El intendente de Vicente López, Jorge Macri, también presidente del PRO bonaerense, cerró una alianza con su primo, el expresidente Mauricio Macri, con la finalidad de obstruir el desembarco del larretismo en la Provincia de Buenos Aires.
La interna entre Horacio Rodríguez Larreta y el expresidente escala día a día. Mientras que Macri impulsa la candidatura de Bullrich en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en Provincia, estaría dispuesto a ceder la lapicera electoral a Jorge Macri, que lidera el Grupo Dorrego que nuclea a los intentedentes PRO bonaerenses.
Macri quiere ser gobernador en 2023 y encuentra que el desembarco de Diego Santilli en territorio bonaerense es un gran obstáculo en su camino. De este modo, el expresidente Macri encontró a un dirigente que puede impulsar como contrapeso al avance de Larreta en territorio porteño.
Jorge Macri ha manifestado que quiere a Vidal de candidata en las legislativas, algo que la exgobernadora entiende como “mandarla al muere”, ya que si pierde dos elecciones seguidas, también se cortan sus ambiciones políticas para 2023.
Vidal prefiere no ser candidata este año y a lo sumo, ser candidata en CABA si se lo pide Larreta. Concretamente, el jefe de gobierno porteño impulsaría la candidatura de Vidal en caso de que Bullrich no acepte acompañar la candidatura de Quirós y quiere una disputa en primarias para definir candidaturas.
Por su parte, Santilli, se puede dar el lujo de perder en una eventual candidatura en Provincia, ya que la campaña y las giras lo ponen en cartelera para ser candidato a Gobernador en 2023. Efectivamente, ya visita distritos gobernados por el PRO entregando patrulleros usados de la Ciudad.
Desde Juntos por el Cambio los números no dan bien y se espera una nueva derrota a manos del Frente de Todos. No obstante, si bien una nueva derrota por 15 puntos sería catastrófico, creen que pueden salvar la ropa y seguir en carrera para 2023 en caso de que la diferencia sea de 5 puntos o menos.
Por su parte, el radicalismo prefiere una posición más moderada que la de los Macri, entendiendo además que el apellido es piantavotos, especialmente en el conurbano.
El “peronismo republicano” de Pichetto es por ahora más dicho que hechos y terminará plegándose al macrismo más duro. Por su parte la Coalición ívica impulsa la candidatura de Elisa Carrió en tándem con María Eugenia Vidal, aunque no se puede descartar un acuerdo con Macri. Tanto Pichetto como Carrió tienen su posición, pero se acomodarán con quien les garantice más lugares en las listas.
El último sector de peso que queda es el de Emilio Monzó, que se opone al macrismo y ha sido criticado por ambos Macri. Si se impone el macrismo hacia adentro de Juntos por el Cambio, Monzó tiene la opción de hacer una nueva “avenida del medio” junto a Roberto Lavagna y a Florencio Randazzo, e incluso quizá con Guillermo Moreno.
La tendencia parece señalar que finalmente el macrismo se impondrá, y que toda la retórica del diálogo y la moderación que propone Larreta, no será más que justamente, retórica.