos expongan sus razones, posiblemente el viernes. Después, los dos jueces que no están cuestionados, Jorge Gorini y Andrés Basso, tomarán una decisión.
Las fotos son muy contundentes, pero igual de contundentes resultaron los registros de las visitas a Olivos y la Casa Rosada de los camaristas de Casación Mariano Borinksy y Gustavo Hornos. Sin embargo, la Corte Suprema los sostuvo y hasta son ellos los que resolverían cualquier apelación sobre las recusaciones.
