El Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, mantuvo una audiencia privada con el Papa Francisco en el Vaticano, en la que conversaron sobre situación social de la Argentina.
En el marco de su viaje al Vaticano, el Gobernador bonaerense se reunió con la máxima autoridad de la iglesia católica. Lo acompañaron el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, y la jefa de Asesores del Gobernador, Cristina Álvarez Rodríguez.
Al respecto, el mandatario provincial indicó que “se trató de una reunión extensa, en la que el Papa Francisco se mostró muy cálido y muy preciso en sus definiciones”. Además, explicó que “conversamos sobre aspectos estructurales de la Argentina e hizo hincapié en la necesidad de tenderle siempre una mano a quienes más lo necesitan“.
“En esta época marcada por la crisis, las guerras y el resurgimiento de la extrema derecha, el Papa Francisco cumple un papel fundamental en todo el mundo“, opinó.
“Compartimos información sobre la situación social de la Argentina, que el Papa conoce en detalle”, continuó, “y que lamentablemente se está deteriorando rápidamente como consecuencia de las políticas económicas del Gobierno nacional”.
Contexto de la reunión
Carlos Bianco había adelantado que esta semana ocurriría el encuentro en el marco de una de sus conferencias de prensa habituales. El Ministro de Gobierno ya había participado el martes de la movilización al Ministerio de Economía, encabezado por Luis Caputo, para exigir respuestas acerca de la deuda que Nación tiene con Provincia.
Entre tanto, desde la administración provincial presentaron un informe sobre la situación de la Provincia en el marco de las políticas impulsadas por el Gobierno Nacional, que incluye un detallado recuento del estado de la producción, la industria y el crecimiento de la pobreza.
“Las políticas de Javier Milei impactan en los más vulnerables, en la industria nacional, y en el desempleo que está creciendo”, manifestó al respecto el Gobernador, que también se refirió a las políticas que llevan adelante desde su gobierno para amortiguar la situación.
Aunque la audiencia se había solicitado por vías formales, el Gobierno bonaerense cuenta con la colaboración del ex arzobispo de La Plata, Víctor “Tucho” Fernández, un amigo de Jorge Bergoglio, para profundizar las relaciones con el Vaticano. Los funcionarios que participaron del viaje luego sostuvieron una reunión con Fernández.