Elisa Carrió le sumó ruido a la interna de Juntos por el Cambio al denunciar un supuesto pacto electoral entre Emilio Monzó y Sergio Massa, del que también participarían Cristian Ritondo y Máximo Kirchner. Según la líder de la Coalición Cívica, buscarían propiciar la participación de dirigentes peronistas en las listas de Cambiemos.
“También puede haber una jugada, que yo estoy advirtiendo, que es que el sector de Massa y Máximo estén jugando a poner gente en las dos listas”,disparó Lilita en una entrevista en TN.
En ese contexto, el peligro radicaría en los “peronistas” que “se corren a Juntos por el Cambio pero se quedan del otro lado”. Los dichos de líder de la Coalición Cívica chocan contra el pedido del ex candidato a vicepresidente del espacio, Miguel Pichetto de “sumar peronistas desencantados” a las listas de Cambiemos.
“En eso están trabajando Massa y Máximo. Ponen candidatos también en Juntos por el Cambio y resulta que después hay una mayoría abrumadora de ellos en el Concejo Deliberante”, remarcó Carrió.
“Esto es una trampa mortal porque toda la fuerza de Juntos por el Cambio termina en concejales, sobre todo en el Conurbano, que se van. Son interesados que integran las listas y al otro día están al lado del intendente”.
Además, responsabilizó al al jefe del bloque de diputados del PRO, Cristian Ritondo, como supuesto negociador del acuerdo en el que no quedaría muy claro qué ganaría.
“Esto lo tiene que explicar Ritondo porque es el que tiene la relación con Massa y Máximo (…) También lo podríamos incluir a este chico que fue presidente de la Cámara, Monzó”, agregó responsabilizando también a Emilio Monzó.
Ya Mauricio Macri había intentado vetar a los sectores filoperonistas de Juntos por el Cambio, pero los dichos de Carrió parecen ser algo más pirotecnia discursiva para intentar justificar una gestión paupérrica.
Efectivamente, de este modo, Carrió abrió formalmente la disputa por el armado de listas para las elecciones legislativas, disparando munición gruesa contra el PRO, así como contra el espacio de Monzó y Frigerio, un “peronismo” pragmático que no duda en deslizar críticas hacia lo que fue el gobierno de Macri.
