Así operaba la Mesa Judicial bonaerense en tiempos del gobierno de María Eugenia Vidal

El exjefe de Gabinete bonaerense en tiempos de Daniel Scioli, Alberto Pérez, se presentará ante la justicia para sumar dos audios a la causa de la “Gestapo” macrista. En los mismos, un subcomisario de policía reconoce la existencia de la “Mesa Judicial” del macrismo e involucra a varios miembros de Juntos por el Cambio.

El subcomisario en cuestión, involucrado en los allanamientos a la vivienda de Perez, a la de la casa, la empresa y hasta el club de Daniel Scioli, y a casi cien domicilios más, asegura que en la provincia de Buenos Aires funcionaba una mesa judicial, que se reunía en el Ministerio de Seguridad en La Plata, en la misma sala del Banco Provincia donde se filmó el video donde Marcelo Villegas habló de la “Gestapo”, y a veces también en la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), frente a la Casa Rosada.

Según se escucha en los audios, la mesa del lawfare la integraban la exgobernadora María Eugenia Vidal, el exministro Cristian Ritondo, el procurador Julio Conte Grand y el exjefe de Gabinete bonaerense, Federico Salvai.

En los dos audios que pertenecerían al subcomisario y contador Hernán Casassa, él explica con lujo de detalles:

“Con respecto a cómo viene Asuntos Internos, que es exactamente la oficina en la que, por orden de (Cristian) Ritondo, buscaban toda la información para empapelar las causas.

Era el armado judicial, la mesa judicial que tenían con Vidal, Salvai, Conte Grand -que era una locura que esté ahí– y Ritondo.

Esa oficina tenía acceso a los Nosis (sistema de información económica), hablaba con la Unidad de Información Financiera (UIF), pedía información de todos lados. Y eran los que, con el fiscal de Avellaneda, lo destrozaron a Moyano, que lo quisieron meter preso.

Se juntaban en la SIDE (hoy AFI), hay un par de informaciones, chequeé, me tiraron. Una vez que tenían todo armado, le pedían a la UIF que armen ese carpetazo, que armen esa información, y después, mágicamente, aparecía en las manos de (Elisa) Carrió.

Y Carrió metía la causa o mandaba a alguno de sus secuaces a denunciar. Pero todo lo que era Provincia, era el armado judicial de Vidal, Ritondo y su gente. Es así”.

El medio Página/12 accedió de forma exclusiva a los audios.

Casassa encabezó personalmente los allanamientos a la empresa de Scioli -Capanone, que era originalmente la de electrodomésticos y es de la familia del ex-piloto desde hace 60 años-, al domicilio de Alberto Pérez -jefe de Gabinete de Scioli-, a varias cooperativas de trabajo, a dependencias de Ioma, al subsecretario de Asuntos Administrativos, Walter Carbone, y a casi cien domicilios más, entre ellos el club La Ñata, en el que el exgobernador juega al futsal.

El subcomisario Casassa era una pieza clave para la mesa judicial porque, siendo contador, venía de la división Activos Ilegales, de la Superintendencia de Investigaciones de la Policía Bonaerense.

Casassa precisa en dos audios enviados a un allegado y, quizás, con un cierto tono de arrepentimiento, de dónde salían las órdenes que le daban y quién armaba las causas judiciales de manera clandestina:

“De ahí salían los diferentes armados. Por ejemplo, toda la documentación con la que se allanó a (Walter) Carbone, los dragones, las casas, era toda documentación que se logra incorporar gracias a este entramado que tenían de búsqueda de información. Lo mismo después cuando sale el informe, con todo detallado, de la venta de los terrenos a Miller, la construcción de los hoteles.

Era toda información que era presentada por esta mesa de investigación clandestina que tenían. Por eso era tanto el ingreso de información a la causa judicial. Sí o sí había que matarlo. Me consta porque iba gente interesada del ministerio y que tanto daño trajo en la causa de él (Scioli)”.

Efectivamente allanaron la vivienda de Carbone, pero al final no encontraron nada. Los terrenos de Miller, es una referencia al intento de vincular una operación inmobiliaria con la construcción de las UPAS (Unidades de Pronta Atención Sanitaria). Como es costumbre, tampoco encontraron nada. Aún no está claro a qué se refiere con lo de la construcción de hoteles.

En el segundo audio se escucha lo siguiente:

La mesa judicial, que era el grupo de tareas que era Asuntos Internos, esa mesa judicial que estaba Conte Grand, junto con Vidal, algo imposible por la división de poderes, no pueden tener contacto, eran los que armaban la causa”.

Esto confirma lo que el exministro de Trabajo de Vidal, Marcelo Villegas, afirmó en el video donde hablaba de la “Gestapo” antisindical:

“No estaríamos a este nivel hablando con ustedes como mínimo dos ministros, un viceministro de Justicia, un senador, funcionarios del gobierno Nacional si no tuviésemos asegurada la cuestión judicial. No los estamos invitando a un carnaval para ver qué sale, digamos”.

Para el macrismo, la matriz de persecución fue esencial. Era la manera de tapar las políticas neoliberales sumamente impopulares: los tarifazos, el cierre de empresas, el desempleo y luego el endeudamiento. Trabajaban con la idea de que los escándalos, la demonización de Cristina Kirchner o Daniel Scioli, les daban aire para imponer políticas impopulares. Es lo que explica dos hechos inéditos:

1) En la reunión de la “Gestapo”, estuvieron presentes el jefe de operaciones de la AFI, Diego Dalmau Pereyra, Director de Operaciones; Sebastián Di Stéfano, director de Jurídicos y Darío Biorci, jefe de Gabinete de la central de espías. “Nunca en la historia de la inteligencia argentina se cometió la irresponsabilidad de sacar a la luz, en una sola reunión, a tres directores del máximo nivel de la exSIDE”, sostuvo un veterano analista de inteligencia. Lo que demuestra la importancia central que Cambiemos le daba al armado de causas.

2) En las tareas de espionaje se usaron decenas de policías sin experiencia en inteligencia y muy dados a guardarse y pasarse información, esperando venderla o usarla en algún momento, incluso para extorsionar. Muchos ellos provenientes de la ex-Metropolitana. Por eso aparecen más y más audios, videos y fotografías. En este caso, la voz es de un subcomisario clave. Esto también desató una dura interna entre los pasillos de la AFI, entre la “línea histórica” y los novatos traídos por Cambiemos.

El rol de Elisa Carrió en la Gestapo

Cabe resaltar lo que Casassa asegura: que las investigaciones clandestinas que ordenaba la mesa judicial se las entregaban a “Carrió o alguno de sus secuaces” y así es como terminaban en el Poder Judicial y los medios de comunicación afines a Cambiemos.

Casassa y su grupo pedían informes económicos al sistema privado Nosis, luego se complementaban con datos de la AFIP, violando el secreto fiscal y la Unidad de Información Financiera (UIF). Lo que correspondía era que todo eso se hiciera por orden de un juez, pero la mesa judicial lo hacía de forma “clandestina”.

Una vez que se terminaba de armar la carpeta, Casassa asegura que se le hacía llegar a Elisa Carrió, aunque también se filtró algún material hacia otras figuras de la oposición. El subcomisario lo cuenta así:

“Una vez que tenían todo armado, le pedían a la UIF que armen ese carpetazo, que armen esa información, y después, mágicamente, aparecía en las manos de (Elisa) Carrió. Y Carrió metía la causa o mandaba a alguno de sus secuaces a denunciar”.

En algunas oportunidades, la exdiputada argumentaba que había recibido un sobre anónimo, en otras ocasiones presentaba los datos como si ella hubiera hecho la investigación. Lo que asegura Casassa es que todo lo ponían en marcha María Eugenia Vidal, Cristian Ritondo, Federico Salvai y Julio Conte Grand, compartiendo la mesa con los enviados de la AFI.

Alberto Pérez irá a la Justicia

El exjefe de Gabinete de Provincia de Buenos Aires durante la gestión de Daniel Scioli aseguró que se presentará este lunes ante la Justicia a partir de la publicación de los audios.

Por la voz y por el contenido estoy convencido de que se trata de Casassa. Lo que dice ratifica lo que veníamos sosteniendo con pruebas que habíamos presentado en la Justicia“, afirmó Pérez.

El exjefe de Gabinete puntualizó que:

“Como exfuncionarios públicos jamás nos quejamos de que se investigue, lo que notábamos y hacíamos saber a la Justicia es que había muchas irregularidades que demostraban que había una persecución sistemática“.

Era un plan de Gobierno que buscaba perseguirnos“, añadió.

Es el ejemplo más claro de la persecución política“, opinó. Sobre la mesa de persecución sindical de la que se conocieron videos, Pérez subrayó que:

“Era la misma mesa, con la diferencia de que cuando había que desprestigiar al Gobierno anterior porque le convenía a Vidal, nos desprestigiaban; cuando le convenía callar a Baradel por el conflicto docente, lo callaban a él; cuando necesitaban frenar al movimiento obrero, lo hacían. Más allá de cada causa, una cosa es investigar y otra es tener una mesa de persecución“.

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