La Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia reconoció que no tiene las herramientas tecnológicas para rastrear las millonarias transferencias relacionadas con la criptoestafa de $LIBRA, que tiene a Javier Milei entre sus protagonistas. Entonces, ¿Cómo sigue la investigación?
La investigación judicial por la criptoestafa de $LIBRA, que tiene a Javier Milei como uno de sus principales protagonistas, se encontró con una situación insólita: el organismo especializado al que la fiscalía le encomendó rastrear millones de dólares en transferencias digitales admitió que no tiene las herramientas tecnológicas para hacerlo.
El fiscal federal Eduardo Taiano, a cargo de la causa, había solicitado a la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI) que profundizara el análisis de una serie de movimientos de fondos ocurridos entre fines de enero y febrero de 2025.
En total, las transferencias bajo la lupa suman aproximadamente US$ 4.780.100, registradas el 30 de enero, el 3 y el 13 de febrero. Se trata de las fechas en torno a la publicación de Milei en redes sociales promocionando la criptomoneda.
La respuesta de la unidad llegó a mediados de abril, ocho meses después de que el pedido fuera formulado: un escrito de no más de una carilla en el que reconoció que, por el momento, no está en condiciones de llevar adelante el trabajo. El motivo: la falta de licencias tecnológicas adecuadas.
Investigación frenada por falta de herramientas
El objetivo del análisis era trazar el recorrido del dinero dentro de la red blockchain, una tecnología que registra todas las transacciones pero que mantiene el anonimato de quienes operan detrás de cada billetera virtual. Romper ese anonimato es precisamente lo que la justicia necesita para avanzar en la identificación de los beneficiarios de los fondos.
Uno de los episodios más relevantes bajo análisis ocurrió el 30 de enero, el mismo día en que el empresario estadounidense Hayden Davis ingresó a la Casa Rosada para reunirse con Milei. A las 14 horas de ese día, desde una billetera asociada a Davis salieron 499.000 dólares hacia una cuenta cuyo titular aún no fue identificado.
Más tarde, otras dos transferencias por más de un millón de dólares terminaron en una cuenta perteneciente al jubilado argentino Orlando Mellino, según pudo reconstruir la justicia. También fueron identificados como receptores de fondos Mauricio Novelli y su socio Manuel Terrones Godoy, quienes entre enero y febrero recibieron de Davis más de 730.000 dólares digitales.
La UFECI, que encabeza el fiscal Horacio Azzolin, había tenido hasta ese momento un papel central en la investigación. Gracias a una versión de prueba de un software especializado en rastreo de criptoactivos, el organismo había logrado identificar un grupo de 74 billeteras virtuales que compraron el token $LIBRA de forma masiva en un momento clave.
Esto implica varios movimientos en los 22 segundos previos a la publicación que Milei realizó en sus redes sociales el día del lanzamiento. Esas compras superaron los 13 millones de dólares. En ese momento, el Presidente estaba en comunicación telefónica con Novelli, quien se encontraba en los Estados Unidos junto a Davis.
La publicación de Milei disparó el precio del activo al darle visibilidad pública. Luego se produjo un retiro masivo de fondos que terminó en el colapso de la moneda, con pérdidas para miles de inversores.
Revelan que el creador de $LIBRA realizó transferencias millonarias el día que se reunió con Javier Milei
Sin embargo, esa licencia de software era temporal y gratuita, cedida con fines demostrativos por la empresa proveedora. Una vez vencido el período de prueba, la Procuración no pudo renovarla ni adquirir una versión paga.
El motivo aducido desde el entorno judicial fue el ajuste presupuestario dispuesto por el Gobierno nacional. Las plataformas de este tipo, entre las que lidera el mercado Chainalysis, seguida por firmas como TRM Labs y QLUE, tienen costos que oscilan entre los 50.000 y los 400.000 dólares, según la modalidad de contratación y el tipo de organismo comprador.
¿Cómo sigue ahora la investigación?
No obstante, especialistas del sector advierten que la falta de estas herramientas no paraliza por completo una investigación.
Denis Banchero, consultor externo en la materia, señaló: “Si bien las herramientas premium son muy buenas, si no se cuenta con recursos igualmente se pueden hacer muy buenas investigaciones” y añadió: “Es totalmente posible hacer trazabilidad de criptoactivos con herramientas gratuitas”.
Una de esas alternativas abiertas es Arkham Intel, plataforma con la que ya se detectó la transferencia de 499.000 dólares ocurrida durante la reunión en Casa Rosada.
Ante el bloqueo en la UFECI, Taiano redirigió el pedido (impulsado originalmente por el abogado querellante Nicolás Oszust) al Departamento Técnico del Cibercrimen de la Policía Federal Argentina, que sí dispone de las herramientas necesarias.
También la Policía de la Ciudad de Buenos Aires cuenta con capacidades similares: en 2024 contrató una licencia anual de Chainalysis para análisis forense de criptoactivos.
Una tercera vía que existía hasta hace poco era la procuración porteña, que en marzo había lanzado una licitación para contratar nuevas herramientas de análisis digital. Pero hace diez días esa alternativa también quedó suspendida: el Cuerpo de Investigaciones Judiciales solicitó redefinir las necesidades forenses antes de avanzar con la contratación.
La causa sigue su curso con la búsqueda de organismos técnicos que puedan suplir la capacidad perdida, mientras la identidad de varios titulares de billeteras vinculadas al esquema de $LIBRA permanece sin revelar.
