Javier Milei confesó que no puede acumular reservas sin que se dispare la inflación

Si el Banco Central compra dólares, sube la inflación“, tuvo que admitir Javier Milei mientras intentaba justificar por qué la entidad bancaría es incapaz de acumular reservas netas tras dos años de gestión. De fondo, las contradicciones entre su ideología y su programa económico son cada vez más notorias.

Javier Milei quedó atrapado en una contradicción entre la ideología libertaria que profesa como economista y las decisiones que toma como presidente. En un extenso discurso de más de una hora, tuvo que confesar las limitaciones de su modelo económico y explicar por qué su gobierno no acumula reservas.

“si el Banco Central compra dólares, sube la inflación”, dijo en su más reciente alocución, pero la realidad muestra que la inflación viene acelerándose desde hace meses. Por otro lado, sus declaraciones delatan que es justamente el Estado el que está administrando tanto la inflación como el dólar con las mismas herramientas que él solía criticar como “socialistas”.

En el evento organizado por El Cronista este miércoles, también reconoció que un superávit no es la panacea contra la inflación y admitió que “podríamos haber hecho el ajuste fiscal, poner las cuentas en orden, y podría haber habido igual una hiperinflación“.

La frase desmiente el relato monetarista que el libertario había utilizado en la campaña que lo llevó a la Presidencia en 2023, porque acepta que la inflación no es en todos los casos un fenómeno monetario, contradiciendo uno de los pilares de su propia escuela teórica.

“¿Qué es eso de tener que acumular reservas para pagar?”

Durante su exposición, Milei fue cambiando de argumentos según le convenía. Como economista, defendió que no existe un “tipo de cambio de equilibrio” y calificó como “oráculos de Delfos” a los economistas y consultoras que reclaman una devaluación o piden acumular reservas. “Cualquier apreciación que hagan sobre el tipo de cambio es una tontería”, aseguró.

Sin embargo, como presidente, confesó que no acumula reservas porque hacerlo obligaría al Banco Central a emitir pesos para comprar dólares, y esa emisión haría subir los precios. “Si el Banco Central sale a comprar dólares, aumenta la cantidad de dinero y eso genera inflación”, explicó.

El libertario que prometía destruir el Estado ahora se aferra a las bandas cambiarias para mantener controlada la volatilidad. “Las bandas están para ponerle un límite a la volatilidad”, afirmó, utilizando las mismas herramientas que usaban los gobiernos que él acusa de intervencionistas.

Milei también minimizó la necesidad de acumular reservas con un argumento financiero: “Si yo tengo rollover, ¿qué es eso de tener que acumular reservas para pagar? Si los intereses los pago con equilibrio fiscal y la deuda la rolleo en el mercado, ¿de qué están hablando?”.

El razonamiento es que mientras el mercado refinancie la deuda a futuro, no hace falta acumular dólares. Sin embargo, necesitó dos rescates externos de USD 20 mil millones cada uno (del FMI, que justamente es uno de los que pide acumular reservas, y del Tesoro estadounidense) para sobrevivir al último año.

En un giro que él mismo calificaría de “populismo” si viniera de otros sectores, afirmó: “Los que me están pidiendo que compre reservas me están pidiendo que arruine la vida a los argentinos. ¿Nos parece justo comprar artificialmente un seguro arruinando a los que menos tienen?”.

Se trata de una frase absolutamente ajena a su ideario libertario que además pone sobre la mesa que la acumulación de reservas garantizada por una devaluación pulveriza ingresos en pesos, afectando principalmente a los asalariados. Tampoco ocultó que el modelo de dólar barato destruye el empleo.

Sin embargo, lanzó: “La destrucción de empleo es parte de la reconversión productiva. Hay sectores que van a desaparecer, pero otros van a surgir”, retomando la línea neoliberal clásica que presenta como naturales los costos sociales de los desbarajustes económicos.

Como en 2018: Caputo anunció que Argentina volverá a endeudarse en los mercados internacionales

Como en 2018: Caputo anunció que Argentina volverá a endeudarse en los mercados internacionales

La inflación se acelera y golpea los bolsillos de los argentinos

Mientras Milei explica por qué no compra reservas para evitar la inflación, los precios volvieron a tomar temperatura en noviembre. Según la consultora Equilibra, el IPC Nacional subió 2,5% en el mes, con precios regulados que aumentaron 3,3% y la carne que se destacó con un salto del 4,5%, arrastrando al rubro de Alimentos y bebidas no alcohólicas al 2,8%.

El relevamiento de Econviews en supermercados del Gran Buenos Aires mostró una suba del 1% en la primera semana de diciembre, con aumentos de 2,2% en carnes y 1,6% en verdulería. En las últimas cuatro semanas, la canasta de alimentos y bebidas acumuló 3,6%, confirmando que la dinámica inflacionaria no se detiene.

“La tranquilidad en los mercados financieros post elecciones no tiene su correlato en la calle”, escribió el economista Juan Manuel Palacio. Y agregó: “La inflación se aceleró y los alimentos viajan al doble que hace un par de meses. No es sólo la carne: también tarifas y servicios empujan, y la nafta subió dos veces esta semana”.

El tablero inflacionario se sostiene sobre tres pilares: alimentos, tarifas y combustibles. En el caso de los combustibles, las subas recientes no se explican por la cotización del petróleo (que se encuentra en niveles bajos) sino por el aumento del impuesto a los combustibles.

En el frente energético, la dolarización de los costos de generación combinada con una reducción paulatina de subsidios tiene como consecuencia un ajuste mensual en las boletas que supera el promedio del INDEC.

Para colmo, la canasta navideña registró un incremento del 27% respecto de 2024, según un relevamiento de la consultora Focus Market. Entre los productos que más aumentaron se destacan la torta española de frutos secos (+47%), el pan dulce con frutas (+44%) y el turrón blando de almendra (+38%).

El comportamiento de compra refleja la presión económica: el 74% de los consumidores prioriza promociones y descuentos, mientras que el 61% recurre a la tarjeta de crédito para las compras navideñas. El 44% se organiza una semana antes de las fiestas y el 21% espera al último fin de semana.

Pero el dato más alarmante proviene de un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) sobre el segundo trimestre del año: el 53% de los hogares de ingresos medios gastó ahorros o se endeudó para llegar a fin de mes.

El estudio, basado en la Encuesta Permanente de Hogares del Indec, reveló que el 40% de los hogares medios gastó ahorros y el 25% se endeudó con bancos u otras personas. Esta última cifra resulta particularmente preocupante porque es la única variable peor con respecto a 2024, el año pico de la serie.

Además, el 18% de los hogares de ingresos medios se endeudó con entidades financieras, superando al 12% de los sectores bajos, en un contexto donde la morosidad de los créditos personales llegó al 9,1%, el pico más alto desde que se tiene registro.

Diciembre arranca con una nueva ola de aumentos y sin expectativas de que afloje la inflación

Diciembre arranca con una nueva ola de aumentos y sin expectativas de que afloje la inflación

Mencionadas en esta nota:

Las últimas noticias

Seguinos en redes

Offtopic: