El peronismo de la provincia de Buenos Aires consiguió sellar su acuerdo de unidad este miércoles 9 de julio, al filo del vencimiento del plazo para la inscripción de alianzas electorales ante la Junta electoral bonaerense.
El gobernador Axel Kicillof, el titular del PJ provincial Máximo Kirchner y el líder del Frente Renovador Sergio Massa cerraron las negociaciones que se habían intensificado en los últimos días, con múltiples encuentros en Casa de Gobierno que culminaron con la conformación del frente electoral “Fuerza Patria”.
¿Qué acordó el peronismo bonaerense para las elecciones?
La alianza “Fuerza Patria” se sustenta en un esquema de representación equilibrada de los tres espacios principales del peronismo bonaerense, que incluye un sistema de controles cruzados que busca evitar que alguno de los sectores se imponga unilateralmente por sobre los demás.
En cuanto al sistema de apoderados. Por el Movimiento Derecho al Futuro (fuerza articulada detrás de Kicillof) fueron designados Mariano Cascallares, intendente de Almirante Brown; Agustina Vila, secretaria general del gobernador; y Julio Alak, Intendente de La Plata.
El kirchnerismo estará representado por Facundo Tignanelli, diputado provincial y jefe de bloque peronista; y los dirigentes Patricia García Blanco, Eduardo López W. y Juampi de Jesús. El massismo, por su parte, tendrá como apoderados a Sofía Vannelli, Eduardo Cergnul, Facundo Fernández y Enrique Alliot
Una de las claves del acuerdo residió en la implementación del esquema de “firmas cruzadas” que habían reclamado desde el entorno de Kicillof durante las negociaciones. Este mecanismo garantiza que ninguna candidatura, ya sea seccional o distrital, pueda ser avalada sin contar con la aprobación de todos los sectores representados en la alianza.
La propuesta del gobernador se impuso frente a la alternativa que había planteado Máximo Kirchner, quien prefería un sistema de mayorías simples donde tres firmas de cinco apoderados fueran suficientes para validar una postulación.
La Junta Electoral también buscó mantener el equilibrio, con Carlos Bianco (Ministro de Gobierno) representando al kicillofismo, Leonardo Nardini (intendente de Malvinas Argentinas) al cristinismo y Rubén Eslaiman (diputado bonaerense) al Frente Renovador.
Esta instancia tendrá la responsabilidad de supervisar los procesos internos de selección de candidatos y garantizar el cumplimiento de los acuerdos establecidos. Tanto en la distribución de apoderados como representantes en la Junta Electoral se impuso la propuesta del kicillofismo por mantener una representación equilibrada de los 3 espacios.
Para la crucial tarea de confeccionar las listas de candidatos, se creó una comisión de negociación integrada por seis dirigentes, dos por cada sector. El Movimiento Derecho al Futuro estará representado por los ministros Carlos Bianco y Gabriel Katopodis.
La Cámpora designó a Facundo Tignanelli y Emmanuel González Santalla, senador provincial por Avellaneda. El massismo participará a través de Sebastián Galmarini y Rubén Eslaiman.
El listado de partidos adheridos al frente incluye al PJ, Frente Renovador, Nuevo Encuentro, Patria Grande (Juan Grabois), La Patria de los Comunes, Partido del Trabajo y del Pueblo, Unidad Popular, Acción Marplatense, Partido de la Victoria, Innovar y Partido Principios y Valores (Guillermo Moreno).

Las candidaturas, la discusión que se viene
La reunión del miércoles 9 de julio comenzó en torno al mediodía y se llevó adelante en La Plata. Se trató del cuarto encuentro entre los tres dirigentes en los últimos meses y en torno a las 15 horas se confirmó el acuerdo de unidad.
Durante el día fueron llegando referentes de distintos espacios peronistas a sumar sus firmas a la alianza, entre los que estuvieron también apoderados de partidos vecinales y provinciales, e incluso figuras distanciadas del espacio como Guillermo Moreno.
El encuentro se desarrolló exactamente en la fecha límite para la inscripción de alianzas y de cara al cierre de listas de candidatos que está programado para el 19 de julio, lo que significa que la flamante alianza tendrá diez días para resolver las candidaturas en todas las secciones electorales.
Las elecciones provinciales bonaerenses tendrán lugar el 7 de septiembre, mientras que los comicios nacionales están programados para el 26 de octubre. Ahora, los dirigentes de “Fuerza Patria” tendrán que trabajar en la confección de ambas boletas, ya que las listas de diputados nacionales deben presentarse el 17 de agosto, es decir, antes de las elecciones provinciales.
Las definiciones tuvieron como telón de fondo la reciente condena judicial contra Cristina Fernández de Kirchner en la causa Vialidad, que la dejó con prisión domiciliaria e inhabilitada para ejercer cargos públicos, así como las tensiones internas por la estrategia electoral.
El lunes pasado Kicillof se había reunido con sus intendentes más cercanos. A Casa de Gobierno se movilizaron figuras como Mario Secco (Ensenada), Jorge Ferraresi (Avellaneda), Andrés Watson (Florencio Varela), Juan José Mussi (Berazategui) y Julio Alak (La Plata), entre otros jefes territoriales que forman el núcleo duro del MDF.
Posteriormente se llevó adelante el encuentro entre los representantes de las tres principales tribus peronistas, que terminó con “buen pronóstico” aunque sin definiciones concretas. La reunión del miércoles al mediodía fue la definitiva, extendiéndose hasta las primeras horas de la tarde cuando finalmente se alcanzó el consenso.
El acuerdo alcanzado para formar “Fuerza Patria” representa el primer paso de un proceso más complejo que tendrá su prueba de fuego en la negociación de las candidaturas. La expectativa es que las listas provinciales y nacionales sean las que remitan menor dificultad, mientras que le foco de conflictos sería en los municipios.
La decisión de discutir simultáneamente las listas provinciales y nacionales responde a una estrategia que busca optimizar las negociaciones y ofrecer alternativas de compensación en caso de que algún sector considere que no está recibiendo los lugares que le corresponden.
La meticulosidad con que se diseñó el sistema de controles cruzados evidencia las desconfianzas que aún persisten entre los sectores, particularmente como resultado de anteriores procesos de armado de listas donde Kicillof, pese a ser gobernador, tuvo escasa capacidad de influencia en las decisiones.
Entre los nombres que suenan para encabezar las listas en las secciones electorales más importantes, la vicegobernadora Verónica Magario fue mencionada para liderar la boleta en la estratégica Tercera Sección Electoral, que concentra gran parte de la población del conurbano bonaerense.
Para la Primera Sección Electoral, Gabriel Katopodis figura entre los favoritos del kicillofismo, mientras que desde el cristinismo se menciona a Leonardo Nardini y Mayra Mendoza como posibles candidatos para posiciones destacadas. El criterio planteado por Kicillof es postular a quienes mejor midan en las encuestas.