Javier Milei piensa en Sandra Pettovello para la vicepresidencia: La amiga íntima y acompañante terapéutica del libertario cuenta con el respaldo total del presidente y es uno de los pocos funcionarios que se mantiene en su ministerio desde 2023, pese a que la cartera estuvo en el medio de casi todos los escándalos de su gestión.
Javier Milei ya tiene en mente a Sandra Pettovello como su compañera de fórmula para las elecciones de 2027. La ministra de Capital Humano, además de amiga íntima del presidente, aparece como la principal candidata para acompañarlo en su búsqueda de la reelección, aunque en el Gobierno aclaran que la definición dependerá de los acuerdos políticos que logre cerrar.
En Casa Rosada sostienen que Pettovello tiene “muy buena imagen en la sociedad“. La funcionaria es, junto a Luis Caputo, una de las pocas ministras que se mantuvieron en su cargo desde el inicio de la gestión, el 10 de diciembre de 2023, en una administración marcada por renuncias y cambios de gabinete.
La relación de la ministra con el Presidente y con su hermana, Karina Milei, fue siempre cercana. Incluso en los momentos de mayor tensión, ambos la respaldaron. De hecho, la funcionaria había pensado en renunciar durante la crisis por los alimentos acopiados en galpones, pero los Milei la convencieron de continuar tras una reunión en la quinta de Olivos.
Según Milei, la ministra es “una ministra que luchó contra lo peor de la casta, los que les roban a los pobres”. Pettovello también es una suerte de acompañante terapéutica del mandatario, que pretende posicionar a una figura fiel en la vicepresidenta para evitar que se repita la situación de Victoria Villarruel.
Desde su llegada al poder en 2023, la relación entre el libertario y su vice se fue deteriorando progresivamente hasta llegar a un punto en el que no solo no hay diálogo, sino que en varias oportunidades Villarruel puso en duda la estabilidad de Milei y apuntó contra sus proyectos de ley en el Congreso.

Habrá cumbre LLA-PRO: Macri reactivó el contacto con Karina tras su fallida gira nacional
Pettovello levanta su perfil político
Por ahora, la propia ministra niega que exista un ofrecimiento formal. Dice que sigue “trabajando normalmente” y que estará donde el Presidente y el partido se lo pidan. En Casa Rosada insisten en que todavía falta mucho para tomar una decisión de este tipo y que todo quedará atado a las alianzas que pueda tejer el Gobierno.
Es que el puesto es codiciado por más de un sector. Por caso, la senadora Patricia Bullrich también viene dando muestras de estar interesada en acompañar al libertario en la fórmula. Asimismo, en la previa de la cumbre entre el PRO y La Libertad Avanza trascendió que en el partido amarillo también quieren proponer un candidato propio para el cargo.
Sin embargo, en el último tiempo, la ministra levantó el perfil con algunas apariciones en televisión y mayor actividad en redes sociales. Incluso llegó a sonar como posible jefa de Gabinete antes de que asumiera Diego Santilli, aunque en su círculo cercano descartaban esa posibilidad: “No quiere saber nada. Está bien donde está”, explicaban.
En las últimas semanas, la ministra armó una agenda con mayor exposición pública: la primera muestra fue su presencia en La Rural, donde acompañó al Presidente a la exposición anual y ocupó un lugar de privilegio a su lado.
Según La Política Online, Pettovello renegó por quedar afuera de la mesa política que integran otros miembros del gabinete, entre ellos el vicejefe de Gabinete Ignacio Devitt y el propio Caputo.
La ministra también se atribuye el fin de los piquetes, un logro asociado habitualmente a Bullrich por su gestión en Seguridad, porque entiende que terminó con la intermediación de los planes sociales por parte de organizaciones.
Los escándalos de la ministra Pettovello
Más allá de las especulaciones sobre 2027, Pettovello es recordada principalmente por el escándalo de los alimentos almacenados en galpones. Al asumir la gestión, el Ministerio de Capital Humano suspendió el envío de alimentos a comedores comunitarios, con el argumento de auditar a los “intermediarios” y denunciando que varios de esos comedores eran fantasmas.
En febrero de 2024, organizaciones sociales y el dirigente Juan Grabois denunciaron penalmente a la ministra por el retaceo y desabastecimiento de la asistencia alimentaria, en un contexto en el que la pobreza se había disparado en medio del pico inflacionario.
En mayo de 2024, distintas investigaciones periodísticas y requerimientos judiciales revelaron que el Gobierno mantenía guardados casi 6 millones de kilos de alimentos comprados por la gestión anterior, acopiados en dos centros: Villa Martelli (Buenos Aires) y Tafí Viejo (Tucumán).
En un primer momento, el vocero presidencial y el propio ministerio sostuvieron que la comida no estaba abandonada, sino reservada para catástrofes o emergencias climáticas, y negaron que hubiera productos próximos a vencer.
La presión judicial obligó al ministerio a presentar la lista oficial del stock, que reveló que más de 330.000 kilos de leche en polvo vencían en julio de 2024, apenas semanas después, además de lotes ya vencidos de harinas, arroz y hortalizas.
El juez federal Sebastián Casanello intimó a Capital Humano a presentar un plan de distribución inmediato. Ante el fallo adverso, Pettovello reconoció fallas en los controles de stock, desplazó a su secretario de Niñez y Familia, Pablo de la Torre, y ordenó un operativo de emergencia junto al Ejército para repartir la leche en polvo a través de la Fundación CONIN.
El Gobierno, de todos modos, apeló sistemáticamente las órdenes judiciales, argumentando que el Poder Judicial “no puede decidir las políticas alimentarias” del Ejecutivo. La ministra incluso acudió a la Corte Suprema para evitar cumplir los fallos de la Justicia.
La causa continuó durante 2025. Grabois, junto al secretario general de la UTEP, Alejandro Gramajo, amplió su denuncia contra Pettovello tras hallar más comida por pudrirse y útiles escolares arruinándose en los galpones de Villa Martelli, y remarcó que la funcionaria “todavía no tuvo ninguna sanción por sus crímenes”.
Pettovello acude a la Corte Suprema para no entregar alimentos retenidos en galpones
La acompañante terapéutica de Milei
La llegada de Pettovello al Gobierno estuvo ligada, desde el inicio, a su vínculo personal con Milei. En la previa de su asunción como ministra, eliminó su página web, donde se presentaba como Licenciada y “Consultora Psicológica”.
Su formación académica incluye un listado de cursos breves y sin validez oficial, como uno de “Neurosicoeducador de Ciberpsicología” y otro sobre “Cómo hacer terapia Online”.
También afirma contar con una Licenciatura en Ciencias de la Familia por la Universidad Austral (cursada en dos años y de forma virtual) y una Licenciatura en Periodismo por la Universidad de Belgrano.
Pese a no contar con un título habilitante, se presentó como “psicóloga” en canales de televisión y stream, o al menos evitó corregir a quienes la presentaban así, situación que se extendió al menos hasta 2022. También se define como “especialista en duelo“, a partir de un curso virtual de seis meses dictado en el centro Duelum.
En televisión, su antecedente más relevante es su paso por el programa “La Cornisa”, conducido por Luis Majul, donde trabajó como productora periodística entre 1999 y 2003, luego como periodista y como coordinadora de producción.
Con ese perfil llegó a la cartera gigantesca que hoy conduce, a cargo de las áreas de Trabajo, Salud, Educación y Desarrollo Social. Pese a que el ministerio es central en cuestiones como el desfinanciamiento de las universidades y los escándalos de corrupción en salud (como el de ANDIS), la ministra logró esquivar las responsabilidades en cada uno de estos casos.
Esto no evitó que fuera señalada por el convenio que firmó con la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) que derivó en una estructura de contrataciones irregulares y sobresueldos, por la que fue denunciada penalmente por malversación de fondos.
También quedó expuesta en febrero de 2024, cuando los ministros de Desarrollo Social de nueve provincias reclamaron que revirtiera el congelamiento de los programas de asistencia social. En medio de las críticas, la ministra había prometido recibir personalmente a quienes necesitaran ayuda alimentaria en la sede de su ministerio, algo que finalmente no ocurrió.

