La médica, ex concejala Gisela Ghigliani, actualmente Directora Regional del Ministerio de Mujeres bonaerense, estuvo en El Ágora 2026 conversando con Juan Ignacio Guarino sobre las movilizaciones del Ni Una Menos, el rol del ministerio en la lucha contra los femicidios y la perspectiva de género en los medios.
El Ni Una Menos y la “reaparición” del feminismo
A semanas de las movilizaciones del pasado 3 de junio, Ghigliani reflexionó sobre el significado de una marcha que muchos no esperaban tan masiva.
“El momento de gran militancia que aglutinó el primer 3J en 2015 fue un hito de mucha calle y acompañamiento”, recordó. Después, según ella, vino la pandemia, que produjo “un gran achatamiento y desmovilización general, no solo del feminismo”.
La movilización reciente, en cambio, estuvo motorizada por el femicidio de Agustina, la joven de Córdoba, y por lo que Ghigliani describió como “el desmanejo institucional al denunciar su desaparición”.
“En esta marcha creo que empezó a haber una necesidad de volver a expresar con fuerza lo que está pasando”, señaló. Y sobre la convocatoria local fue contundente: “Yo vi una gran convocatoria en Bahía, fue muy importante para lo que venía ocurriendo y reavivó esos fueguitos que estaban por abajo”.
La pobreza tiene cara de mujer, de niñxs y de viejxs
Ante la pregunta de por qué en situación de calle se ven más hombres si “la pobreza tiene cara de mujer”, Ghigliani amplió el concepto: “La pobreza tiene cara de mujer, de niños, niñas, viejos, viejas y personas con discapacidad; esos son los cuatro grandes grupos”. Y lejos de esquivar la paradoja, la explicó con perspectiva de género.
“Los varones también son víctimas del patriarcado: el mandato dice que el hombre no puede fracasar económica o laboralmente, no puede pedir ayuda porque se ve como debilidad”, explicó.
Las mujeres, en cambio, “ponemos en palabras antes nuestra angustia con una amiga o en el trabajo y generamos redes”. Esa diferencia, sostuvo, es lo que determina quién termina en la calle y quién no.
Femicidios: lo que los medios no muestran
Ghigliani apuntó a “morbo y ausencia de perspectiva de género en los medios” para explicar por qué, pese a que ocurre casi un femicidio por día, muy pocos llegan a tener cobertura.
“Hay víctimas que parecen ser la ‘víctima ideal’ y otras mujeres con vidas complejas donde parece que ‘tarde o temprano les pasaría algo'”, señaló.
También mencionó los femicidios vinculados, cuando se mata a un hijo o familiar para dañar a la mujer, y los travesticidios, que “siempre quedan muy ocultos”. Sobre la sección de comentarios en los medios fue tajante: “Es doloroso leerlos; no suman nada, solo dolor y confusión”.
“Es de una brutalidad absoluta”
Así calificó Ghigliani la afirmación de Patricia Bullrich de que con “ley y orden” se pueden prevenir los femicidios. Frente a esa postura, defendió el enfoque integral del Ministerio de Mujeres bonaerense, el único que sigue en funcionamiento en el país.
“Trabajamos temas como trabajo, producción y cuidados, porque si las mujeres no tienen donde dejar a sus hijos, no pueden trabajar ni capacitarse con la misma libertad que un varón”, explicó.
Describió el perfil típico del femicida como “alguien conocido o conviviente que va aislando a la víctima de sus redes y afectos” y subrayó que “el patriarcado es una desigualdad económica, política y cultural”.
En ese marco, el ministerio desarrolla iniciativas como Municipios por la Igualdad, que financia espacios de cuidado para que las madres puedan practicar deportes o estudiar.
El patriarcado moldea a ambos géneros
Ante la resistencia que algunos varones expresan frente al concepto de patriarcado, Ghigliani fue clara: “El patriarcado nos moldea a ambos géneros“. Para ilustrarlo, recurrió a la película Billy Elliot y el mandato que pesa sobre el hijo de un minero que quiere ser bailarín.
Y para graficar la desigualdad concreta, planteó un contraste:
“Una mujer borracha en la calle está en vulnerabilidad absoluta, mientras que de un varón en la misma situación nadie abusaría; eso es la violencia de género”.
El femicidio como agravante y el rol del ministerio
Sobre la falaz declaración del presidente Milei, quien calificó de “pavada” que la vida de una mujer valga más que la de un hombre, Ghigliani explicó el fundamento jurídico del agravante por femicidio: “Implica una relación de dominación: ‘si no sos mía, no sos de nadie'”.
Definió esa figura como “un avance importante” y destacó el rol del ministerio en casos concretos, como el de Rosario Sansone, donde la cartera marcó que se trató de un travesticidio. “Acompañamos a los 135 municipios para que no trabajen en soledad”, subrayó.
Ghigliani rechazó la idea de que el Ministerio de Mujeres pueda funcionar como un compartimento estanco, concentrando los temas de género de manera aislada. “Debe ser una política transversal”, sostuvo, y mencionó el trabajo conjunto con producción, educación y políticas sociales.
Como ejemplo, explicó el Presupuesto con Perspectiva de Género (PPG):
“No es solo lo que va al área de género, sino identificar qué partidas de otras áreas —como producción o deportes— fomentan la igualdad, como ferias de emprendedoras o cuidados en clubes”.
Medios, política y la lógica “casi de arios” de la nueva derecha
A propósito de la apertura de inscripciones para Micaela Medios, Ghigliani señaló que en el periodismo persisten referencias externas al rol de las mujeres políticas: “Qué se puso, si le gustan las carteras… a un varón no se le hace eso”.
También criticó que en el caso de Agustina se pusiera el foco en la madre, mientras el padre “apareció compungido en una conferencia y se le dio ese espacio”.
Sobre la presencia de mujeres en las nuevas derechas, fue directa: “Hay una cuestión muy clasista y estética en la lógica de ellos, casi de ‘arios'”. Y sobre la afirmación de Milei de que el aborto hizo caer la tasa de natalidad, no ahorró palabras:
“Es un bruto que lo dice adrede; la natalidad cae en todas las clases sociales y en todo el mundo por otros contextos”.
Sobre el final, y consultada por su rol en las próximas elecciones de 2027, Ghigliani prefirió mantener el foco en el presente: “Ahora estoy muy focalizada en el laburo en los 22 distritos con el ministerio. Es gestión y es política”. Y cerró con una definición clara: “Creo profundamente en el proyecto de Axel Kicillof para el año que viene”.
