Javier Milei se niega a reconocer la victoria de Lula da Silva en Brasil pese a que incluso el partido de Flávio Bolsonaro aceptó los resultados y todos los presidentes de la región felicitaron al mandatario. ¿Se plegará a los cuestionamientos de Donald Trump?
Todos los presidentes de la región ya felicitaron a Luiz Inácio Lula da Silva por su reelección en Brasil, y el partido de Flávio Bolsonaro reconoció el resultado del balotaje. El único que sigue sin hacerlo es Javier Milei, que mantiene el silencio y se niega a pronunciarse. La incógnita es si se plegará a los cuestionamientos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El partido de Bolsonaro acepta el resultado
El Partido Liberal (PL), la fuerza que llevó a Flávio Bolsonaro como candidato, aceptó este lunes la victoria de Lula. Lo hizo mediante una carta que difundió en redes sociales su presidente, Valdemar Costa Neto. En el texto, la organización afirmó que “reconoce el resultado proclamado por el Tribunal Superior Electoral”.
La aceptación llegó con un reclamo: el partido pidió que se aclaren las objeciones planteadas por el senador Bolsonaro, quien había puesto en duda el proceso tras perder la segunda vuelta.
Su cuestionamiento se centra en la decisión de la Corte Suprema de extender el horario de votación hasta las 19 horas, dos horas más de lo previsto, por problemas de transporte público en distintas ciudades del país.
Lo cierto es que, según la información difundida sobre los comicios, la extensión permitió sumar unos 34.000 votos, una cifra muy inferior a la diferencia de 4,43 millones de sufragios con la que Lula superó a su rival.
El comunicado del PL también sostuvo que el aumento del gasto público y de los beneficios sociales antes de los comicios alteró la equidad de la contienda.
Según el texto, “Flávio Bolsonaro ganó la primera vuelta de las elecciones presidenciales”, pero en el balotaje “el resultado fue diferente, en un escenario marcado por medidas fuertemente electoralistas, con impacto económico y social”.
Inicialmente, Bolsonaro anunció que buscaría la anulación de los comicios ante la Justicia, pero esta posibilidad se fue desinflando ante la falta de apoyo. Además, el candidato enfrenta un problema más urgente: la policía le ordenó entregar su pasaporte por investigaciones de corrupción.

Lula le ganó a Bolsonaro por más de 3 puntos en una remontada histórica
Trump habla de una elección “amañada”
Trump se refirió a los comicios brasileños este lunes ante periodistas en Washington, antes de viajar a Misisipi para participar de un acto de campaña. Dijo que la elección pareció “amañada” y la calificó de “muy corrupta”, aunque no presentó pruebas que respaldaran esas acusaciones.
También cuestionó la prórroga del horario de votación y la forma en que se contaron los votos. Sin embargo, evitó atacar a Lula. “Me gusta Lula. Me llevo muy bien con él”, afirmó. Y sobre su posición en el proceso, aseguró: “No tomé partido, pero me pareció una elección manipulada”.
Sin embargo, esa neutralidad contrasta con los antecedentes. El vínculo de Trump con la familia Bolsonaro se remonta el primer mandato del bolsonarismo, cuando respaldó al entonces presidente Jair Bolsonaro.
En mayo de este año, además, recibió a Flávio en el Despacho Oval, una distinción poco habitual para un senador extranjero. Aunque no expresó un apoyo electoral explícito durante la campaña, mantuvo esos gestos de cercanía.
Desde el regreso del republicano al poder, la relación entre Washington y Brasilia estuvo marcada por tensiones comerciales. Trump impuso aranceles elevados a productos brasileños mientras criticaba el proceso judicial contra Jair Bolsonaro, condenado por su participación en el intento de golpe de Estado contra Lula.
Quién sí se envalentonó fue Milei, que participó activamente de la campaña y acompañó a Flávio en uno de sus actos antes de las elecciones. Además, en su viaje a Estados Unidos se mostró con Eduardo Bolsonaro (otro de los hijos de Jair), en otra muestra de respaldo.

La derecha regional reconoce la victoria de Lula, dejando aislados a Milei y a Bolsonaro
Milei se niega a romper el silencio
A más de 24 horas de la elección, el Gobierno argentino no había reconocido públicamente el triunfo de Lula. Milei evitó referirse al resultado durante la reunión de Gabinete del lunes, la primera en tres semanas, que duró poco menos de una hora y media. Tampoco hubo una felicitación formal de la Cancillería, y el canciller Pablo Quirno no hizo declaraciones al respecto.
Fuentes de la Casa Rosada indicaron que el Presidente no se pronunciará sobre el tema. Según una de ellas, citada por LPO, “no vamos a hacer nada hasta que no reconozcan Bolsonaro y Trump“, lo que daba a entender que el libertario buscaba una señal para definir la posición argentina.
Ahora que Trump y Bolsonaro se expresaron, la incógnita es si Milei finalmente reconocerá los resultados o no, con el riesgo que esto implicaría para las relaciones bilaterales con el principal socio comercial del país.
En la reunión de Gabinete, el foco estuvo puesto en otros temas. Milei analizó el contexto internacional, con los conflictos en Israel-Irán y Rusia-Ucrania, la suba del precio del petróleo y las presiones sobre precios y tasas de interés. También ratificó el programa económico:
“No vamos a corrernos ni un milímetro de las ideas de la libertad”. Pidió avanzar con la reforma electoral y la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional.
Entre los líderes que ya saludaron a Lula figuran los de toda América Latina, la Unión Europea, el G20 y los BRICS. Incluso el expresidente Mauricio Macri lo felicitó. Por su parte, el gobernador bonaerense Axel Kicillof reclamó a Milei que reconozca el resultado y “ofrezca las debidas disculpas al presidente”.
Advirtió que, de lo contrario, estaría arriesgando “el destino de empresas y trabajadores que dependen del comercio con Brasil”. Kicillof recordó además que, tras el acto del Presidente en Brasil, se produjo el retiro del embajador brasileño y la degradación del vínculo bilateral.
