Durante su reunión con Cristian Ritondo, los intendentes bonaerenses del PRO dejaron claro que quieren quedar al frente del armado de listas en sus municipios para evitar que el acuerdo con La Libertad Avanza termine pintando de violeta los distritos.
Esta semana se oficializó el pacto electoral entre el PRO y La Libertad Avanza en la Provincia de Buenos Aires tras una reunión de los Diputados Nacionales Cristian Ritondo y Diego Santilli, y los representantes del espacio libertario que encabeza Karina Milei.
“Nadie se va a teñir de violeta, somos del PRO”, había asegurado a la salida del encuentro el presidente del partido bonaerense, quien este jueves encabezó una reunión clave junto a Intendentes en la sede del espacio en calle Balcarce de la Ciudad de Buenos Aires, donde explicó los alcances del acuerdo junto a su compañero de banca.
Según explicó Ritondo, el acuerdo con el armador de La Libertad Avanza, Sebastián Pareja, consiste en poner uno o dos referentes de cada espacio para trabajar las listas. Sin embargo, la idea es que donde los amarillos gobiernen, el que esté a cargo de la lapicera sea Intendente local.
Es que de los 18 distritos que hoy gobiernan entre ambos espacios, los libertarios controlan tres: Tres de Febrero con Diego Valenzuela, Capitán Sarmiento con Fernanda Astorino y 25 de Mayo con Ramiro Egüen. Los amarillos, por su parte, tienen 15 intendencias.
Se trata de Campana con Sebastián Abella, San Isidro con Ramón Lanús, Vicente López con Soledad Martínez, San Antonio de Areco con Francisco Ratto, Arrecifes con Fernando Bouvier, Zárate con Marcelo Matzkin, San Nicolás con Santiago Passaglia, Pergamino con Javier Martinez, Lobos con Jorge Etcheverry, Junín con Pablo Petrecca, Nueve de Julio con María José Gentile, General Pueyrredón con Guillermo Montenegro, Pinamar con Juan Ibarguren, Coronel Pringles con Lisandro Matzkin y Puan con Diego Reyes.
Ritondo había adelantado que “buscaremos al mejor y al más representativo en cada sección“. “Estamos trabajando para que haya un frente electoral donde lo integren básicamente el PRO y La Libertad Avanza“, agregaba a principios de esta semana.
El Diputado Nacional incluso había comentado que “el presidente del radicalismo señaló que no quiere integrar esta alianza, no obstante, muchos intendentes hablan conmigo interesados en ser parte de esto”, en una referencia a Miguel Fernández, quien se había mostrado particularmente crítico de la propuesta de integrar a la UCR al frente.
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El PRO no quiere perder el control en sus distritos
Lo cierto es que dentro del PRO conviven dos posturas diferenciadas. Por un lado, el sector referenciado en Mauricio Macri y en el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, que gobierna en Vicente López, Junín, 9 de Julio y Pergamino.
Este espacio, nunca se opuso al acuerdo, pero sí pidió condiciones claras, bregando siempre por la conformación de un gran frente antikirchnerista que no implique la fuga de dirigentes hacia el espacio libertario.
Por otro lado, existe un espacio que siempre estuvo más predispuesto al acuerdo, encabezado por Montenegro e integrado por Lisando Matzkin, Reyes, Etcheverry, Lanús, Abella, Marcelo Matzkin, Ibarguren y Bouvier.
El partido amarillo se posiciona en la negociación con un planteo defensivo, y le preocupa cuidar los distritos para mantener vivo al espacio. “Quedó totalmente asegurado que no va a ser una fusión, fue lo primero y principal a resolver. Se van a cuidar las 18 intendencias y habrá un esquema de integración, donde ordene el intendente“, explicó uno de los presentes.
La discusión que aún no se saldó es si las listas se repartirán en cantidades iguales o si el Gobierno de Javier Milei presionará para quedarse con un porcentaje mayor. Más allá de las tensiones internas, en el partido de Mauricio Macri reconocen que ya no se puede discutir el acuerdo, y solo queda revisar las condiciones.
Petrecca, alineado al jefe de Gobierno porteño, expresó su apoyo al “armado de un frente de partidos” y sostuvo: “Creo que hay que consolidar un frente con todos los que realmente queremos llevar un cambio adelante, sin dejar a nadie afuera. Me parece que hay que hacer todo para que el kirchnerismo no vuelva a manejar el país y ganar la Provincia”.
“Por eso creo en sumar a todos los que pensamos parecido”, añadió, aunque advirtió que “si vamos a construir algo en serio, tiene que ser con reglas claras y orden. Esto recién empieza“. El Diputado José Luis Espert ya había planteado la posibilidad de que el “frente anti-K” abarque también a radicales y vecinalistas.
Pese a las diferencias internas, en las intendencias del PRO aseguran estar en línea con el programa del Gobierno Nacional y muchos realizaron ajustes en sus propios territorios. El caso más claro quizás sea el de Montenegro, que asimiló completamente del discurso libertario.
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La Libertad Avanza: Una estrategia electoral difusa
De cara a lo que viene, Ritondo comunicó que Pareja llevará a la mesa del PRO un listado con los dirigentes libertarios de los distritos donde no gobiernan ni amarillos ni libertarios, para unificar referentes y comenzar a trabajar en acciones conjuntas. Es en estos territorios donde los libertarios podrían imponer con más claridad las condiciones del armado.
Más allá de esto, el principal problema que identifican en el PRO es que los libertarios no tienen una estrategia electoral clara. No hay una hoja de ruta definida, y a trazos gruesos, el planteo es ganar la mayor cantidad de distritos y de bancas posibles, sin importar cuáles ni cómo se avanzará en eso.
El acuerdo genera ruidos incluso al interior de La Libertad Avanza. Karina Milei y Pareja venían trabajando en un armado propio en el que había lugares para todos los sectores, pero ahora deben acordar con el PRO.
Además, el pacto tiene como víctima colateral a Patricia Bullrich, quien apostó por sacar a todos sus dirigentes y legisladores del PRO para llevarlos a La Libertad Avanza con la expectativa de darles una mejor posición en el armado, pero ahora tendrán las mismas oportunidades que quienes se mantuvieron leales al partido amarillo.
En el armado de Karina Milei advierten que los primeros nombres de las listas los terminará de definir la mesa alineada a la Casa Rosada, independientemente de que un candidato del PRO mida más que el de LLA. Resta ver si esto se concreta antes del 19 de julio, cuando cierren los plazos para presentar candidaturas.
Una cuestión pendiente es quién estará al frente de la campaña. En el PRO creen que tendrán poco margen para negociar un jefe de campaña y que deberán plegarse al caos del armado libertario. Ese es uno de los motivos por el cual desde el partido amarillo se insiste con la conformación de un frente electoral.
También está la cuestión de los apoderados. Un frente supone que tanto los libertarios como el PRO puedan tener un responsable con poder de firma. En este sentido, se especula con que el frente electoral lleve un nombre compuesto que incluya los conceptos de ambos partidos, similar a lo ocurrido en Chaco, donde el frente radical agregó un “+ La Libertad Avanza” a la marca.
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El panorama en la Legislatura
En la Legislatura provincial, por ahora el PRO descarta la unificación de los bloques, aunque esta posición se revisará después de la elección. Agustín Romo, presidente de bloque de La Libertad Avanza en la Cámara de Diputados bonaerense, aseguró que habrá unidad de las bancas
“No existe interbloque en la Legislatura, así que vamos a tener que confluir todos en un mismo bloque“, manifestó el Legislador. Al respecto, cabe recordar que cada espacio tiene 13 integrantes en la cámara baja, mientras que en el senado los amarillos tienen 9 escaños y La Libertad Avanza cuenta con 4 representantes.
Sea como fuere, en adelante iniciará una nueva ronda de encuentros generales, pero también seccionales. El trabajo implica puntear distrito por distrito y analizar quiénes tienen las condiciones para ser los próximos candidatos, como también qué rol les tocará; es decir, si formarán parte de las listas para los distritos o será mejor ubicarlos en las seccionales.
Aunque en el PRO reconocen que la derrota electoral en CABA y la situación que atraviesa el espacio le quita peso a la hora de discutir (y desconfían en la posibilidad de quedar bien parados para octubre), celebran que el acuerdo estaría tomando una forma más cercana a lo que esperaban.
Es que la conducción amarilla quería evitar un éxodo de intendentes hacia La Libertad Avanza y que todos sus municipios terminaran pintados de violeta. En cambio, lograron avanzar con un frente común que no implique renunciar a su propia marca.
