La divisa norteamericana arrancó la semana en alta y superó los 1.300 pesos pese la baja “permanente” de las retenciones anunciada por Javier Milei, quien acusó a los bancos de ser los responsables de la incipiente corrida cambiaria.
Pese al anuncio de reducción de retenciones realizado por el presidente Javier Milei durante la Exposición Rural de Palermo, la cotización del dólar continuó su escalada y alcanzó los 1.305 pesos para la venta en el Banco Nación, marcando su valor más alto desde la flexibilización del cepo cambiario implementada a mediados de abril.
Lo llamativo es que el libertario optó por señalar a dos bancos como responsables de la incipiente corrida, en declaraciones que no fueron bien recibidas por los mercados y que generaron aun mayor tensión en un momento crítico para el equipo económico, que necesita la colaboración del sector financiero para una megaoperación de renovación de deuda.
Javier Milei responsabilizó a los bancos por la corrida
Durante la jornada del lunes 28 de julio, el dólar oficial experimentó un incremento de 10 pesos, cerrando a 1.305 pesos para la venta y 1.255 pesos para la compra en el Banco Nación. En el segmento mayorista, que funciona como referencia del mercado, la divisa cerró a 1.295 pesos por unidad, estableciendo un nuevo máximo desde la eliminación de las restricciones cambiarias.
El dólar blue, que opera en el mercado paralelo, escaló hasta 1.320 pesos para la venta y 1.300 pesos para la compra, manteniendo una brecha relativamente estable con respecto al tipo de cambio oficial.
Mientras tanto, los dólares financieros también registraron avances: el MEP (Mercado Electrónico de Pagos) cerró a 1.296 pesos con un spread del 0,1% contra el oficial, y el CCL (Contado con Liquidación) finalizó en 1.299 pesos, con una brecha del 0,3%.
La presión sobre el tipo de cambio obligó al Banco Central a intervenir nuevamente en el mercado de futuros y en la plaza de pases. La autoridad monetaria llegó a tomar hasta 50% de Tasa Nacional Anual a un día, absorbiendo pesos del mercado para contener la demanda de dólares.
En el mercado de futuros, los inversores proyectan que el tipo de cambio mayorista oscilará en torno a los 1.286 pesos a fin de mes y llegará hasta 1.479 para finales de diciembre.
En una entrevista realizada para Radio Mitre durante su participación en el evento de la Rural, Javier Milei acusó directamente a “dos bancos” de estar involucrados en la corrida cambiaria. “Hay dos bancos muy involucrados en esa corrida“, afirmó el presidente, agregando que “Nosotros laburamos para la gente, no para los bancos“.
Según fuentes del Palacio de Hacienda, los señalados son el Banco Macro y el Banco Galicia, ambas entidades que fueron principales tenedoras de Leliq. La lectura oficial sostiene que estas instituciones habrían aprovechado el desarme de las Lefi para que sus clientes compraran dólares, obligando al gobierno a convalidar tasas más altas en las licitaciones de deuda.
Esta línea argumental había sido inaugurada por el Ministro de Economía Luis Caputo el 15 de julio, cuando cuestionó a los bancos por no canjear sus Lefi por Lecaps como pretendía el Palacio de Hacienda.
Por su parte, Santiago Bausili, presidente del Banco Central, llegó a cuestionar el “egoísmo” de los bancos, en una postura inusual para un gobierno que hizo de la libertad económica su principal bandera.
Sin embargo, las cuatro principales asociaciones bancarias (ADEBA, ABA, ABE y Abappra) habían advertido sobre los riesgos del desarme de las Lefi mediante una carta conjunta enviada el 14 de julio al Ministerio de Economía y al BCRA, proponiendo medidas para evitar una crisis de liquidez. Las advertencias no fueron atendidas por el equipo económico.
Lo cierto es que este martes el Ministerio de Economía debe enfrentar una renovación de deuda de alrededor de 14 billones de pesos, operación para la cual necesita la buena predisposición de los mismos bancos que critica el mandatario.
Es por esto que el ministerio de Economía que comanda Luis Caputo tiene previsto ofrecer un menú de títulos integrado por Lecaps, Boncaps, bonos y Letras dólar linked, y un Boncer.
Ahora Milei anunció una baja de las retenciones luego de haberlas aumentado a principios de julio
Expectativas limitadas por la baja de retenciones
Pese al anuncio de reducción “permanente” de retenciones que incluye la soja (del 33% al 26%), subproductos de oleaginosa, maíz y otros cultivos, además de beneficios para la carne vacuna y aviar, los especialistas no esperan un aluvión inmediato de liquidaciones que alivie la presión cambiaria.
Mariela Brandolin, consultora en mercado de granos, confirmó que aún quedan cerca de 30 millones de toneladas pendientes de fijar precio, pero advirtió que para que esa cantidad sea efectivamente liquidada “dependerá de si los precios muestran una evolución favorable”.
La experta señaló que las ventas de soja del viernes fueron las más bajas desde el 14 de abril, cuando entró en vigencia la anterior reducción de retenciones. Desde Max Capital explicaron que “quien no liquidó antes del 30 de junio difícilmente tenga ahora apuro por hacerlo, lo que podría limitar su efecto cambiario”.
Dante Romano, del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, proyectó que la medida puede contribuir a normalizar la dinámica de ventas, “especialmente en posiciones cercanas“.
El especialista estimó una mejora de precios teórica de 25 dólares por tonelada en soja, 5 dólares por tonelada en maíz y 7 dólares por tonelada en girasol, aunque coincidió en que el impacto real es más limitado porque el mercado ya venía anticipando este escenario.
El ingeniero agrónomo Javier Preciado Patiño estimó que aún quedan entre 18 y 20 millones de toneladas de soja para vender con destino a exportación y unos 15 millones de toneladas de maíz, lo que representa aproximadamente 11.000 millones de dólares a precios actuales.
“La liquidación va a depender fundamentalmente de cómo se maneja el mercado porque al ser permanente la baja de las retenciones no tenés una fecha límite para, sí o sí, vender y aprovechar esa oferta“, explicó.
El economista Amilcar Collante advirtió que es probable que continúen las presiones alcistas sobre el tipo de cambio, al igual que las intervenciones del BCRA en futuros y tasas.
Consideró “difícil” que el dólar oficial se ubique por debajo de los 1.300 pesos ante una oferta de divisas tan escasa, especialmente si las liquidaciones no regresan a un nivel mayor, cercano a los 80 o 100 millones de dólares diarios.
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Creciente atesoramiento en dólares
En paralelo a las tensiones cambiarias, los datos del Banco Central revelan un marcado incremento en el atesoramiento de moneda extranjera por parte del sector privado no financiero.
En lo que va del año, el nivel de atesoramiento alcanzó 8.767 millones de dólares, una cifra que no se registraba desde la intensificación de la salida de capitales en julio de 2019, durante el período previo a las PASO.
Este flujo, que el BCRA rebautizó como “Compra-venta de billetes y divisas sin fines específicos” (anteriormente denominado “Formación de activos externos”), se concentró principalmente en el segundo trimestre del año, coincidiendo con la implementación de la flexibilización del cepo cambiario para las personas físicas.
Durante el primer trimestre había ocurrido lo contrario: un “desatesoramiento” o repatriación de capitales por 531 millones de dólares, compuesto por 369 millones de dólares en ventas netas de billetes y el resto en repatriación de inversiones del exterior.
Este flujo positivo, que había encadenado catorce meses consecutivos de desatesoramiento, se revirtió abruptamente con la flexibilización cambiaria.
En el segundo trimestre, el atesoramiento escaló a 9.298 millones de dólares, donde el 59% correspondió a compras netas de billetes y el resto a inversiones en el exterior. La aceleración fue notable: en mayo el atesoramiento creció 60% respecto de abril y en junio 26% respecto al mes anterior, duplicándose en apenas tres meses.
Mientras que en abril el atesoramiento fue mayormente (92%) bajo la forma de compra neta de billetes, desde mayo comenzó a disminuir la participación de la compra de billetes física y ganaron terreno las transferencias e inversiones en el exterior, que pasaron a representar el 46% y 54% en mayo y junio respectivamente.
En otras palabras, los argentinos vienen optando por evitar hacer “carry trade” aprovechando las altas tasas de interés en pesos y se decantan por el dólar como resguardo de valor, especialmente desde que el gobierno flexibilizó la compra-venta de la divisa.
