Supermartes de reuniones en el PRO y en Juntos por el Cambio para calmar las internas

El grado de virulencia que están tomando las internas en Juntos por el Cambio produjo que este martes se convocara a una serie de encuentros para intentar calmar las aguas. Desde esta mañana se encuentra reunida la cúpula del PRO, a pedido de Macri, para lograr llegar a una tregua entre Bullrich y Larreta. Más tarde habrá un cónclave de la Mesa Nacional de JxC, para que amarillos y radicales lleguen a un punto de acuerdo.

Tanto la Mesa Nacional de JxC como las comidas de la cúpula del PRO llevan un importante tiempo sin funcionar. Ambas fueron instancias que se crearon para dirimir conflictos internos del espacio opositor.

La mesa nacional comenzó a funcionar en 2020 para resolver las distintas disputas que se suceden ininterrumpidamente desde ese año hasta la actualidad. Los almuerzos del PRO, en tanto, los comenzó a convocar Macri para limar las diferencias entre los integrantes de la cúpula, en especial Larreta y Bullrich.

La mesa nacional no tiene reuniones desde que se pelearon por la discusión de si aliarse o no con Javier Milei y publicaron un comunicado negando que fuera a haber una alianza, que luego Bullrich desconoció. Luego de eso, comenzaron varios meses de inactividad.

En tanto, los almuerzos del PRO se cortaron luego de que en el último hubiera una  fuerte pelea subida de tono entre Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich, luego de que esta última cuestionara la estrategia del jefe de Gobierno al poner vallas en la casa de Cristina Fernández de Kirchner y luego retirarlas.

Ese episodio tuvo su segundo capitulo con Felipe Miguel, jefe de gabinete porteño, acusando a la ex ministra de Seguridad de ser “funcional al kirchnerismo” que derivó en el video que se viralizó la semana pasada en el que se ve a Bullrich amenazando al funcionario de la Ciudad con “romperle la cara” por haberla cruzado públicamente.

El cónclave amarillo

Desde las 8 de la mañana de este martes, la cúpula PRO se encuentra reunida en el Hotel NH Buenos Aires City, ubicado a metros de la Plaza de Mayo.

Quien convocó a la reunión fue el expresidente Mauricio Macri. De esta forma, buscó nuevamente erigirse como el que tiene el poder de convocatoria y también el que dirime las internas.

Esto contrasta con su rol en el último encuentro de la cúpula, cuando se mantuvo llamativamente callado ante la abierta pelea entre Larreta y Bullrich, que fue subiendo de tono en ese almuerzo.

En un momento de la comida, el jefe de Gobierno le preguntó cómo se tomaría que le criticaran en público su gestión desde su propio partido. Macri eludió todo lo que pudo responder a la tajante pregunta.

Tuvo una respuesta similar cuando se conoció el video de la titular del PRO diciéndole “la próxima te rompo la cara” a Felipe Miguel. Macri, comprensivo con ella, dijo que eran “conflictos propios de los seres humanos“.

Cabe destacar que Bullrich nunca pidió disculpas por esa frase. Al contrario: trató de hipócritas a los larretistas, a los que acusó de mandarle trolls en las redes sociales.

En la última semana también hubo otra discusión de fondo: Bullrich acusó a Larreta de querer “entregarle la Ciudad” al radicalismo y apoyó públicamente la candidatura de Jorge Macri.

En el PRO son varios los dirigentes que ya apoyan a Jorge Macri como candidato a jefe de Gobierno: Macri, Bullrich, Cristian Ritondo, Néstor Grindetti (intendente de Lanús), Julio Garro (La Plata), Soledad Martínez (Vicente López), Ezequiel Galli (Olavarría), Pablo Petrecca (Junín), Mariano Barroso (9 de Julio), Javier Martínez (Pergamino), entre otros.

Por su parte, al alcalde porteño no le agrada que le impongan un sucesor y por eso comenzó a candidatear a otros para el mismo puesto (Soledad Acuña, Emmanuel Ferrario y Fernán Quirós por el partido amarillo).

Larreta mantiene una alianza con la Unión Cívica Radical (UCR) que le ha permitido tener una suerte de “co-gobierno” en CABA. Además, cree que el aparato partidario del radicalismo -robustecido por más de un siglo de existencia- es fundamental para sus aspiraciones presidenciales, y por ello no escatima recursos en conseguir su apoyo.

Por su parte, los radicales tienen exigencias: en un eventual esquema de candidaturas mixtas, imponer a Gerardo Morales, jefe del radicalismo, como candidato a vicepresidente y que Martín Lousteau sea el próximo alcalde de la Capital Federal.

Para Larreta, aún no es tiempo de optar por una sola figura para apoyar en CABA, todas deberían jugar y eso incluye, también, al radicalismo.

En ese escenario, según un sondeo manejado en algunas oficinas porteñas, el apoyo de Bullrich a Jorge Macri no generó ningún impacto en el electorado general – no sumó ni restó – pero sí marcó la diferencia dentro del universo de Cambiemos e, incluso, dentro de los libertarios.

Por el contrario, el acercamiento de Larreta a Lousteau tuvo un saldo más negativo que positivo a la hora de generar una atracción de votos hacia el líder de Evolución y tampoco funcionó para la construcción presidencial del jefe de Gobierno.

Sin embargo, Larreta le volvió a dejar en claro a Macri que no se baja en ningún caso de la pelea presidencial: dijo que su postulación “no depende de quien más se presente ni de Mauricio Macri, (Facundo) Manes, (María Eugenia) Vidal, Bullrich, (Elisa) Carrió, (Ricardo) López Murphy”.

Otra que jugará en ese desayuno es María Eugenia Vidal, que ya avisó que piensa que están haciendo todo mal y que las internas no sintonizan con la población.

La reunión de la Mesa Nacional de JxC

A las 18 horas de este martes, en modalidad virtual, la conducción nacional de la alianza opositora volverá a reunirse para intentar calmar las aguas.

En las últimas semanas, Elisa Carrió apuntó contra el gobierno de Macri por haberla espiado ilegalmente durante su gestión, algo similar a lo que disparó el neurocientífico Facundo Manes, a quien se lo acusó de querer romper la alianza por sus críticas a Macri.

O la fuerte crítica de Gerardo Morales al jefe del PRO, a quien le aclaró: “Liderar no es creernos que somos el mejor equipo de los últimos 50 años y después fracasar”.

A pesar de su comentario sobre el espionaje ilegal, Carrió advirtió que no es una buena idea seguir exponiendo los trapitos al sol. E incluso amenazó con ser candidata a presidenta sin no se calman los ánimos.

No por nada, los dirigentes de la Coalición Cívica -tercer socio mayoritario de la alianza- fueron de los que más insistieron para hacer un nuevo encuentro de la mesa nacional.

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