Reunión del PJ bonaerense: El kicillofismo solicitó tener apoderados en el partido

El PJ bonaerense sostuvo una nueva reunión en San Vicente para avanzar con las negociaciones electorales, en la que también se resolvió cuándo será el próximo cónclave, y que estuvo precedida por un encuentro privado entre representantes de Axel Kicillof y Máximo Kirchner.

El Partido Justicialista (PJ) bonaerense llevó a cabo una nueva reunión del Consejo Provincial que, luego de retrasarse varias horas, duró apenas 25 minutos, y estuvo marcada por las tensiones entre los distintos sectores del movimiento.

Al final de la jornada, se acordaron los detalles del próximo encuentro del partido, que finalmente será el próximo 5 de julio, a pocos días del fin del periodo para presentar las alianzas que participarán de los comicios de la provincia ante la junta electoral.

En cuanto al encuentro de este martes, cabe señalar que fue convocado por el presidente del PJ provincial Máximo Kirchner para las 11 de la mañana en el Museo Quinta 17 de Octubre de San Vicente, y comenzó recién a las 14:10 tras más de tres horas de demora.

Lo que dejó la reunión del PJ bonaerense

La modalidad mixta del encuentro combinó la participación presencial con la virtual, pero lo que más llamó la atención fue la reunión previa que mantuvieron varios dirigentes del espacio antes del inicio formal de la sesión.

En este cónclave privado participaron figuras del kicillofismo y del kirchnerismo, como el propio Máximo Kirchner, la vicegobernadora Verónica Magario, los intendentes Fernando Espinoza (La Matanza) y Julio Alak (La Plata), la alcaldesa de Quilmes Mayra Mendoza, el diputado Facundo Tignanelli y el ministro de Infraestructura Gabriel Katopodis.

Esta división entre un grupo selecto de dirigentes y el resto de los consejeros generó malestar entre quienes esperaron durante horas en la sede sin conocer el motivo de la demora. “Hubo un VIP y del otro lado los de clase turista”, se quejó uno de los consejeros presentes, evidenciando la molestia por el trato diferenciado.

Durante la breve sesión formal, se abordaron varios puntos clave del orden del día. El principal resultado fue la convocatoria al Congreso Ordinario Provincial para el próximo sábado 5 de julio en la ciudad de Merlo, encuentro donde se definirá la autorización para constituir alianzas electorales que deberán formalizarse el 9 de julio ante la Junta Electoral.

La distribución de los apoderados del partido fue otro de los temas que se discutió, ya que desde el kicillofismo solicitaron una mayor participación de los representantes del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) que lidera el gobernador Axel Kicillof.

Actualmente, los apoderados del PJ son Patricia García Blanco, Eduardo López Wesselhoefft, Facundo Tignanelli y Ulises Giménez, y desde el sector kicillofista presionan para que se incluyan proporcionalmente uno o dos representantes del MDF en estas funciones clave.

La novedad radica en que, hasta ahora, esta distribución proporcional de apoderados no se había implementado de esta manera, salvo en la última elección cuando se designó uno por el sector de Sergio Massa (Frente Renovador).

Los representantes del MDF argumentan que, si el Congreso partidario avala la conformación de un frente electoral, los apoderados deben estar acordados entre todas las partes, ya que son quienes finalmente avalan la presentación de las listas ante la Junta Electoral.

Al cierre de la reunión, se confirmó la continuidad de los apoderados digitales y financieros del espacio, pero quedó pendiente la resolución definitiva sobre la representación del MDF en estas funciones estratégicas.

La sesión también incluyó homenajes al 51° aniversario del fallecimiento del General Juan Domingo Perón y al recientemente fallecido exintendente de Roque Pérez, Juan Carlos “Chinchu” Gasparini, cuyo deceso había generado conmoción en el peronismo bonaerense el fin de semana previo.

Retrasos y discusiones por el próximo encuentro

La tardanza no fue lo único que generó tensiones. Otro tema de discusión fue la elección de Merlo como sede del próximo Congreso partidario, decisión que no estuvo exenta de conflictos. Fernando Espinoza, en su carácter de presidente del Congreso partidario, había manifestado su intención de que el evento se realizara en La Matanza.

El intendente matancero consideraba que su distrito de la Tercera sección electoral era el lugar natural para albergar la importante reunión que definirá los lineamientos electorales del partido.

Sin embargo, Máximo Kirchner había propuesto que el encuentro se realice en Merlo, municipio gobernado por el cristinista Gustavo “Tano” Menéndez. Cuando se puso en consideración su iniciativa, finalmente dicho municipio se definió como sede.

La demora de más de tres horas en el inicio de la reunión también generó críticas entre los consejeros presentes. Muchos de ellos permanecieron esperando en la Quinta de San Vicente sin conocer los motivos del retraso, mientras los dirigentes mantenían su encuentro privado.

El malestar se acrecentó por el contraste entre la larga espera y la brevedad de la sesión formal, que en solo 25 minutos resolvió cuestiones que habían requerido horas de negociación previa entre los principales referentes.

La disputa por la sede del Congreso partidario representa otra muestra de las tensiones del espacio en la Tercera sección electoral, el distrito más poblado del conurbano bonaerense y principal bastión peronista, donde La Cámpora e intendentes como Espinoza protagonizan las discusiones por el armado de las listas.

Esta sección electoral concentra gran parte del poder político del peronismo bonaerense y su control resulta fundamental para la campaña bonaerense. La tensión se agudiza porque ambos sectores tienen aspiraciones legítimas de liderar las listas en este territorio clave, pero sus visiones sobre cómo construir esa candidatura difieren sustancialmente.

Con la proscripción de Cristina Fernández de Kirchner, desde La Cámpora consideran que un dirigente propio sería el reemplazo natural de la expresidenta. En este contexto, uno de los nombres que repiten es el de Máximo, que por otro lado ha rechazado tener intenciones de postularse en la sección.

Sin embargo, las aspiraciones de la organización chocan con los armados que pretenden elaborar varios gobiernos locales. El más importante de ellos es el de La Matanza, que confía en su arraigo territorial y gestión para posicionar mejor a la lista ante la avanzada de La Libertad Avanza.

Espinoza no es el único con este tipo de aspiraciones. Otros intendentes de peso en la Tercera sección, como Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Mario Secco (Ensenada), también buscan discutir los armados, y al igual que Espinoza, se encuentran alineados con el kicillofismo.

La propuesta de Kicillof y los escenarios en juego

Más allá de las tensiones, cabe destacar que el domingo pasado los principales representantes de los tres sectores más importantes del peronismo bonaerense (Kicillof, Kirchner y Massa) sostuvieron una reunión en la que el mandatario bonaerense explicó su propuesta de cara a las elecciones.

La propuesta kicillofista establece que las listas deben ser encabezadas por los candidatos “más competitivos” en cada una de las ocho secciones electorales, pero aclara que esto no implica adoptar el método del PRO de seleccionar únicamente por mediciones de opinión pública.

En cambio, propone un criterio integral que combine buena imagen pública, inserción territorial demostrable y capacidad de diálogo con todos los sectores. Este planteo apunta a contrarrestar la tradicional lógica de reparto proporcional de lugares en las listas únicamente según el peso de cada tribu.

La propuesta incluye además una cláusula fundamental: que ninguna parte tenga poder de veto sobre los candidatos de otros sectores, lo que habla de las intenciones del espacio de evitar represalias contra dirigentes que han apoyado al gobernador desde el principio.

Recientemente, el ministro de Gobierno Carlos Bianco (hombre de la mesa chica de Kicillof) expuso en un plenario del MDF realizado en Santa Clara del Mar los tres escenarios que maneja el sector.

El primero es la unidad, pero condicionada al respaldo a la gestión de gobierno y apoyo a los proyectos del Poder Ejecutivo en la Legislatura con disciplina partidaria. El segundo escenario contempla listas conjuntas que respeten los porcentajes de representación de cada sector.

Finalmente, Bianco indicó que el “peor escenario es ir separados”, y aunque enfatizó que desde el espacio buscarán sostener la unidad, advirtió que “no descartamos que pueda pasar” y que el sector debe estar preparado para esa posibilidad.

Sea como fuere, el peso específico del MDF no es menor, ya que junto al mandatario provincial hay más de 40 intendentes bonaerenses. Esto es lo que motiva el pedido de Kicillof para que se lo reconozca como actor de peso, planteo que también le hizo a Cristina Fernández de Kirchner en el encuentro que mantuvieron antes de la ratificación de su condena.

Kicillof, Máximo y Massa comenzaron a darle forma a la unidad del peronismo en la Provincia

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